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Inversiones financieras en el exterior frente a Ganancias y Bs. Personales

Es importante el conocimiento del tratamiento dispensable a los efectos de asesorar acerca de los costos y ahorros fiscales derivados de organizar los portafolios bajo determinados esquemas jurídicos.

Este artículo considera exclusivamente el tratamiento a dispensar frente al Impuesto a las Ganancias (IG) e impuesto sobre los Bienes Personales (BP), a los activos financieros por parte de personas humanas o sucesiones indivisas residentes en el país (personas).

En virtud de la inmensa cantidad de contribuyentes que han sincerado activos financieros, mayormente canalizados a través de instituciones financieras del exterior, los profesionales deben enfrentar la necesidad de tener dominio sobre el impacto fiscal en la Argentina de cada uno de los instrumentos financieros.

El análisis y conocimiento de tales efectos se hace imprescindible asimismo para asesorar acerca de los costos o ahorros fiscales derivados de organizar los portafolios bajo determinados esquemas jurídicos. Si bien trataremos de ser amplios en los supuestos a considerar, probablemente no agotaremos todas las alternativas.

1. Inversiones directas o a través de estructuras del exterior

Una cuestión que reiteradamente es objeto de consulta se refiere a la diferencia de efectos fiscales según la persona realice la inversión financiera en el exterior en forma directa o utilizando un vehículo como ser una sociedad offshore, generalmente constituida en una jurisdicción de baja o nula imposición -aunque cooperante a los fines de la transparencia fiscal- o un trust.

Las ganancias procedentes de la inversión directa pueden estar gravadas con el IG en el año de su percepción, como el caso, por ejemplo, de la renta de títulos soberanos extranjeros o de títulos públicos o los dividendos. Si se interpone una sociedad o un trust, esa misma renta no debe ser reconocida a los fines del IG por la persona en tanto quede bajo la titularidad del vehículo. Solamente en la oportunidad futura en la que la sociedad distribuya a su vez dividendos o rescate acciones es que esa renta tendrá calidad de ganancia gravada para el IG en la persona del beneficiario. Del mismo modo, en la hipótesis de un trust, será con la distribución de las ganancias que se generará el hecho imponible(1). En ambos casos se logra el efecto de diferir el impacto fiscal correspondiente a la ganancia primigeniamente generada por el activo financiero, lo cual asigna gran atractivo a la utilización de alguna estructura jurídica para canalizar la inversión.

Sin embargo, esa conclusión no es universalmente válida sino que el efecto lineal descripto será tal a condición de que las ganancias de las inversiones se encuentren gravadas en el IG conforme al régimen general, es decir a la escala progresiva. Por ejemplo, si la inversión consistiere en títulos públicos emitidos por la Nación Argentina o por alguna de sus provincias, exentos del gravamen (o bonos brasileños o bolivianos), la ventaja fiscal se pierde si quien obtiene el beneficio es una sociedad o un trust pues en la oportunidad futura de distribución de la renta la misma quedará alcanzada con el IG sin distinción de su origen. Ello así porque la ley no diferencia, disponiendo que los dividendos pagados por sociedades extranjeras quedan íntegramente sujetos al impuesto cualesquiera sean los fondos empresarios con los que se efectúe su pago(2). Idéntica conclusión corresponde en caso de beneficiarios de un trust, pues la Ley del Impuesto a las Ganancias (LIG) considera ganancias gravadas a todas las distribuciones que realice tal figura, salvo que prueben que los mismos no obtuvieron beneficios y no poseen utilidades acumuladas generadas en períodos anteriores, incluidas en ambos casos las ganancias de capital y otros enriquecimientos(3).

Entonces, en términos generales podría afirmarse que el diferimiento del impuesto puede, en algunos casos, agravar el costo impositivo del mañana, para cuando esas ganancias se distribuyan.

Continuando con el razonamiento, resulta que tampoco es claramente favorable la diagramación de una estructura jurídica cuando las ganancias que se obtienen están alcanzadas con la alícuota del 15% por provenir de la compraventa de títulos valores, como el caso de venta de acciones o títulos de deuda pública o privados extranjeros o de venta de acciones argentinas en bolsas extranjeras, como los ADR,supuesto ante el cual el contribuyente habrá de sopesar si le conviene diferir el gravamen y enfrentar en el futuro una mayor imposición. Va de suyo que conocer el perfil del cliente será indispensable para asesorarlo adecuadamente (por ejemplo si las inversiones se realizan con interés de permanecer a largo plazo en el exterior, si se debitan cargos por compras con tarjetas de crédito, etc.).

En adición a lo expuesto, la ventaja de canalizar las inversiones financieras a través de una estructura vehículo del exterior puede quedar trunca en caso que una reforma futura reasuma la aplicación de la transparencia fiscal para accionistas de sociedades extranjeras que obtienen rentas pasivas. Este régimen(4) quedó sin eficacia práctica por el cambio de paradigma acerca de las jurisdicciones de baja o nula imposición que dejó de lado contrarrestar el efecto de doble no imposición, en beneficio de la cooperación en el intercambio de información.

En efecto, la Ley 27.260(5) dispone la creación de un "Registro de Entidades Pasivas del Exterior", cuya base se constituirá a raíz de la obligación de informar que se impone a los contribuyentes que sean titulares de más del 50% de las acciones o participaciones del capital, los directores, gerentes, apoderados, miembros de los órganos de fiscalización o quienes desempeñen cargos similares en sociedades, fideicomisos, fundaciones o cualquier otro ente del exterior que obtenga una renta pasiva superior al 50% de sus ingresos brutos durante el año calendario. Los datos a aportar son los que identifiquen a la entidad pasiva del exterior y su vinculación con la misma.

