¿Faltarán autos importados en 2021 por la sustitución de importaciones?

El cupo de divisas autorizado para operar durante este año es similar al del año anterior. Ante una aumento de la demanda esas divisas no alcanzarían para cubrir las importaciones.

Recientemente el Gobierno comunicó a las principales automotrices su cupo de divisas autorizado para operar durante este año.

Lo cierto es que dicho monto, destinado para la importación en cada terminal, tendrá para 2021 la misma cantidad de cuota que para 2020. Es decir, si hubiera más demanda de automóviles no alcanzarían esas divisas para cubrir las importaciones.

Sumado a esto, existen otras restricciones para la importación de vehículos terminados de alta gama, como la obligación de poder girar dólares al exterior luego de los 90 días de haber despachado a plaza estos automóviles. Así, el objetivo principal del Ministerio de Desarrollo Productivo es conseguir que haya un mayor grado de integración nacional con partes y piezas locales, motorizando la oferta de PyMEs nacionales.

El criterio no es que no se disponga de dólares para importar, sino que se compre a nivel local en la mayor medida posible para reasignar de mejor manera las divisas.

Si bien el crecimiento del mercado está basado en el incremento de la cantidad de vehículos nacionales y que se mantenga o reduzca la cantidad de importados, existe un segmento de público interesado en adquirir autos de lujo que no estará dispuesto a reemplazar ese tipo de automóviles con sus semejantes de industria nacional, pero que necesariamente tendrá que hacerlo.

Teniendo en cuenta esta situación, el mercado puede llegar a verse afectado al disminuir el ingreso de importados para aquellos clientes que quieran vehículos con características diferenciales que no se fabriquen en el país. Con una demanda actual de 350.000 unidades, de las cuales la participación de importados es el 60%, ese número tenderá a reducirse.

En contraposición, las terminales que superen sus exportaciones en los niveles de 2020 no pagarán retenciones, esto sucedería como parte del incentivo a las ventas externas y fomentaría a la industria nacional en el mercado exterior. Hoy en día la alícuota actual es de 4,5%.

No existe solución para lograr una mayor cantidad de importaciones en la industria, aunque cuando el importador ya tiene compras realizadas o comprometidas, incluso embarcadas, y no tiene la autorización para poder importar, una opción es la gestión a través de zonas francas. La ventaja de la zona franca es evitar extra costos de terminales portuarias, que la mercadería no ingrese en rezagos de aduana y permite al operador poder cumplir con la normativa cambiaria de giros al exterior por la compra de bienes (pueden girar al exterior sin SIMI -Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones-). También, la empresa que necesita realizar este tipo de operaciones, puede esperar de alguna manera, a muy bajo costo, las autorizaciones para poder importar o vender con factura E desde estas zonas, u optar por enviarlo a otro país de la región.

En conclusión, la realidad es que la oferta de autos y motos 0km no llegaría a responder a la demanda que habrá durante el año, más allá de la solución a través de la producción nacional.

* Gabriel Salomón, Director General de Jidoka, compañía de servicios de logística y comercio exterior

Dejá tu comentario