Repatrían a 116 argentinos en charter privado

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En pleno mar Caribe, se haya una hermosa isla perteneciente a Francia. Si bien se dice que es un lugar de ensueños, hay más de un centenar de argentinos que vivieron allí su peor pesadilla.

Por el temido coronavirus, el crucero de Costa que había partido de República Dominicana, no pudo continuar viaje. Entre angustias y un positivo de coronavirus, el barco quedó a la deriva con 3800 pasajeros.

“Logré conseguir seis permisos de sobrevuelo, de países que también están colapsados por el tema del coronavirus. Los turistas volverán en un charter privado proveniente de Bélgica. Esto le va a salir cero centavos al estado y a los pasajeros porque negociamos con Costa para que ellos se hagan cargo del gasto”, aseguró a Ámbito Financiero, el embajador argentino en Barbados, Gustavo Martínez Pandiani.

Se trata de una medida disímil a la que denunciaron algunos turistas argentinos que estuvieron varados en Europa y debieron que comprar un nuevo pasaje para lograr volver al país.

“Con la colaboración de la ANAC y del ministro de Transporte, Mario Meoni, pudimos catalogar el vuelo de asistencia humanitaria”, agregó el embajador. De esta manera, el avión de Air Belgium que saldrá hoy a las 8 de la mañana de Guadalupe, volará por los cielos de Guyana, Venezuela, Bolivia y Paraguay, antes de aterrizar finalmente a las 16 horas en suelo argentino.

Guadalupe es territorio francés, razón por la cual los europeos que se encontraban dentro del crucero ya habían podido descender a tierra. De hecho, las gestiones de rescate debieron hacerse, en gran parte, con la cancillería francesa.

Ayer hasta última hora, se negociaba para que se sumaran al charter privado el resto de los latinoamericanos varados, entre los que había chilenos, uruguayos y peruanos. La intención era que pudieran llegar también a Ezeiza, pero inmediatamente salir en otro vuelo a sus respectivos países, donde deberán cumplir con la cuarentena obligatoria.

Mientras tanto, Martínez Pandiani está en contacto directo con los pasajeros a través de un chat de WhatsApp, que curiosamente denominaron “Argentinos flotando”.

Por otro lado, ayer a la madrugada arribó al Puerto de la Ciudad de Buenos Aires el crucero Coral Princess, con 1762 pasajeros, sin que ninguno tenga síntomas del coronavirus. Los 42 argentinos a bordo fueron los únicos autorizados a descender y cumplir con el aislamiento obligatorio.

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