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Irán derribó un dron de EE.UU. y hay temor a una guerra abierta

Washington señaló, por su parte, que se trató de "un ataque injustificado" sobre aguas internacionales del mar de Omán. Trump habló de "un error muy grande" y prometió una respuesta.

Washington y Teherán - Irán derribó ayer un dron (avión no tripulado) estadounidense que, según Teherán, se encontraba en su espacio aéreo, en un acto que fue considerado por el presidente Donald Trump como un “error muy grande”. El hecho disparó una fuerte tensión e incrementó los temores a una guerra en el Golfo Pérsico.

“¡Irán cometió un error muy grande!”, tuiteó el presidente estadounidense, incrementando la preocupación sobre un conflicto militar abierto entre Estados Unidos y la República Islámica, lo que impactó en el precio internacional del petróleo (ver nota aparte).

Cuando se le preguntó acerca de una posible respuesta estadounidense a lo ocurrido, el mandatario subió la apuesta: “Ya se enterarán”, respondió.

Sin embargo, poco después, el propio mandatario republicano salió a bajar el efecto de sus propias palabras, al indicar que “tengo la sensación de que fue un error” humano. “Me resulta difícil creer que fue intencional”, agregó.

Pero no fue eso lo que ocurrió, según reconoció el propio régimen persa.

El canciller de Teherán, Mohamed Javad Zarif, dijo en Twitter que el dron “violó el espacio aéreo iraní” y señaló que “fue alcanzado a las 4.05 (hora local) a 25°59’43” (de latitud Norte) y 57°02’25” (de longitud Este]”.

“Hemos encontrado restos del dron militar estadounidense en NUESTRAS aguas territoriales en el lugar donde fue derribado”, agregó Zarif.

El jefe de la diplomacia iraní indicó, asimismo, que Irán llevará el caso a la ONU para mostrar que “Estados Unidos miente” y que el aparato abatido no se encontraba en espacio aéreo internacional.

Según un comunicado de los Guardianes de la Revolución, el cuerpo armado de élite del régimen islamista, un dron Global Hawk (del fabricante estadounidense Northrop Grumman) fue derribado por su fuerza aeroespacial sobre el mar de Omán.

La nave había despegado desde una base estadounidense en “la costa sur del Golfo Pérsico”, “apagó todos sus dispositivos de reconocimiento” y, pasado el estrecho de Ormuz, se dirigió hacia el este en dirección al puerto iraní de Chabahar, afirmaron los Guardianes.

Según esa misma fuente, el dron fue derribado cuando regresaba de su misión, después de ingresar en espacio aéreo iraní.

La violación de las fronteras iraníes es la “línea roja” que no debe franquearse, advirtió el general de división Hosein Salami, comandante en jefe de los Guardianes.

“Nuestra reacción es y será categórica y absoluta”, destacó.

“Las informaciones iraníes según las cuales el aparato sobrevolaba Irán son falsas”, dijo el Pentágono en un comunicado. Según Estados Unidos, se trató de “un ataque injustificado”.

Según el comando central de las fuerzas estadounidenses, el dron de la Marina fue derribado por un misil iraní tierra-aire sobre el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el abastecimiento mundial de petróleo y puerta de entrada al Golfo, por el que circula un tercio del petróleo transportado por mar en todo el mundo.

La tensión viene in crescendo. Estados Unidos acusó a Irán del ataque contra dos barcos cisterna registrado la semana pasada en el mar de Omán, pero ese país negó cualquier implicación e insinuó que podría tratarse de un montaje de Estados Unidos para justificar el uso de la fuerza en su contra.

La alarma cundió en varias capitales. Mientras Rusia advertía sobre el peligro de una escalada, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Heiko Maa, consideró durante una visita a París que “no se descarta el riesgo de guerra en el Golfo”.

Los gobiernos de Francia y Alemania instaron a un diálogo entre todas las partes.

La tensión crece desde que Trump decidió, en mayo de 2018, retirar a su país del acuerdo nuclear internacional firmado con Irán en 2015 y restablecer duras sanciones contra Teherán.

Lo hizo a pesar de que el resto del los firmantes (Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania), además de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) han afirmado que Irán venía cumpliendo con sus compromisos de reducción del enriquecimiento de uranio, una condición destinada a alejar a ese país de la posibilidad de construir una bomba atómica.

Sin embargo, la salida de Estados Unidos del acuerdo y el restablecimiento de las sanciones, incluidas las petroleras y extendidas bajo presión a terceros países, llevaron a Irán a anunciar que el próximo jueves 27 superará los límites a sus tareas de enriquecimiento.

En medio de estas tensiones, la Casa Blanca informó que el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, viajará el fin de semana a Israel, país que ha declarado el plan nuclear persa como una “amenaza existencial”.

Agencias Reuters, AFP, ANSA y Télam

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