Economía

Inflación mayorista anotó 0,1% en julio, pero preocupa agosto

El indicador registró su menor variación desde noviembre, por la mayor estabilidad cambiaria que se había logrado. En el año acumula un 20,8%.

El Índice de precios internos al por mayor (IPIM) anotó en julio un avance de apenas 0,1%, como reflejo de la estabilidad cambiaria que predominó durante las primeras semanas del mes. Así lo informó ayer el INDEC, al señalar que el resultado fue consecuencia de la suba del 0,2% de los productos nacionales y de la caída de 1,8% en los importados. En lo que va del año, el indicador acumula un incremento del 20,8%, por debajo de la inflación minorista (25,1%), mientras que en la comparación interanual registró un alza del 53,6%. A pesar del buen dato de julio, comenzaron las dudas para los próximos meses, a partir del salto cambiario de la semana pasada.

Durante las primeras semanas del mes prevaleció una mayor calma en la plaza cambiaria, a partir de las elevadas tasas de interés y de las restricciones de liquidez impulsadas por el Banco Central. No obstante, a partir de la última semana, y lo que siguió de agosto, se empezó a registrar una mayor presión sobre el tipo de cambio a partir de la incertidumbre generada por las PASO. Y tras el resultado, con la amplia diferencia que sacó Alberto Fernández sobre Mauricio Macri, el dólar saltó un 22% aproximadamente. Esto significará un fuerte incremento en la inflación mayorista para los próximos meses, que probablemente esté por encima de la minorista, dado que este indicador está compuesto por una mayor cantidad de bienes transables.

En julio, los productos primarios anotaron una merma del 1,4%, como consecuencia de la caída de los precios de petróleo crudo y gas (-6%), a pesar de los aumentos verificados por los productos pesqueros (+10,2%), los productos agropecuarios (+2,9%) y los minerales no metalíferos (+2,8%). Por su parte, los productos manufacturados observaron un alza del 0,8%, en donde se destacaron los incrementos de Impresiones y reproducción de grabaciones (+3,5%), Prendas de materiales textiles (+3%), Papel y productos de papel (+2,6%), Cuero, artículos de marroquinería y calzado (+2,4%) y Alimentos y bebidas (+2%), entre otros. Entre las caídas, lideraron Productos metálicos básicos (-2,2%), Productos metálicos excepto máquinas y equipos y vehículos automotores, carrocerías y repuestos (-9m8%) y equipos para medicina e instrumentos de medición y sustancias y productos químicos (-0,5%), entre otros. A su vez, los precios de la energía eléctrica aumentaron 5,4%.

Por otra parte, el Índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB), que no incluyen el efecto impositivo del IPIM, se contrajo 0,1% en julio, ante el avance del 0,1% en los productos nacionales y la baja del 1,8% en los importados. En lo que va del año, aumentó 20,7% y en los últimos doce meses, 53,1%. En sintonía, el Índice de precios básicos del productor (IPP), que mide la variación promedio de los precios percibidos por el productor local, sin contabilizar los bienes importados, disminuyó 0,2%. En los primeros siete meses, avanzaron 20,7% y en la comparación interanual, 52,4%.

Contexto

La consultora ACM destacó que “la evaluación de julio podría considerarse positiva, dado que estamos ante la menor variación desde noviembre de 2018, pero dado el salto en el tipo de cambio, que usualmente se ve reflejado primero en los precios mayoristas, y que julio estuvo influido por atraso cambiario, el buen dato va a ser olvidado rápidamente”. Explicó que las subas podrían ser parcialmente contrarrestadas por el congelamiento del precio de los combustibles, aunque se duda de la efectividad de dichas medidas”. “En cuanto a la inflación interanual, se viene confirmando un proceso de desinflación desde el máximo alcanzado en octubre de 2018 (76,6%), el cual sufrió rebrotes inflacionarios en abril y podría sufrir otro en agosto, por la baja no debería pensarse como un proceso lineal”, agregó.

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