Dos bajas en la Justicia

Judiciales

Se conoció ayer la renuncia de Nicolás Reyes como administrador general de la Corte Suprema. En rigor, era el octavo ministro debido a las responsabilidades y, también, a la influencia que ejercía en el cuerpo (se cuenta que él posibilitó el acceso de Ricardo Lorenzetti a la titularidad).

Venía castigado Reyes por cuestiones de salud (varias veces operado en el último año) y, debido a ese estado, ayer le confesó a Lorenzetti su voluntad de retirarse en un par de meses. Mensaje oral que el titular del cuerpo, expedito, hizo rodar de inmediato por la prensa.

De hecho, terminó aceptándole, por escrito, una renuncia que Reyes nunca había presentado.

A él, particularmente, le interesa ubicar en reemplazo de Reyes a un hombre del litoral, Gabriel Marchi ex ministro de Jorge Obeid, actualmente segundo del renunciado por obra y gracia de Lorenzetti.

  • Partió Bisordi

    Se fue de la Cámara Nacional de Casación Penal el juez Alfredo Bisordi, uno de los pocos -quizás el único-que en su momento decidió enfrentar a Néstor Kirchner cuando éste le atribuía a la Justicia descalificaciones y falta de responsabilidad.

    Esa actitud de Bisordi, planteándose como «enemigo público número uno» del gobierno, provocó la unidad del felpudismo oficialista que intentó enjuiciarlo por mal desempeño de sus funciones a través del Consejo de la Magistratura. Si hasta le llegaron a reclamar la renuncia ministros como Aníbal Fernández, hoy a cargo de Justicia precisamente, quizás el menos calificado para esa opinión.

    No fue lo único que debió soportar: algunas organizaciones de derechos humanos le hicieron marchas de repudio frente a la casa y legisladores kirchneristas avalaban al entonces presidente afirmando que Bisordi retrasaba las causas sobre violaciones a los derechos humanos. El respondió que no podía retrasar causas en las que no intervenía porque esas mismas organizaciones lo habían recusado. Uno de los mensajes más recordados, por claridad y decisión, fue cuando el ahora renunciado -para retirarse como jubilado-pronunció un enérgico discurso respondiéndole al mandatario. Sus palabras fueron suficientes para que luego cesara la campaña, se guardase silencio, a la espera prudencial de que el funcionario se acogiese a la jubilación. En verdad, nunca le perdonaron a Bisordi que haya sido el primer magistrado que encontrólas pruebas para detener al jefe de Montoneros, Mario Firmenich, en la causa -con asesinato en el medio de un empleado-del secuestro y cautiverio de los hermanos Born junto al cobro chantajista de un rescate por alrededor de 80 millones de dólares.
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