Bajan quebrantos comerciales

Judiciales

Pese a los tres años de recesión que vienen soportando las empresas y los comercios argentinos, marzo trajo un dato alentador: las quiebras y los concursos registraron un importante descenso respecto de igual mes de 2000. Aunque la cantidad de empresas que quebraron el mes pasado disminuyó sólo 1%, la señal más positiva surge del menor nivel de concursos, que cayeron 7 por ciento. Es el segundo mes consecutivo en que se evidencia una disminución en estos indicadores que reflejan los problemas que tienen las empresas para seguir operando. Si se toma en cuenta que muchos de los concursos terminan en quiebra después de un proceso judicial de cuatro a siete meses, la baja en los concursos de marzo seguramente determine hacia fines de año un menor nivel de quiebras. A pocos días de que el gobierno suspendió el decreto de desregulación de obras sociales, surge un dato sugestivo: las mutuales fueron el mes pasado las que engrosaron el total de quebrantos. El dato de las quiebras por más que refleje la situación pasada de la economía es una señal positiva para la actividad comercial.

Las posibilidades de continuar operando por parte de las empresas y particulares parece mejorar, y por segundo mes consecutivo la cantidad de concursos y quiebras volvió a caer contra el mismo mes de 2000. En total fueron 156 los quebrantos registrados en marzo pasado, lo que implica una caída de 3 por ciento contra marzo de 2000. Este dato confirma la tendencia que se observó en febrero, el primer mes de operaciones de los tribunales comerciales de la Capital Federal en lo que va del año, ya que en ese período también hubo una baja de 2 por ciento. Hubo dos datos sugestivos de los números de marzo: continúan registrándose gran cantidad de obras sociales y mutuales con serios problemas, casi terminales; y apareció el mes pasado el quebranto con mayor volumen histórico de pasivo. Se trata de la liquidación definitiva del Banco Mayo, que registró deudas por más de 157 millones de dólares.

El total de 156 quebrantos se divide en 102 quiebras y 54 concursos. En la primera comparación, la caída contra el mismo mes de 2000 es de sólo 1 por ciento. La mejora sustancial para la variable aparece en los concursos, ya que en un año éstos bajaron 7 por ciento. La importancia de esta mejora viene por el lado de que un concurso es generalmente la anticipación de una quiebra en un proceso que como promedio y en situaciones normales puede durar entre cuatro y siete meses. Que por segundo mes consecutivo se registre una caída en los concursos (en febrero la baja anual había sido de 5 por ciento), podría anticipar que en general (y de no mediar una nueva recaída en los niveles de actividad) la cantidad de quebrantos podría ser durante 2001 menor que la del año anterior.

Pero en un mes donde la situación general parece tranquilizarse, por los tiempos propios de la justicia, apareció el caso más complicado en cuanto a deudas declaradas de los últimos 10 años. La quiebra decretada del Banco Mayo Cooperativo Limitado fue anunciada el lunes 19 de marzo con un pasivo de 157.735.469 pesos y, curiosamente, con activos por 2.540.000 pesos aproximadamente. El caso de la entidad que era presidida por Rubén Beraja, iniciado en octubre del '98, supera en deuda al anterior récord de endeudamiento registrado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) con su pasivo de más de 83 millones de pesos.

Obras sociales

El segundo dato que llama la atención es el crecimiento sostenido de problemas de continuidad de mutuales y obras sociales. En marzo aparecieron otros 7 casos, entre los que se encuentra el concurso presentado por la obra social del personal del Ministerio de Economía y de Obras y Servicios Públicos, Asociación Mutual Círculo del Poder Judicial de la Nación y de la Asociación Mutual Transporte Automotor (AMTA).

Estos casos se suman a los de la obra social del personal de Panaderías, del personal de Encotesa y de las Comunicaciones de la República Argentina, del personal de Estacionamiento y Lavadores de Autos, y la obra social de la UOM. Entre las más de 30 mutuales y obras sociales que tienen serios problemas de continuidad aparecidos desde diciembre de 2000, hay deudas comprometidas por más de 200 millones de dólares. De alguna manera se están cumpliendo las profecías que hacía a principio de año el ministro de Salud, Héctor Lombardo, que anticipó que durante 2001 desaparecerían más de 100 obras sociales y mutuales.

Además de estos casos, en el listado de marzo de este año también apareció el concurso presentado de
Vauquita SA, una empresa originaria de Trenque Lauquen y que integraba el grupo Massera que, a su vez, tuvo problemas concursales durante 2000. El pasivo que registra este caso fue de 3 millones de dólares, lo que al ser superior al precio de venta de la empresa complica las posibilidades de continuidad de esta productora de lácteos, dulce de leche y quesos duros. Otra alimenticia en problemas fue Lácteos Belgrano SA, con deudas por 2.139.673 pesos.

También aparece la quiebra decretada de
Polo Ralph Lauren Sudamericana SA, que en su momento tuvo la explotación exclusiva de la marca Polo para varios países además de la Argentina y que luego pasó al Exxel Group. Acompañando el mal momento que vive la construcción, aparecen dos casos simbólicos de empresas que no pudieron resistir la caída de la actividad del sector. Se trata de los concursos de Ceramic SA y Calera Buenos Aires SA, dos comercializadoras de artículos para la construcción que denunciaron pasivos por 5.873.679 y 7.983.350 dólares, respectivamente. Otros casos fueron la fábrica de juguetes Pacipa SA y la comercializadora de prendas de vestir Vicuñol (con deudas por 2,9 millones de dólares).

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