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Inversiones 4.0: a medida, con varios ingredientes y en un par de clics

Stanislas Perromat, uno de los fundadores de Privatam, apela a sus orígenes vascos para la metáfora: "Somos cocineros de productos financieros. Podemos cocinar lo que sea, con cero riesgo o con 100. El secreto es cocinarlo bien".

Stanislas Perromat apela a su origen vasco para la metáfora: “Somos cocineros de productos financieros. Están construidos con distintos ingredientes, al igual que un plato. Podemos cocinar lo que sea, con cero riesgo o con 100. El secreto es cocinarlo bien”.

Es uno de los fundadores de Privatam, plataforma digital global que permite a bancos privados y gestores de inversión diseñar “productos estructurados a medida” de sus clientes.

Estuvo en Uruguay como presentador del “Parity World Tour”, donde llevó ante unos 40 asset managers el Parity 4.0, la nueva versión de su producto estrella, al que define como “el iPhone” del sector. “Me hubiera encantado presentarlo en Buenos Aires, pero no hubo tiempo, lo haremos más adelante”, aseguró en diálogo con ámbito.com.

  • Estructurados

Según afirmó, “es la primera plataforma independiente que permite obtener un producto estructurado en minutos”.

Básicamente, un producto estructurado es la combinación de varios instrumentos financieros en una sola estructura y con distintas condiciones. Pueden ser puro riesgo si se agregan opciones de alto rendimiento o conservadores, que prometen la devolución del capital a la fecha de vencimiento.

“Antes se compraban acciones, bonos de EEUU, commodities. Pero hace 20 años se empezaron a exigir productos a medida: un inversor quiere comprar opciones de Repsol, bonos argentinos, acciones de Apple, con su riesgo y su fecha de vencimiento. No es un activo, es mucho más, es como una cocina”, graficó.

Durante bastante tiempo, los productos estructurados fueron los “chicos malos” de las finanzas. Un tanto complejos de entender para el inversor común, un mecanismo ideado para los agentes bancarios.

Para Perromat todo fue un malentendido: “Tienen alguna mala fama porque en ese momento la gente no los entendió. Lo importante es hacer el diagnóstico de lo que se quiere y de eso nos ocupamos nosotros con el asset manager. Luego un ingrediente será una acción, otro será un fondo. Y al final, como dije, el secreto es cocinarlos bien”.

“Puedes tener un millón de dólares para invertir en algo muy tranquilo y pretender, por ejemplo, la misma ganancia que tenga la bolsa de EEUU. Nosotros creamos un producto a 4 o 5 años y te daremos lo que subió la bolsa en ese lapso, pero por si acaso llegara a bajar te garantizamos la devolución del capital. También se puede acordar un ‘colchón de seguridad’ para que el cliente recién soporte pérdidas al cruzar determinado límite. La construcción se hace en base a la ganancia y riesgo del cliente”, describió.

Para obtener un producto sencillo lo ideal para una banca privada es arrancar con u$s 100 mil. Un inicio más modesto, de unos u$s 5.000, alcanzan para participar de un producto ya diseñado.

  • Tres pasos

“En toda inversión hay tres etapas: el Antes, donde analizas qué puedes comprar, el riesgo y las ganancias que quieres. Cuando ya lo sabes aparece el Mientras, donde averiguas cuál es el precio, lo comparas con otros precios y finalmente lo compras. Entonces llegas el Después, donde realizas el seguimiento de lo que compraste. Nosotros somos los primeros que logramos digitalizar los tres pasos: Discover, Price y Follow. En la plataforma hay mucha información, alguna de ella muy sofisticada, pero al mismo tiempo es sencilla y muy intuitiva”, aseguró.

“También somos los primeros en conseguir que los bancos de Nueva York, París y Zurich nos brinden su conectividad, para mostrar los índices y precios directamente en nuestro sistema. Parity es revolucionario, es el iPhone de los productos estructurados”, agregó.

Para Perromat una de las cuestiones básicas es “facilitar la vida del gestor de patrimonio. Por eso, a la hora de los estructurados tiene que pensar en nosotros. Podrá trabajar desde cualquier lado y con un sistema que le permitirá hacer en minutos lo que demoraba horas”.

Detrás de esa búsqueda, explica, residen conceptos como “libertad, innovación y comunidad”. “Es lo que ofrecemos y eso también se refleja en nuestra empresa: somos 30 empleados de 15 nacionalidades, con un promedio de edad de 32 años y la mitad de ellos mujeres. Es una empresa muy humana”.

Con sede en Mónaco, oficinas en Suiza, Israel y Panamá y clientes en toda Latinoamérica y Europa, la fintech Privatam ahora le apunta a Rusia. Por lo pronto, los próximos pasos del World Tour de Parity serán Ginebra, Zurich, Lugano, ciudad de Panamá y Tel Aviv. “No hay límite”, concluyó, “queremos enseñarle al mercado algo que nadie tiene”.

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