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Guaidó se prepara para su arresto y advierte sobre las consecuencias

La situación se endureció más tras la decisión de la Asamblea Constituyente de quitarle sus fueros como diputado. Estados Unidos sigue la situación de cerca. El sábado, nuevas protestas.

Caracas - El opositor Juan Guaidó, proclamado presidente interino de Venezuela por la Asamblea Nacional (parlamento) y reconocido como tal por unos 50 países, entre ellos Estados Unidos y la Argentina, advirtió ayer a Nicolás Maduro que “si quiere avanzar” en su contra y arrestarlo, que lo haga, pero que “asuma las consecuencias”.

“Quiero saber quién de la Fuerza Armada Nacional o de los organismos de seguridad se van a prestar para secuestrar al presidente” encargado, afirmó tras conocer la orden de la Asamblea Nacional Constituyente, de mayoría chavista, de remover sus fueros como jefe parlamentario.

La decisión la tomó el órgano plenipotenciario luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declarara en desacato a Guaidó por haber violado una prohibición de salir del país.

Esa restricción obedeció a una investigación abierta el 29 de enero, seis días después de la proclamación del parlamentario por parte de la AN, por presunta usurpación de funciones.

Maduro, además, lo acusa de haber planeado un atentado en su contra.

Un eventual arresto desataría una reacción muy dura de Estados Unidos y otros países. De hecho, Guaidó afirmó ayer que decenas de presidentes y cancilleres lo han llamado por teléfono para expresarle preocupación por su futuro.

La pelea con el régimen es tan dura que el opositor no ha descartado pedir a la AN que autorice el ingreso de una misión militar extranjera para derrocar a Maduro.

En su debate, los constituyentes agitaron esa cuestión y hablaron de “traición a la patria”.

“Fuerzas Armadas, ya tienen una decisión que tomar. Ya tienen todos los elementos sobre la mesa”, advirtió Guaidó.

Guaidó enfatizó que “el régimen de Maduro se sigue equivocando: sabemos que solo le queda la fuerza bruta”.

Arenga

“La transición está en marcha, ya el pueblo de Venezuela sabe que no hay vuelta atrás. Estamos decididos a avanzar. Mientras nos mantengamos unidos en las calles, lograremos la libertad, la democracia”, precisó desde una asamblea popular en la urbanización Santa Fe, al este de Caracas. Además, indicó que “no hay que responder a un organismo que no existe. Lo que sí es menester es responderle a nuestro pueblo de Venezuela”, señaló en referencia a la Constituyente, cuya elección ha sido impugnada por la oposición y por buena parte de la comunidad internacional como ilegítima.

Asimismo, Guaidó criticó que, en el debate de la Constituyente, expresaron que “no es suficiente allanar la inmunidad. Paredón, pedían, así como asesinaron al concejal Fernando Albán. Pero aquí estamos”.

“El gran llamado es avanzar, a no detenernos. Esto es simplemente una respuesta política de unos cobardes que no pueden dar respuesta al agua, ni siquiera al entorno del palacio de Gobierno. Como les dio miedo la protesta organizada, pretenden perseguirme para acallar la voz del venezolano, pero eso es imposible”, aseveró.

Indicó que “la comunidad internacional está muy atenta a lo que pase y si no estuviésemos tan cerca, el régimen no estaría tan desesperado”.

“No estoy minimizando el riesgo, es muy serio lo que está pasando y requiere la seriedad de todos, la seriedad de los ciudadanos”, apuntó.

Guaidó, de 35 años, ya fue detenido durante una hora el pasado 13 de enero, en lo que Maduro atribuyó a una acción inconsulta de agentes de inteligencia que fueron sancionados.

“Había uno que se creía muy guapo, que no lo iban a meter preso, y ahí está”, lanzó el presidente de la Constituyente, Diosdado Cabello, refiriéndose a Leopoldo López, copartidario de Guaidó, que cumple en arresto domiciliario una pena de casi 14 años, acusado de incitación a la violencia.

Para rechazar el levantamiento de los fueros de Guaidó, la oposición antichavista llamó a protestar masivamente el sábado, cuando ya estaba prevista una protesta, presentada como la mayor jamás realizada, contra los cortes de luz y de agua que han desquiciado la vida cotidiana en todo el país.

Asimismo, ese día se planea realizar un ensayo de la llamada “operación libertad”, la que, en una fecha aún no establecida, implicará una movilización nacional hacia el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, para asumir su control.

“Si el régimen se atreve a secuestrarme, la orden para el pueblo de Venezuela es seguir movilizados en la calle hasta el cese de la usurpación. Señores de la Fuerza Armada, permitir mi secuestro es ponerse en contra de la República”, advirtió.

La marcha a Miraflores promete caldear aún más los ánimos, en momentos en que millones de personas padecen los rigores de masivos apagones y los cortes de agua que los acompañan desde inicios de marzo.

Como es costumbre, el chavismo también movilizará a sus partidarios el sábado.

Agencias ANSA, Reuters y AFP

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