Política

Gremios de transporte confirmaron paro parcial hoy tras fallida gestión ministerial

Habrá asambleas entre las 4 y las 7 que afectarán colectivos, trenes, subtes, recolección, caudales, transporte aéreo y servicios portuarios. Una reunión de los sindicalistas con Sica y Dietrich no acercó posiciones y amplió el malestar del sector por el

Sin respuestas del Gobierno en el horizonte los gremios del transporte confirmaron ayer las asambleas coordinadas que harán hoy entre las 4 y las 7, y que en la mayoría de los casos implicarán paros que se extenderán hasta el mediodía. La medida de fuerza, dispuesta en repudio a la vigencia del impuesto a las Ganancias en los sueldos de la actividad, se sentirá en los servicios de colectivos, trenes y subtes en esas tres horas, en la recolección de residuos y en el movimiento de caudales, en el transporte aéreo por más tiempo -por las particularidades del sector- y en el rubro marítimo y portuario.

La protesta fue confirmada al cabo de un encuentro que mantuvieron los dirigentes de esos sindicatos con los ministros de Producción y Trabajo, Dante Sica, y de Transporte, Guillermo Dietrich. Acudió a la reunión la mesa chica de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) con algunos otros gremialistas del sector. En todos los casos los convocados dijeron haber salido desilusionados de la charla. La contestación de los funcionarios fue negativa o elusiva a los planteos centrales: mitigar el pago de Ganancias, eximir de ese gravamen el aguinaldo de fin de año y habilitar un bono de emergencia para jubilados.

La reunión se concretó en medio de un paro de los gremios aeronáuticos en Aerolíneas Argentinas y Austral (ver aparte). Tampoco en este punto los ministros dieron señales de apuntar a una concordia. Apenas dieron por abierta una sesión de diálogo. Como respuesta la CATT ratificó no sólo las asambleas de hoy sino un estado de sesión permanente con el fin de habilitar nuevas medidas de fuerza en los próximos días.

A la reunión acudieron el jefe formal de la CATT, el portuario Juan Carlos Schmid; Roberto Fernández, de los colectiveros de UTA; Omar Maturano, de La Fraternidad (maquinistas de trenes), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes) y Roberto Coria (Guincheros). Sin formar parte de ese sello asistieron por invitación Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Marcos Castro (Capitanes de Ultramar) y Rubén Fernández (personal superior de empresas aéreas, UPSA). El único ausente fue Omar Pérez, representante de Hugo Moyano ante la CATT. El jefe del gremio, en plena confrontación con la administración de Mauricio Macri, eludió la cita por entender que no habría respuesta a los planteos y dio la orden de convalidar las asambleas con paros de facto en recolección y caudales.

Los dirigentes tomaron nota de los funcionarios por los que se hicieron acompañar Sica y Dietrich: por Producción estuvo Ignacio Pérez Riba, mano derecha del ministro y desde hace unos meses habitué de las mesas sindicales para interiorizarse de las problemáticas de cada rubro, mientras que por Transporte lo hizo Lucas Aparicio, que también tuvo un paso por Trabajo en el que chocó con el saliente Jorge Triaca. En esa gestión y en la actual Aparicio se valió de una histórica relación con el estatal Andrés Rodríguez (UPCN) para cobijarse en dirigentes tradicionales como Maturano, de La Fraternidad, y al mismo tiempo se granjeó el odio de la mayoría de los gremialistas aeronáuticos (lo acusan de haber intentado romper el frente interno) y de los metrodelegados del subte.

Ambos fueron en distintos momentos mencionados como eventuales sucesores de Triaca a partir del 3 de diciembre, fecha de su salida formal del Gabinete, aunque se especula que no habrá un reemplazante y ambos quedarán de facto más próximos a la conflictividad sindical.

En la hora de charla los ministros sólo convocaron a los dirigentes a participar de la "mesa de logística" que monitorean ambas carteras y que abarca todos los gremios del sector. Para los dirigentes la propuesta tuvo sabor a poco: sobre Ganancias dijeron que los funcionarios sólo se limitaron a tomar nota de una problemática que los sindicalistas dieron a conocer desde el primer día a la administración de Cambiemos.

Respecto de Aerolíneas Argentinas, Dietrich alimentó la preocupación de los gremialistas al indicar que todos los meses debe pedir más de mil millones de pesos para mantenerla en funcionamiento, en línea con el discurso de Macri de focalizarse sólo en el gasto que demanda. Al menos avisó que llamará en los próximos días a los gremios aeronáuticos para intentar una reanudación del diálogo.

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