Espectáculos

Joan Brossa: el arte siempre está ante los ojos, pero no se ve

Poeta, dramaturgo, escritor, guionista y plástico, fue famoso por su poesía visual.

Joan Brossa (Barcelona, 1919-1998) es objeto de un homenaje en las salas 32 y 33 del Museo Nacional de Bellas Artes, muestra curada por Teresa Grandas y Pedro G. Romero quienes, junto con Ferran Barenblit, Director del Museo de Arte Contemporáneo de dicha ciudad, estuvieron presentes en la inauguración. Poeta, dramaturgo, escritor, guionista, diseñador gráfico, Brossa fue muy influido hacia 1940 por Josep Foix, máximo exponente del surrealismo literario catalán del período anterior a la Guerra Civil.

Otras influencias importantes fueron Joan Miró y Joan Prats, con quienes explora las diversas vanguardias europeas: el surrealismo, el futurismo y el dadaísmo.

Célebre por su poesía visual, participó con Joan Ponc, Antoni Tapies y Modest Cuixart, entre otros, en la creación de la importante revista rupturista Dau al Set, que en catalán significa “la séptima cara del dado”. En el curso de los años su obra gana en profundidad política y asume un compromiso social. La filosofía, las religiones orientales, el Zen, reafirman la importancia de la sencillez de las cosas. Su poesía visual y sus carteles constituyen su obra más conocida lo que lo convierte en un referente mundial y sus primeras incursiones en la plástica se remontan a 1941 cuando el término “poesía visual” aún no estaba acuñado.

Es en este contexto que deben verse sus poemas objetos y es en 1960 cuando su obra plástica alcanza su apogeo. Se trata de descubrir magia hasta en el objeto más pobre, por ejemplo, un pedazo de pan con un anzuelo encima, una composición de copas rotas, un bombín a cuerda, una tijera rota sobre una madera. La entrada a la exposición está presidida por “El planeta de la vertiente”, una diseminación de escarabajos sobre la pared, una A de gran tamaño cubre el techo , letra que corresponde a ARTE, AZAR y a BROSSA, una alfombra roja divide la sala donde se encuentran los objetos que revelan su humor y también su crítica a todo lo establecido.

En otra de las salas se encuentra importante material que puede ser considerado una autobiografía documental, acta de nacimiento, certificados médicos, carpetas tituladas “Las Suites” y los “Poemes habitables”. Hay una obra muy significativa que revela su compromiso político: “Intermedi” de 1991 , tres atriles y las sillas donde se supone se sientan los músicos, flanqueados por tres ametralladoras. Se han incluido obras de artistas argentinos con las que el idioma Brossa establece un diálogo, entre ellos, Edgardo Vigo, Roberto Jacoby, Juan Carlos Romero, Liliana Porter, Graciela Sacco, Marie Orensanz, León Ferrari. La poesía de Brossa está cargada de visualidad, transgrede las estructuras del lenguaje, es cuestionadora, no hay un orden gráfico, es irreverente .Un poeta francés de vanguardia y músico Henri Chopin (1922-2008) señaló que la poesía debe provocar, es su ley, debe inquietar, es su poder, debe causar miedo, es su goce.

La obra de Brossa puede verse hasta el 8 de diciembre en el Museo Nacional de Bellas Artes (Libertador 1473) y simultáneamente en el CCK (Sarmiento 151).

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