Para el IBP hay dos situaciones que trascienden en un beneficio de no imposición: la exención que beneficia a los títulos públicos nacionales o provinciales cuando su titular directo es una persona humana o una sucesión indivisa y la no imposición en caso de que las inversiones hubieran sido transmitidas por su titular en forma definitiva e irrevocable a un trust. En relación a esta última figura la AFIP tiene reconocido(6) que:

• "el patrimonio separado que constituye el fideicomiso o 'trust' lo es tanto del fiduciante como de los beneficiarios."

• "los beneficiarios y los 'settlor/grantor' deberían ser gravados con impuestos patrimoniales, por ejemplo, si el 'trust' fuera revocable o incluso cuando éstos también fueren designados protector o tuvieran apoderamiento sobre los bienes, entre otras situaciones de similar tenor." (7)

• "la normativa del impuesto sobre los bienes personales no establece potestades tributarias sobre el patrimonio en cuestión aplicables a tales beneficiarios, por lo tanto, y desde un punto de vista teórico, no correspondería considerarlos alcanzados por dicho gravamen en cuanto a tales fondos hasta su efectiva distribución."

Otra inquietud relativa a las estructuras vehículo deriva de la coordinación entre las disposiciones de la LIG y las de la ley de sinceramiento fiscal, en cuanto al punto de partida o monto del "aporte" de la inversión a ser considerada en caso de futuras distribuciones de dividendos o rescates de capital así como para las distribuciones de los trustsa sus beneficiarios.

Con motivo del sinceramiento, los contribuyentes que han declarado su participación en una sociedad por acciones o en un trust han considerado el importe correspondiente a la inversión a la fecha de preexistencia, es decir al 22.7.16 y han tributado sobre el importe de la tenencia de moneda y portafolio de inversiones u otros bienes a ese momento. El art. 5º del decreto 895/16 dispone que la valuación de los bienes y tenencias de moneda practicadas a efectos del sinceramiento y conforme a las normas de valuación de la ley 27.260 constituye -a todos los efectos fiscales- el valor de incorporación al patrimonio del declarante. Es importante subrayar que ese valor debe ser considerado el aporte o punto de partida de la inversión para el contribuyente a los efectos de identificar la existencia de dividendos o beneficios en relación a las distribuciones habidas a partir del 23.7.16 en adelante y no solo como valor de costo ante una futura venta o transferencia.

La interpretación precedente es la que armoniza ambos regímenes: el excepcional correspondiente al sinceramiento fiscal y el general y permanente del impuesto a las ganancias y resulta conteste con el hecho de que la declaración voluntaria libera del pago del IG a las rentas y ganancias generadas por las inversiones hasta la fecha de preexistencia, ello con contrapartida en el pago del Impuesto Especial calculado sobre el monto acumulado a la fecha de preexistencia.

2. Determinación de la ganancia

A los fines del IG debe considerarse la conversión a pesos de la moneda extranjera correspondiente a cada inversión. Atento a que el criterio de imputación de las rentas de segunda categoría es el percibido, las ganancias por dividendos e intereses deben convertirse a pesos a la fecha de su percepción.

En caso de obtenerse resultados por compra venta de títulos valores, los mismos deben calcularse en la moneda de inversión y convertirse a pesos a la fecha de su venta. La modificación introducida por la ley 27.260 al art. 73 de la LIG(8) ha tenido la clara intención de dejar fuera de imposición a las diferencias de cambio correspondientes a la tenencia de los activos, de modo que solo está gravado el resultado calculado en la misma moneda de inversión.

3. Crédito de impuestos análogos pagados en el exterior

Algunos resultados financieros sufren la retención del impuesto a la renta del país de origen como, por ejemplo, los dividendos de acciones americanas. El monto correspondiente al withholding debe incrementar la ganancia gravada a los fines del cálculo del IG sin perjuicio del posterior cómputo como pago a cuenta. Los aspectos a considerar son: (i) la conversión a pesos a la fecha de ingreso o fecha de la retención, en este último caso serán coincidentes las fechas de conversión a computar y, (ii) el importe máximo a computar conforme al límite establecido en la LIG equivalente. Resaltamos que este límite aplica sobre las rentas netas de fuente extranjera en su conjunto sin aplicación individual respeto a la renta que ha generado la retención o ingreso del impuesto.

En caso de inversiones canalizadas a través de sociedades off shore, deberán tenerse presentes las normas reglamentarias que admiten el cómputo de los impuestos pagados o sufridos como retenciones por la sociedad en oportunidad del pago de los dividendos(9).

4. Tratamiento impositivo para inversiones realizadas en forma directa en entidades financieras del exterior por parte de personas humanas

El Cuadro que se adjunta sintetiza el tratamiento a aplicar ante el IG y el IBP

1) LIG, art.140 inciso b).

2) LIG, art.141.

3) LIG, art. 140 b). Esta norma dispone en su parte final que "queda a cargo del contribuyente probar que la distribución excede los beneficios indicados en cuyo caso solo se considerará ganancia la proporción de la distribución que corresponda a estos últimos" de lo que se deduce que no es factible disponer distribuciones de "capital" sin trascendencia impositiva, en tanto el trust hubiera obtenido beneficios de cualquier naturaleza.

4) LIG arts. 133 inc a).

5) Art. 90.

6) Ver Dictamen D.A.T. 9/2013.

7) Con cita a Ricardo Kern, en su trabajo presentado en las Segundas Jornadas Internacionales sobre Administración Tributaria.

8) Dispone que La exclusión dispuesta en el último párrafo in fine del inciso v) respecto de las actualizaciones que constituyen ganancias de fuente extranjera, no comprende a las diferencias de cambio a las que este Título atribuye la misma fuente.

9) Reglamentación IG, arts 164 y 165.

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