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Invernadero, un nuevo bar de gin tonic tirado (y artesanal) al pie de la Biblioteca Nacional

Emplazado bajo la biblioteca más linda de Buenos Aires, abrió las puertas este curioso y sabrosísimo lugar. Es ideal para disfrutar de la bebida de moda y degustar las mejores tapas.

Fresco, sabroso, veraniego. Así suele ser el gin tonic, una bebida que en los últimos años vivió un renacer. Tanto que hace poco menos de un mes se inauguró en Recoleta un hermoso bar de gin tonic tirado. Se trata de Invernadero, una propuesta superatractiva porque es novedosa en su carta y en su locación.

Así como hace años se impuso e inundó Buenos Aires con bares de cerveza tirada, hoy el concepto se trasladó al del gin tonic.

El bar ocupó un lugar que estuvo abandonado los últimos tres años bajo la icónica Biblioteca Nacional. El diseño del espacio se alinea con las formas y los materiales característicos del emblemático edificio diseñado por los arquitectos Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga en 1961. Su línea brutalista, de hormigón a la vista y acero, contrasta con la diversidad botánica de los alrededores, haciendo de Invernadero un verdadero refugio urbano.

Su fuerte es la bebida. El encargado de la barra es el bartender Juani Calcaño (ex Gran Bar Danzón). Para sus tragos utilizan un gin elaborado exclusivamente para el bar con una fuerte impronta artesanal. El gin tonic se encuentra almacenado en barriles y se sirve a través de canillas en copones con hielo y variedad de toppings de hierbas, frutos y pétalos de flores.

Acorde con la Biblioteca, los cócteles llevan nombres literarios como El Sur y El Aleph, dos clásicos de Jorge Luis Borges, Juguete rabioso de Roberto Arlt y El Cuervo de Edgar Alan Poe, entre otras letras conocidas.

Para acompañar, se ofrecen unas tapas sabrosísimas como, por ejemplo, croquetas españolas, langostinos en panko crocante, montaditos de hongos y queso brie con mermelada de cebollas, ceviche de salmón y camarones, carpaccio de ojo de bife y mollejas con salsa pico de gallo.

La propuesta seduce por su entorno, sus tragos y sus platos. Para quien busque otra bebida mejor será otro plan. Aquí se impone el gin. Y de eso se trata, disfrutar la versatilidad que ofrece este trago con sus diferentes decorados.

Fueron los hermanos rionegrinos Bruno y Franco Moretti quienes lanzaron el gin artesanal made in Argentina con su marca Buenos Aires Gin. En 2016 comenzaron con esta buena idea del gin almacenado en barriles, que fusiona gin más agua tónica. Así, proveen la bebida a Invernadero, que luego es maquillada y embellecida por quienes comandan la barra.

Más allá de su bebida estrella, Invernadero abre sus puertas todos los días a las 8 am. De esta manera, quien quiera ir en plan desayuno, brunch o almuerzo también puede disfrutarlo.

Los elegidos

Casa Tomada: gin tonic tirado de la casa, pétalos de rosa y pepino.

El cuervo: gin tonic tirado de la casa, jengibre y romero quemado .

Vivir para contarla: gin tonic tirado de la casa, frutos rojos y tabasco.

El Alquimista: gin tonic tirado de la casa, albahaca y lima.

El Sur: gin tonic tirado de la casa, yerba mate y eucalipto.

Dirección

Biblioteca Nacional, Agüero 2502

Lunes, martes y miércoles de 8 a 1 / jueves a sábados de 8 a 3 / domingos de 9 a 1

Reservas: 11 2561 2502

Instagram: @invernadero.bn

Andrea Glikman

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