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Hunter: “El crecimiento mundial se desacelerará”

La expansión del PBI se desacelerará en los próximos años por el menor crecimiento de la fuerza laboral y de la productividad, un fenómeno que los economistas "no han terminado de comprender". Así lo afirmó Constance Hunter, economista jefe de KPMG, en el marco de la conferencia Global Interdependence Center, que se realizó en la UCEMA. Consideró que Estados Unidos tiene varios factores que impulsarán su economía en el corto plazo, pero éste crecimiento será frágil y desembocará en una recesión.

Periodista: ¿Qué perspectiva tiene para la economía mundial en los próximos meses?

Constance Hunter: Es la primera vez que el mundo se está expandiendo desde 2007, pero es una espada de doble filo porque hay muchas regiones que tienen limitaciones de capacidad. Pero por otro lado, en Europa hay demasiada capacidad ociosa y el Banco Central Europeo estima que la región crecerá durante unos años gracias a este margen. Mirando la economía de EE.UU., podría decirse que es como un copo de nieve; todo parece perfecto: tenemos bajas tasas de interés, baja inflación y el mercado laboral está creciendo por encima de lo esperado. Pero esta situación no puede durar porque es frágil. Para el corto plazo, la expectativa es favorable debido al estímulo fiscal, que podría acelerar el crecimiento, pero para el mediano se espera que la tendencia sea a la baja porque llegaremos a un punto donde tendremos restricciones de capacidad y desembocaremos en una recesión.

P.: ¿Cómo repercutiría la suba de los bonos a diez años del Tesoro de EE.UU. sobre los mercados emergentes?

C.H.: Siempre hay cierta transferencia de las variaciones en EE.UU. hacia los mercados emergentes, que están más expuestos a un mayor diferencial de tasas. Desde un punto de vista de las tasas reales, la suba es relativamente baja porque se registra un incremento en la expectativa de inflación, pero sí se espera que haya un mayor costo de endeudamiento en todos los mercados, ya sea en las economías emergentes o en la deuda corporativa. Este diferencial se ampliará un poco porque todo el mundo está creciendo. Como ya he dicho, todo es perfecto por el momento, pero esto no puede durar para siempre.

P.: ¿Cuáles son los riesgos de la expansión fiscal de EE.UU., en un marco donde el país está creciendo?

C.H.: Diría que el objetivo del gobierno no fue necesariamente tener un estímulo fiscal, pese a que algo de eso va a ocurrir. La meta fue realizar una reforma impositiva para generar un rebalanceo del capital. Ahora bien, se puede argumentar si lo que buscaron fue correcto o no, pero no estoy aquí para discutir eso. Lo que digo es que la meta fue generar un cambio que tenga un impacto en el largo plazo, pese a que generará cierto estímulo en el corto. Con respecto al presupuesto y al gasto, eso podría terminar siendo más estimulante de lo que se creía, lo que llevaría a la Fed a subir sus tasas de forma más rápida. El efecto neto de esta medida sería relativamente bajo, en un ciclo económico de dos o tres años. Pero en un año podrías tener una aceleración en el crecimiento y de la inflación.

P.: ¿Cree que se acerca una guerra comercial, teniendo en cuenta las medidas que está adoptando el gobierno de Trump?

C.H.: El intercambio comercial se encuentra en un contexto muy dinámico y cambiante. Incluso mientras hablamos se están realizando modificaciones. Las medidas que anunció Trump sobre el acero y el aluminio han tenido un fuerte impacto a nivel global. Por ejemplo, hubo una reacción negativa por parte de los mercados de acciones y de nuestros socios comerciales, que avisaron que tomarían represalias que no favorecerían a EE.UU. Es por eso que el gobierno anunció que Canadá y México no tendrían que pagar nuevas tarifas. Es más, escuché en televisión hace unos días que uno de los principales asesores económicos del presidente (Trump), Peter Navarro, fue citado diciendo que otros países podrían ser exceptuados de estas tarifas, cuando unos días antes había rechazado esta idea. Esto demuestra cómo en tan poco tiempo se vio un cambio tan grande en esta situación que podría complicar el escenario global. Creo que acá es donde la disciplina del mercado podría ser muy útil para los asesores y los hacedores de política.

P.: El mundo seguirá creciendo, pero a tasas más bajas, según las estimaciones. ¿Hay algún riesgo en el mediano/largo plazo?

C.H.: Las proyecciones indican que el crecimiento del PBI en los próximos años será menor por dos cuestiones. Primero, el incremento de la población activa ha disminuido en muchas partes del mundo, mientras que la productividad se ha desacelerado. El segundo problema estaría relacionado con que es difícil medir la productividad y los economistas todavía están tratando de entenderla. Creo que adhiero a la postura de que no está bien comprendida. ¿Existe alguna relación entre el crecimiento de la fuerza de trabajo y la productividad? Quizás es como afirma Robert Gordon y ya se han desarrollado todos los buenos inventos, ya que nunca tendremos los mismos beneficios que adquirimos con la penicilina, con las tuberías y con la electricidad. Pero hay muchos inventos que están desarrollándose, como la inteligencia artificial y los autos que se conducen solos, que podrían aumentar la productividad. Este es el gran misterio y el santo grial a alcanzar para mejorar la producción a un menor costo.

Entrevista de Caetano Mohorade

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