Espectáculos

Héctor R. García: una cinemateca pionera en la TV

Al fundador de "Crónica" y "Crónica TV" se debe el legendario de "Sábados de superacción", programa de los sábados (y otros ciclos de cine), cuyo origen tiene que ver un poco con el azar. Una vez reconoció que, para competir con los programas ómnibus del 9 ("Sábados de la bondad") y el 13 ("Sábados circulares") se le ocurrió poner cine y se quedó con todo el rating. Lo evoca Diego Curubeto, autor del libro-homenaje "Cine de Súper Acción".

El cine, en la televisión argentina de principios de los 70 (cuando no existía ni cable, ni streaming, y ni siquiera color), obtenía altísimos ratings. Para tener una idea, el programa más visto de nuestra pantalla chica entre diciembre de 1972 y febrero de 1973 era el clásico ciclo “Cine de Súper Acción” de Canal 11, seguido por el recordado programa de unitarios de Canal 9 “Alta Comedia”, y otra emisión de películas más adultas, “Hollywood en Castellano”, también de Canal 11, en tercer lugar.

Aunque hoy parezca inverosímil, al lado del cine lo demás caía en picada, incluyendo el eterno “Almorzando con Mirtha Legrand”, que ni siquiera alcanzaba a figurar entre los primeros diez puestos de audiencia en el Canal 9. Dentro de los primeros veinte puestos de mayor rating había otro ciclo de cine, también del 11, “Premier 70”, y uno de los pocos puestos del 13, junto al noticiero, era también de películas, “Matinée como en el cine”, pero recién en el puesto 15, muy lejos de la Súper Acción de Héctor Ricardo García, titular de Canal 11.

En su autobiografía “Cien veces me quisieron matar” (Planeta, 1993), García recordó esas maratones de buen cine como el pivote principal del canal que habia tomado a cargo: “Los sábados de películas eran imbatibles. El Cine de Súper Acción era uno de los clásicos de Teleonce, lograba imponerse a todos los demás programas de la competencia”, escribió García. “Comenzó emitiendo dos películas, entre las 13 y las 19, y lo extendí de las 12.30 a las 21 horas, empalmándolo con ‘Hollywood en Castellano’, que comenzaba a las 21”.

Si bien había heredado las películas de los sábados de la gestión anterior en el canal (Dicon SA y Pedro Simoncini), siguiendo los designios del fundador de la emisora, el mítico padre jesuita Héctor Grandinetti, cuando García adoptó a Leoncio (así se llamaba la mascota de LS84 Canal 11) potenció esa cinemateca televisiva a su máxima expresión, gracias a la adquisición de más títulos y las ingeniosas estrategias de publicidad establecidas por Alfredo Scalise, y textos de creativos como el mismísimo Juan Carlos Mesa.

En la década anterior las películas, generalmente clásicos de la 20th Century Fox o de Universal, eran seleccionados especialmente por su calidad y valores humanos por los asesores del sacerdote Grandinetti; por ejemplo, uno de los primeros títulos emitidos en el viejo Canal 11 fue “La luz es para todos” (“Gentlemen’s Agreement”) la obra maestra sobre antisemitismo de Elia Kazan, protagonizada por Gregory Peck. Claro, en los tiempos de García no había criterios tan exquisitos, pero de todos modos, y aunque había quedado muy lejos la influencia jesuita, en el llamado “canal de los curas” nunca dejó de haber un sacerdote ubicado en el departamento filmoteca para participar en la selección de los films. Ésta era lo bastante amplia como para permitir films tan adultos y terroríficos como “Domingo Negro” (“La maschera del demonio”), de Mario Bava.

Gracias a esta inusitada difusión masiva del buen cine, varias generaciones crecieron viendo películas de John Ford, Howard Hawks, los grandes clásicos de terror de la Universal con Boris Karloff, Bela Lugosi y Lon Chaney Jr. (cuyos “monstruos” tuvieron poco después un ciclo propio, los lunes a la noche, incluyendo las parodias con Abbot y Costello), y las más famosas comedias de la edad de oro de Hollywood, aunque claro que ya desde el nombre del ciclo, el énfasis estaba puesto en los westerns, los dramas de época y las películas de aventuras.

Los demás canales no tuvieron más opción que tratar de imitar a Teleonce creando ciclos de cine como el famoso “Festival de cine y series del 13”, sin lograr nunca destronar al 11, pero convirtiendo a la televisión en una rara y maravillosa usina de buenas películas que jamás volvió a brillar del mismo modo.

Sólo recordando aquellos buenos viejos tiempos, basta decir que en 2019 ninguno de los 90 canales de cable exhibe cine clásico, y en el paquete Premium apenas si Fox Classics da buen material cinéfilo, pero sólo en la trasnoche.

Por eso, para los amantes del cine, Héctor Ricardo García siempre será una figura importante que influyó como nadie en la cultura cinematográfica de varias generaciones.

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