15 de junio 2006 - 00:00

Bueno: juez pone límite a expansión de Moyano

No era imaginable hace un año que una protesta de Hugo Moyano por acaparar trabajadores de otros gremios tuviera algún freno institucional. Ayer, un juez dio un amparo a trabajadores de la rama de comercio a los que el sindicato de camioneros había capturado con la anuencia de una empresa, presionada porque le «piquetearon» su establecimiento. El fallo es un avance sobre actos a veces prepotentes que ocurren en un país con instituciones amedrentadas que ven que quienes tienen poder pueden cortar calles, asaltar comisarías o violentar empresas sin que reaccione la autoridad. Eso parece cambiar.

Hugo Moyano
Hugo Moyano
En la Justicia se produjo ayer un hecho inusual por estos días: la derrota del gremio de los camioneros, que lidera vicariamente Pablo Moyano en representación de su padre, Hugo Moyano. El Tribunal del Trabajo N° 4 de La Matanza dictó una medida de «no innovar» en una disputa entre ese gremio y el de Comercio, por el encuadramiento sindical de empleados de la cadena de electrodomésticos Garbarino.

La medida, firmada por el juez Jorge Daniel Ponce, ordena a la empresa (que había cedido ante las presiones de los Moyano) a la reafiliación de parte de su personal en beneficio de Mercantiles y retrotraer la situación al 15 de mayo pasado.

En lo que este diario ha dado en llamar «el método Moyano», activistas de su sindicato habían bloqueado locales de Garbarino reclamando que los conductores de vehículos de reparto de esa firma, pero también quienes cargan y descargan electrodomésticos de esos vehículos, dejaran de pertenecer al gremio que encabeza Armando Cavalieri. A diferencia de otras empresas (Coto, Carrefour, Quilmes, etc.), la firma Garbarino se avino al « apriete» de los Moyano casi de inmediato por razones que se desconocen (salvo, claro, entre las partes involucradas).

  • En suspenso

  • Gracias a la determinación tomada por el mencionado magistrado, esta reafilación compulsiva quedará sin efecto hasta tanto suceda lo que marca el derecho: que la autoridad administrativa (el Ministerio de Trabajo) o la judicial (los tribunales laborales) se expidan sobre la cuestión de fondo: cuál de los dos sindicatos (Camioneros, Comercio) es el que debe agrupar a los trabajadores en disputa. Es doctrina y jurisprudencia que todos los empleados de una misma firma -salvo casos puntuales- deben estar afiliados a un mismo gremio, por lo que sería natural que la balanza se incline a favor de Comercio.

    Cabe apuntar, además, que el sindicato de Cavalieri codemandó a Garbarino junto con el gremio de Moyano en esta causa, por lo que la medida precautoria dictada por el juez Ponce va tanto contra la empresa como contra Camioneros. Allí le ordena a la compañía aplicar el «Convenio Colectivo de Trabajo 130/ 75» (que los encuadra en Comercio). Por su parte, al Sindicato de Choferes de Camiones, Obreros y Empleados del Transporte de Carga por Automotor, Servicios, Logística y Distribución (larga denominación que apunta a abarcar cuanta actividad sea posible) lo intima a «abstenerse de todo acto que importe afectar el normal desenvolvimiento y desarrollo de las tareas del establecimiento de la demandada Garbarino SA con sede en La Tablada, pudiendo a tal fin requerir el uso de la fuerza pública».

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