Economía

Inflación anual menor al 40,3% y caída del PBI del 0,8%, visión macrista post trifulca electoral

Proyecciones alentadoras para el año próximo de Nicolás Dujovne: producto aumentará el 3,5% y habrá superávit fiscal primario del 1%. En tanto, el índice de precios será del 26,1% para diciembre y del 19,1% para la misma época, pero de 2021. "La deuda soberana no presenta un problema de solvencia", dijo.

Inflación anual del 40,3% y caída del PBI del 0,8% son los resultados finales a los que apuesta el Gobierno después de la trifulca electoral, según el adelanto del Presupuesto 2020 que envió a Diputados el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Las proyecciones son más alentadoras para 2020: superávit fiscal del 1%, índice de precios a diciembre del 26,1%-19,1% para la misma época, pero de 2021-, y una afirmación en cuanto a que “la deuda soberana de la Argentina no presenta un problema de solvencia”.

Desde el martes pasado, Ámbito Financiero solicitó al Ministerio de Hacienda precisiones sobre el texto en cuestión, que ese día fue finalizado y firmado por el subsecretario de Presupuesto de la cartera, Bruno Agustín. Curioso: desde el entorno de Dujovne negaron a este diario saber del documento, que ingresó el miércoles a la mesa de entradas de Diputados. Durante la tarde de ayer, cuando el informe ya circulaba por todos los despachos de la Cámara baja, siguieron sin reconocer el envío hasta entrada la noche.

En septiembre próximo, Dujovne deberá realizar la presentación formal del proyecto final ante la comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, que comanda el escurridizo Luciano Laspina (PRO). La disputa electoral de octubre y un eventual balotaje en noviembre, o cambios de color político en la próxima gestión demorarán el tratamiento de la denominada “ley de leyes”.

A lo largo de 96 hojas, Dujovne aseguró: “Para 2019 se espera que la inflación arroje un valor algo inferior a las expectativas del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, las cuales muestran un anclaje de las expectativas de inflación para diciembre de 2019 en el 40,3%”. El relevamiento fue utilizado en muchos informes de Gobierno fue que dio en el Congreso el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien luego los obvió durante meses. Además, Dujovne agregó que se espera, para diciembre de 2020, un aumento en el índice de precios del 26,1% y del 19,1% para la misma época, pero de 2021.

En cuanto al Producto Bruto Interno, el ministro de Hacienda manifestó que caerá durante el corriente año un 0,8% pero que crecerá el 3,5% en 2020. En esa línea, explicó: “Estimamos que esta expansión será liderada por la inversión y por el buen desempeño que continuarán mostrando las exportaciones, y que también jugará un papel importante la recuperación del consumo privado. Esta dinámica positiva será parcialmente compensada por la recuperación de las importaciones y por la reducción del consumo público previsto para alcanzar el superávit primario”.

Sobre este último punto, en el documento se detalló: “El resultado fiscal primario se había deteriorado en ocho puntos del PBI en 11 años, pasando de un superávit del 4,3% en 2004 a un déficit del 3,8% en 2015. En 2019 estamos convergiendo al equilibrio primario y aspiramos un a superávit del 1% para 2020”.

Con respecto a las obligaciones de la Argentina, Dujovne dejó claro que “la deuda soberana” del país “no presenta un problema de solvencia, y la percepción del mercado respecto de los riesgos de liquidez debería mejorar tan pronto como se disipe la incertidumbre política vinculada a las elecciones y se consiga administrar eficientemente el flujo de vencimientos de los próximos meses”.

El ministro también aprovechó para hacer un recordatorio de lo que no pudo hacer el oficialismo el año pasado con el presupuesto actual y que podría reflotar para rebatir en el Congreso: “La administración eficiente de ese riesgo de liquidez -al referirse a pago de deuda- se logrará adelantando el financiamiento de los vencimientos o idealmente, como se hace en los países con mayor desarrollo financiero, a través de transacciones de administración de pasivos. En este campo, la Argentina permanece al margen de los estándares internacionales ya que la interpretación legal de la Ley de Administración Financiera vigente no permite que el gobierno saque ventaja de las oportunidades que presenta el mercado en forma esporádica”.

Para el titular de Hacienda, “lo mejor para el manejo de los pasivos del Gobierno en 2020 indicaría aprovechar un año de bajos vencimientos en relación con otros años y la ausencia de vencimientos en el mercado internacional para aumentar la composición de moneda nacional en el portafolio de la deuda del Gobierno a través de emisiones en pesos, inclusive para cubrir los vencimientos en moneda extranjera, como también evaluar la oportunidad y conveniencia de canjear instrumentos de mercado por títulos de mayor plazo y eventualmente denominados en moneda local”.

En otro tramo del documento, desde Hacienda sostuvieron que “luego del aumento de la deuda neta en 2018 debido al movimiento pronunciado del tipo de cambio, con la convergencia al equilibrio fiscal en 2019 y el superávit fiscal a partir de 2020, la deuda neta en términos del PIB comenzaría a descender y se situaría en torno del 49% del PIB en 2019, convergiendo a alrededor del 38% del PIB hacia 2023”. En tanto, “el pago de intereses netos alcanzaría un máximo del 2,8% del PIB en 2020, disminuyendo significativamente en años posteriores”.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora