Espectáculos

Juan Belvis vuelve más sólida una tradición musical familiar

Al frente de su octeto, compuesto por cuartetos de rock y vientos, grabó un nuevo trabajo, "8 II", que presentará el próximo jueves en La Tangente.

El nuevo disco de Juan Belvis & 8, denominado “8 II”, comienza con las notas de un teclado difícil de describir. Belvis, cantante, tecladista, guitarrista, compositor y factótum de la banda, lo explica de este modo. “En el primer tema usé el Philicorda, un teclado vintage que salió antes del órgano Farfisa. El Philicorda fue uno de los primeros instrumentos que tuvo mi tío, Lito Vitale y a mí me gustaba tanto que se lo pedí. Le costó desprenderse, pero me dijo que se lo cuidara mucho, y así es como está en el primer tema, “Películas en el aire””.

La referencia a Vitale es mas que apropiada en este caso. Juan Belvis es hijo de Nono Belvis y Liliana Vitale, y sobrino de Lito, respectivamente bajista, cantante y tecladista de una banda única en la historia del rock argentino, MIA (Músicos Independientes Asociados) que desde fines de los ’70 y en los ’80 grababan fuera del sistema de la industria discográfica logrando álbumes antológicos como “Cornostipicum”.

Un disco como “8 II”, aunque podría definirse como pop, o funky, exhibe arreglos musicales tan complejos e imaginativos que, sin duda, los relacionan con la música que hacía su familia ya consagrada (en el disco también participa en percusión y en la producción el primo de Belvis, Luciano Vitale, y también canta Emme, hija de Lito). “Nos sentimos libres de ser “hijos de..”, pero tenemos la música en la genética y reconocemos la herencia de nuestros padres, aunque no en lo estilístico; estamos enfocados en lo que pasa ahora. Y el funky viene del detalle muy sencillo de que, para mí, la madre de toda la música y el meollo de la inspiración siempre fue todo lo que tenga que ver con la música negra, ya sea el soul o el candombe uruguayo. Justamente, una de mis grandes experiencias fue trabajar como técnico de sonido en un disco de Hugo Fattoruso, un álbum de “Solo Piano”, que grabó rapidísimo”.

Una de las características de “8 II” es que la mitad de los temas está cantada por Belvis, y la otra por la cantante y guitarrista Mariana Michi, en una especie de ying yang masculino-femenino atípico, que sorprende al oyente. Belvis lo explica así: “durante un tiempo me costaba escribir letras; tenía tendencia a que sobraran las palabras. Así que en un momento me dediqué a volver a estudiar armonía y composición, hasta que naturalmente empezaron a unirse las palabras con las melodías. Y hasta hoy me ocurre que a veces pienso una canción para un tono femenino y, al tocarla, me doy cuenta de que seria mejor en un plan masculino, y viceversa, por lo que la mejor manera de resolverlo es tener siempre las dos voces”.

Otra particularidad de Belvis & 8 son los arreglos instrumentales que surgen desde el nombre del grupo, ya que la idea del 8 es hacer un octeto formado por dos cuartetos: un cuarteto tradicional de rock, con bajo, guitarra, teclados y batería, y un cuarteto de vientos, con trompeta, dos trombones y un saxo tenor. Esta característica única implica sutiles detalles de grabación en estudio y, sobre todo, una complicada transposición para tocar estos temas en vivo, algo que sucederá el próximo jueves cuando el grupo presente su nuevo álbum en La Tangente. “Hace dos meses venimos ensayando con los dos cuartetos por separado. Primero ensayo con el de rock y luego con el de vientos. Recién ahora, más de dos meses después, ensayamos juntos por primera vez”.

Por si faltaba otra singularidad está el factor visual: Belvis fue realizador de una temporada del programa de Lito Vitale, “Ese amigo del alma”, y es el diseñador del arte grafico de este nuevo disco, disponible en plataformas digitales y en CD. “Desde chico me salía diseñar tapas de discos imaginarios. Pensaba en un disco mío y hasta le escribía el nombre de las canciones”.

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