Espectáculos

"Guasón" es un film único dentro de la galería de antihéroes

Ganadora del León de Oro, la película de Todd Phillips es un retorcido viaje al corazón de la locura. Demasiado inspirada en "El rey de la comedia", de Scorsese, su originalidad reside en el contraste con la serie de DC Comics.

Promediando el film, el perturbado Arthur Fleck arranca los estantes de la heladera y se encierra dentro del aparato. Instantes después, suena el teléfono, el tipo sale de la heladera y lo atiende. Nunca sabremos qué lo llevó a meterse allí, ni el electrodoméstico vuelve a tener una función en el film. Este es uno de tantos detalles que convierten a “Guason” en algo único dentro de la serie de personajes de DC Comics, un film sin precedentes que tiene momentos brillantes y escenas al borde de lo genial, pero también varias escenas en las que el director Todd Phillips se pasa de la raya en el tono angustiante de esta historia de un payaso triste que nos conduce a un retorcido viaje al corazón de la locura.

“Guasón” es original como subproducto de “Batman”, pero tal vez menos original en sí misma. Empezando porque toma muchos elementos prestados del clásico de culto de Martin Scorsese, “El rey de la comedia”. En ese film Robert De Niro era un demente aspirante a comediante obsesionado con su cómico de televisión favorito, Jerry Lewis, que nunca lo invitaba a su show. En “Guasón” actúa De Niro en el papel que tenia Jerry Lewis, mientras que Phoenix es el demente que sueña con estar en la pantalla. Los pases entre la realidad y lo que ocurre en la cabeza del protagonista también parecen inspirados en aquel film de Scorsese, mientras que algunos desoladores planos generales de esta decadente Ciudad Gótica a veces parecen salidos de “Taxi Driver”. Phillips es un director de comedias antológicas como “¿Qué pasó ayer?”, pero aquí potencia su talento al construir un film negrísimo que casi tiene más que ver en estilo con el Polanski de “El inquilino” que con una historieta. También es un notable film sobre violencia social, lo que el argumento apunta cuando un millonario candidato a alcalde (nada menos que Thomas Wayne, el padre de Batman) llama payasos a los pobres, para que luego la casualidad lleve a que uno de ellos liquide a unos chicos ricos.

El payaso triste y demente es un Joaquin Phoenix que, al igual que la película, tiene momentos brillantes, pero en otros al borde de la sobreactuación. La película es inigualable en muchos sentidos, a pesar que en el medio se pierde media hora de descenso a la locura en donde, en verdad, no pasa demasiado, y que a lo largo de dos horas exagera un poco con los excéntricos ballets tai chi de este Joker.

“Guason” (“Joker”, EE.UU., 2019). Dir.: T. Phillips Int.: J. Phoenix, R. De Niro, B. Cullen.

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