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Ideas innovadoras para generar energía sustentable

Desde el movimiento del cuerpo hasta la elaboración de biocombustibles con basura. Además, formas prácticas para ahorrar en calefacción y mantenimiento de piletas.

Aprovechando el ingenio, pero principalmente los recursos que nos da la propia naturaleza y los desechos que generamos los humanos, se puede generar o ahorrar energía. Aquí algunas que sorprendieron en los últimos años.

Un litro de luz

El proyecto “Un litro de luz” lleva algunos años y se ha extendido a varios puntos del planeta, con foco en las poblaciones más pobres y donde aún no han accedido o no pueden pagar la energía eléctrica en sus hogares.

Se trata de una idea tan básica como reflectar la luz solar dentro de las casas a través de un sistema que genera el equivalente de brillo que una lámpara de 55 watts a un costo cero. Para implementarla se necesita una botella de plástico con agua -y un poco de lejía o lavandina para que no se eche a perder- colocada en un agujero en el techo, bien ajustada para que no haya filtraciones por los bordes. La mitad del envase que queda por fuera capta la luz del sol, cuyos rayos viajan en forma vertical pero al chocar con el líquido lo hacen en horizontal, reflejándolos en 360° e iluminando el interior de la vivienda.

Biocombustible a base de plástico

La cantidad de plástico, un material no degradable, que utilizamos los humanos a diario y que dejamos como residuo en la Tierra es uno de los grandes problemas de la actualidad en materia ambiental. Aunque la concientización hizo que se incremente el reciclaje, aún las consecuencias de la contaminación por esta vía pueden ser catastróficas.

Azza Abdel Hamid Faiad, una chica egipcia de 16 años, desarrolló un catalizador de bajo costo, que descompone los polímeros plásticos que se encuentran en botellas de bebidas y residuos en general, generando productos gaseosos como el metano, propano y etano, que luego pueden ser convertidos en etanol. Este proceso podría proporcionar un método económicamente eficiente para la producción de combustibles. Sólo en Egipto la proyección de una primera etapa de producción con este sistema de naftas y derivados equivaldría a unos u$s78 millones al año.

… Y también a base de orina

Por otro lado, científicos de la Universidad de Ohio se dieron cuenta de que también podía fabricarse biocombustible gracias al hidrógeno y el amoníaco que se encuentran en la orina. Estimaron que con un litro de ese desecho humano se puede impulsar un auto a lo largo de 40 kilómetros. Es decir, que rendiría más que la nafta que actualmente utilizamos.

El cuerpo es energía

Es sabido que a través del movimiento del cuerpo los humanos generamos energía. Hasta hace algunos años no existían formas de aprovecharla, pero con el avance de la tecnología eso fue cambiando y se encuentran distintas formas de canalizarla.

Soccket, por ejemplo, es una pelota que almacena energía que recolecta mientras es utilizada para jugar o hacer deporte. En 2016, investigadores de la Universidad de Pekín desarrollaron dispositivos capaces de generar energía con el movimiento del cuerpo, que podían cargar la batería de un teléfono celular mientras caminamos.

Rutas solares

A principios de marzo pasado, a unos 20 kilómetros de la ciudad holandesa de Rotterdam, se inauguraron varios metros de carreteras solares. Son caminos transitables como cualquier otro por los vehículos, pero que a su vez funcionan como paneles que recolectan energía del sol. Los expertos admiten que se trata de una tecnología costosa en términos de inversión en infraestructura, pero aseguran que aplicada a gran escala es sostenible.

Otros países de Europa, además de China y EE.UU. están experimentando este tipo de alternativa que serviría para recolectar grandes cantidades de energía limpia, sin necesidad de las enormes superficies que requiere un parque solar para que sea sustentable.

Piletas naturales

Las conocidas como biopiscinas son construcciones formadas por plantas que habitualmente se encuentran en estanques, filtrando naturalmente el agua, con lo que evitan que se formen algas y además le proporcionan oxígeno, por lo que no son necesarios productos como el cloro y otros químicos para mantener la limpieza. Así, los sistemas que utilizan electricidad para mantener el agua limpia podrían ser reemplazados.

Calefacción con latas

Los “paneles solares” hechos con latas de gaseosas son una idea muy popular y extendida. Se trata de tomar los recipientes de aluminio, unirlos y conectarlos mediante una serie de hoyos por los cuales circulará el aire dentro que se calienta gracias a la radiación del sol. Bien utilizado, este sistema puede aportar una temperatura considerable en el ambiente de una casa, sirviendo de soporte para otros métodos de calefacción que verán reducido su consumo.

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