Economía

Inversores advirtieron que por incertidumbre electoral, Argentina "sigue siendo vulnerable"

Durante la XIX conferencia Internacional de Inversores de Compass Group -una de las principales administradoras independientes de Fondos Comunes de Inversión-, el director de su filial Argentina, Juan Salerno,  proyectó una caída del PBI de 1,6% para 2019 y un tipo de cambio sostenido con "tasas agresivas".

Los datos de la economía doméstica no son alentadores y esto les preocupa a los inversores, que tras la crisis de 2018, advirtieron que “Argentina sigue siendo vulnerable”. Si bien se espera que 2019 no sea un año tan negativo como el anterior (en el que hubo 47,6% de inflación y una caída del PBI de 2,5%, según el INDEC), la incertidumbre por ser un año electoral continúa acechando al mercado.

Durante la XIX conferencia Internacional de Inversores de Compass Group -una de las principales administradoras independientes de Fondos Comunes de Inversión-, el director de su filial Argentina, Juan Salerno, se enfocó en la situación actual para invertir fondos y remarcó que “el país sigue siendo vulnerable” pero que “el panorama mejora moderadamente, ya que hay un claro compromiso de tener un nivel de déficit fiscal más bajo”.

El especialista remarcó la complejidad de la economía durante 2018 y advirtió que para este año, “a pesar de tener un equilibrio fiscal primario, Argentina va a continuar con una carga de intereses notoria”. A contramano de las estimaciones oficiales, proyectó una caída del PBI de 1,6% y un tipo de cambio sostenido con “tasas agresivas”.

El inicio del seminario, del cual participó ámbito.com y que se llevó a cabo en el Hotel Four Seasons de la Ciudad de Buenos Aires, estuvo a cargo de Juan Cruz Elizagaray, Socio y Country Head de Compass Group de Argentina y Uruguay, quien expresó que si bien el 2018 fue muy difícil para todas las clases de activos de riesgo a nivel global, “afortunadamente, el comienzo de este año ha sido más alentador, pero aún en un contexto político e institucional más complejo”.

En ese sentido, consideró que en Argentina en particular la situación ha cambiado dramáticamente en último año a raíz de factores locales y externos, impactando en el mercado que ha sufrido una pérdida de confianza por parte de los inversores locales y extranjeros. Y agregó que “las elecciones presidenciales de este año aún son una fuente grande de incertidumbre y serán claves para determinar los retornos esperados de los activos locales”.

A su turno, Manuel José Balbotín, socio de Compass Group, completó el panorama con una visión sobre la situación de América Latina. “Mirando los últimos años podemos observar que desde el 2015 Latinoamérica viene decreciendo. A pesar de esto, hemos tenido una situación donde los mercados emergentes empiezan a liderar el comportamiento de las acciones globales”.

La jornada finalizó con la participación de Alejandro Catterberg, presidente y cofundador de Poliarquía Consultores, quien cerró con una presentación sobre la situación política y electoral en Argentina en vista de elecciones, en las que aseguró que “con estas variables económicas y con los actuales valores de opinión pública, los gobiernos no son reelectos”.

Guerra comercial: “China ya no es un imitador”

La Conferencia contó además con la presencia de referentes internacionales, entre ellos, Michael Power, Ph.D., Strategist en Investec Asset Management, quien disertó sobre el la guerra comercial entre Estados Unidos Y China.

“Hay una guerra comercial entre EEUU y China en la que quedamos atrapados. En los próximos días se firmará un tratado para no seguir con la misma. La idea es dejar que Donald Trump se vaya victorioso. Ambas naciones van a redactar un documento que diga que China no va a imitar los productos de EEUU, pero China ya no es un imitador, tiene sus propias ideas”, afirmó Power en el comienzo de su disertación ante un auditorio colmado.

Según el asesor y estratega, se espera que para 2030 China vuelva a ser la economía más grande del mundo. “Esto tiene que ver con que China tiene una gran ambición: superar a EEUU con el plan “Make China Great Again”, un programa que apunta a ser líderes en varias industrias”, afirmó.

“Trump ve el comercio mundial de una manera sencilla. Lo ve como algo físico. Para él tiene que ver con qué me dan y qué les doy. Pero las cuentas externas son algo más complejas que un intercambio físico. Aunque el presidente de Estados Unidos no lo ve de esa manera”, afirmó Power.

En otro orden, se refirió al proteccionismo que pregona Trump y señaló que si bien el mandatario norteamericano le exige a empresas como Apple que tienen que traer su producción a EEUU y no producir en China u otros países, “producir en EEUU es más caro”.

“Apple compra de la compañía Foxconn a bajo precio y lo vende a alto precio en todo el mundo. Todo tiene que ver con la industria electrónica. Las empresas japonesas y coreanas pusieron sus fábricas en China. Y la visión de Trump es culpar a China”, analizó.

Y añadió que estas compañías producen más barato afuera y hasta evaden impuestos en paraísos fiscales. “Esa es la fórmula de las empresas norteamericanas”, destacó.

Cabe recordar que China ofreció embarcarse en un plan de compras de seis años para aumentar sus importaciones desde Estados Unidos, con el fin de reconfigurar la relación entre ambas naciones, según reportó la agencia Bloomberg, citando a fuentes interiorizadas en el tema.

En medio de una tregua de 90 días en la guerra comercial entre las dos mayores economías mundiales, acordada el 1 de diciembre cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping, coincidieron en la cumbre del G20 en Buenos Aires, han habido pocos detalles de progreso en las negociaciones.

El presidente estadounidense afirmó que planea una cumbre con el presidente chino, Xi Jinping, para firmar un acuerdo comercial que signifique un final definitivo a las disputas bilaterales.

En tanto, los funcionarios y economistas en todo el mundo están atentos al desarrollo de las negociaciones ya que una guerra comercial golpearía con fuerza las ganancias de las empresas, subiendo los precios para los productos importados y lastrando las ventas para los exportadores. Este escenario podría perjudicar el comercio global si no se logra un acuerdo.

Se espera que la próxima ronda de negociaciones comerciales para poner fin a la guerra comercial entre China y Estados Unidos tenga lugar en Pekín los próximos 28 y 29 de marzo, anunció el Ministerio de Comercio chino.

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