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Hong Kong, peor: vivió su primera huelga general en 50 años

Para las autoridades locales, los manifestantes prodemocracia buscan "derribar" al Gobierno. Temor por el efecto sobre las inversiones extranjeras.

Hong Kong - Nuevos enfrentamientos, huelga general y el bloqueo del metro sumieron ayer a Hong Kong en el caos, en tanto las autoridades acusaron a los manifestantes de querer “destruir” al territorio semiautónomo y la vida de sus habitantes.

Ayer por la tarde fueron lanzados gases lacrimógenos en varias zonas de la megalópolis contra manifestantes enardecidos en el marco de la huelga general, un acontecimiento muy raro en la excolonia británica.

Hong Kong, que atraviesa su mayor crisis política desde su retrocesión a China en 1997, ya vivió en los dos últimos meses otras jornadas de manifestaciones masivas que desembocaron en confrontaciones entre Policías antimotines y grupos radicales.

Tras enfrentamientos durante todo el fin de semana, los manifestantes se dirigieron en hora pico a varias estaciones clave de la red del subte para bloquear las puertas de los vagones y evitar que los trenes marchasen. Esta acción relámpago paralizó durante horas una red que normalmente marcha con una eficacia extraordinaria.

Tamañas “acciones en nombre de ciertas demandas minaron seriamente la ley y el orden de Hong Kong, y están empujando a nuestra ciudad, que todos amamos, al borde de una situación muy peligrosa”, señaló la jefa del ejecutivo local, Carrie Lam, en su primera conferencia de prensa en dos semanas.

Haciendo referencia a eslóganes revolucionarios, presentó la protesta como un atentado a la existencia de Hong Kong.

“Yo diría que están tratando de derribar Hong Kong, de destruir por completo la vida de más de siete millones de personas”, insistió Lam ante periodistas, afirmando que “el Gobierno será enérgico en el mantenimiento de la ley y el orden para restaurar la confianza”.

Por su lado, el Gobierno chino anunció una conferencia de prensa para hoy.

Algo rarísimo en este templo de las finanzas internacionales -donde los sindicatos tienen poca influencia-, la huelga general tiene como objetivo demostrar a las autoridades chinas que, dos meses después del comienzo, la protesta sigue siendo popular.

“La huelga política parece hoy muy apoyada, lo que también es consecuencia de la escalada de violencia entre Policía y manifestantes”, declaró el analista político Dixon Wong.

Pero, Lam, cuya renuncia exigen los manifestantes, sabe que cuenta con el apoyo de Pekín, y del Ejército Popular de Liberación (EPL), que propuso la semana pasada sus servicios para restablecer el orden.

Bajo el principio “Un país, dos sistemas”, Hong Kong disfruta hasta 2047 de libertades desconocidas en el resto del país. Pero cada vez son más las voces que se alzan preocupadas porque Pekín ignore este acuerdo y aumente su control.

Ayer por la tarde, tuvieron lugar siete manifestaciones simultáneas, algo que constituye un desafío para las fuerzas del orden, que enfrentan una dura prueba desde hace dos meses, al tiempo que despiertan la cólera de los manifestantes.

Las autoridades anunciaron haber disparado más de un millar de granadas de gases lacrimógenos y 160 balas de goma desde el comienzo de las protestas, el 9 de junio, precisando que 420 personas fueron detenidas y 139 policías resultaron heridos hasta ahora.

Más de 160 vuelos fueron anulados en el aeropuerto de Hong Kong, uno de los más activos del mundo. Muchos de ellos de la compañía local Cathay Pacific.

Varias arterias importantes de la ciudad fueron bloqueadas por los manifestantes. Asimismo, muchos comercios no abrieron.

El bloqueo del transporte público dio lugar a gritos y empujones entre manifestantes y usuarios enojados.

Muchos hongkoneses apoyan la movilización que nació junio en rechazo a un proyecto de ley que permitiría las extradiciones hacia China.

El texto fue suspendido, pero el movimiento amplió sus reivindicaciones en materia de democracia y la denuncia de un retroceso de las libertades en Hong Kong.

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