PYMES

Inversión social, consenso y crédito

Cadefha desde hace más de 30 años nuclea y da apoyo, información y asesoramiento a los fabricantes de herrajes y afines. Defiende la producción nacional y las fuentes de trabajo que se generan en ella. Si bien es un sector con ciertos avances en comercio exterior, nuestras industrias se nutren principalmente de las ventas en el mercado local. Así, la apertura del mercado por el actual Gobierno nos preocuparon, pues estaba muy fresca la experiencia de la década del 90. Además, la dolarización de las tarifas y la abrupta caída del mercado interno terminaron llevando a nuestras industrias a trabajar a un 50% de la capacidad instalada. En este periodo casi todas nuestras firmas redujeron sus planteles y aun algunas de ellas debieron cerrar sus puertas.

En vísperas del inicio de un nuevo ciclo de gobierno, el país necesita un cambio de rumbo definitivo en el área social, que debe ser diseñado en función de mejorar la calidad de los servicios de salud, educación y seguridad. Tal inversión retornará en una mejor calidad de vida, trabajo de calidad y desarrollo económico. Pero esto sólo se podrá lograr consiguiendo un consenso general entre los mayores exponentes políticos, los sindicatos y el poder económico. Las pymes de nuestro sector esperamos algunas medidas con carácter urgente y de largo plazo, tales como la estabilidad cambiaria y el mantenimiento de condiciones comerciales básicas. Porque es muy difícil trabajar en un contexto en el cual pasamos de cerrarnos al mundo (o casi), a una apertura total de un día para el otro. O de un control cambiario total a uno libre. Una de las primeras medidas que se debe tomar para la mejora de nuestro sector, es el acceso al crédito hipotecario con intereses razonables y la recuperación de la capacidad de ahorro que permita la reactivación del mercado inmobiliario, refacciones y ampliaciones de viviendas. Y con cierta urgencia se debe restituir el acceso al crédito para inversión en bienes de capital. Finalmente, es necesario lograr ciertos beneficios que prioricen la producción nacional: los costos de las materias primas, al estar monopolizadas, en su mayoría están dolarizadas y tienen precios un 40% por encima de su valor internacional, lo cual perjudica nuestra competitividad.

Guillermo Cardillo, presidente

de Cadefha, Cámara Argentina

de Fabricantes de Herrajes y Afines

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