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Habrá PPP también para instalar líneas eléctricas de alta tensión

Por ahora, las iniciativas público-privadas se ven amenazadas por falta de financiamiento externo y por el elevado costo del crédito local.

Aunque por las altas tasas de interés, los proyectos de Participación Pública y Privada (PPP) para obras viales están demorados por lo menos por unos días, el Gobierno extenderá el método para las ampliaciones de transporte eléctrico que se necesitan para conectar nuevas centrales térmicas y principalmente energías renovables.

La trasmisión en alta tensión de las llamadas energías limpias es uno de las mayores dificultades que enfrenta el proyecto oficial de estimular esta forma de generación. El problema se debe a que los emprendimientos suelen estar alejados de los centros de consumo y en general tienen una producción acotada e intermitente, porque dependen de factores climáticos, por lo cual la construcción de nuevas líneas de transporte puede volverse antieconómica.

Por otra parte, los proyectos de renovables que fueron adjudicados por licitación del Ministerio de Energía -a cargo de Javier Iguacel- garantizan un precio en dólares por 20 años a través de contratos con Cammesa, que obligan a esta entidad a adquirir la energía generada. Ahora también se garantizará un valor en dólares por la construcción, operación y mantenimiento de las obras de transporte durante 15 años. Los dos elementos derivarían en un fuerte encarecimiento de la energía en moneda dura para los próximos años.

Según la publicación Energía Estratégica, el Gobierno licitará este año ocho líneas de trasmisión eléctrica, un total de 2.175 kilómetros de 500 kv, empezando por la interconexión entre las estaciones transformadoras Río Diamante en Mendoza y Charlone en el noroeste de Buenos Aires. El conjunto de las obras a licitar tendrían un costo de u$s2.500 millones.

También se estima que si este año se adjudican las 8 líneas, podrían entrar en operaciones recién en 2021, pero ya el año próximo habría necesidad de incorporar unos 6.000 megavatios nuevos de potencia, si se suman los proyectos que se licitaron en 2016 para añadir 3.100 megavatios de generación térmica, y los 2.950 comprometidos en las adjudicaciones de renovables.

Pero según Energía Estratégica, el Gobierno prometió crear un marco regulatorio para desarrollar emprendimientos de mediana escala, aprovechando la capacidad remanente de las líneas de 132 kV y 33 kV. Esto es, proyectos menores a 10 ó 20 megavatios, lo que tendría muy poco impacto en el sistema eléctrico considerando que la Argentina tiene ya capacidad instalada para unos 30.000 megavatios.

Por el momento, las demoras en definir las obras de transporte y las dificultades para conseguir financiamiento, están retrasando la firma de unos 60 contratos para proyectos de renovables que ya están adjudicados.

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