Esquiva Kirchner juicio por el PJ

Judiciales

La polifuncional jueza María Servini de Cubría evitó que el gobierno de Néstor Kirchner acumulara en los tribunales internacionales una denuncia por violación de los derechos humanos al proscribir la participación electoral de los afiliados al justicialismo. La semana pasada, la magistrada dispuso que en un plazo de cinco días el interventor del Partido Justicialista, Ramón Ruiz, informe qué acciones está realizando para la normalización del PJ y para el llamado a elecciones internas.

Servini tomó esta decisión después de sendas presentaciones realizadas por Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá denunciando el congelamiento de las actividades del PJ y reclamando la normalización del mismo a través del llamado a votar para elegir nuevas autoridades.

De haber desoído el pedido, Servini de Cubría hubiera dejado a la Justicia atada a las decisiones del poder político y a Kirchner con una grave denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Los equipos del dúo de ex presidentes (Menem-Rodríguez Saá), denunciaron que el delegado de la magistrada que actúa como interventor del PJ, no cumplía con la misión encomendada, es decir, la convocatoria a internas partidarias.

Según interpretaron, la demora en el llamado a comicios conllevaba la proscripción del justicialismo en las elecciones nacionales. Ya en las presidenciales de 2003 el justicialismo no participó con ese sello. Sus tres candidatos compitieron en representación de alianzas de otros partidos.

La denuncia de Menem y Rodríguez Saá no pudo ser ignorada por Servini, quien le concedió al interventor Ruiz un plazo de cinco días para que -en principio-le proponga un cronograma electoral que culmine con las elecciones internas en el peronismo y su actuación como interventor.

Aunque Servini no levantó la feria judicial -como pidió Rodríguez Saá- la jueza aceptó darle a los amparos presentados el trámite rápido que la ley de partidos políticos prevé para estos casos.

  • Amparo

    En diciembre pasado el ex presidente Menem había presentado un amparo ante Servini afirmando que mantener el estado de incertidumbre sin autoridades partidarias elegidas por el voto de sus afiliados, implicaba «atentar irrazonablemente» contra el funcionamiento del partido y «privar al afiliado la posibilidad de desempeñar cargos ejecutivos en el partido que la Constitución y su derecho de afiliado le permiten, sembrando dudas respecto del partido y de su intervenciónen las elecciones nacionales».

    En esa presentación, Menem sostuvo que en las condiciones dadas, se vislumbraba que la falta de autoridades del consejo nacional del Partido Justicialista, traía aparejado lesiones «insubsanables» a los intereses superiores del Partido y a la integridad de las garantías constitucionales.

    «Es que, la incertidumbre sobre la participación electoral afecta los derechos adquiridos del suscripto y de todos los afiliados, según la interpretación acordada al art. 17 de la Constitución nacional», dijo entonces.

    En un tono similar fue la presentación que Rodríguez Saá depositó sobre el escritorio de la jueza electoral.

    «El señor interventor debe inmediatamente llamar a elecciones internas, puesto que de lo contrario resultaría imposible que el Partido Justicialista se presente con candidato propio elegido en elecciones internas, en las próximas elecciones nacionales, lo que implicaría la proscripción del mayor partido político de la Argentina y de todos sus afiliados», consideró Rodríguez Saá.

  • Opciones

    Lo resuelto por Servini de Cubría obliga a Ruiz a dar una respuesta más concreta. El interventor tiene varios caminos: admitir que durante todo este tiempo no hizo nada para alcanzar la normalización del justicialismo; explicar en qué está trabajando o informarle a la jueza que está en condiciones de llamar a elecciones internas.

    El problema es que en muchos distritos ya están lanzadas las candidaturas y en muchos casos con el sello del PJ. Pero esas designaciones se hicieron sin que los candidatos fueran fruto del resultado de los votos internos.

    En este escenario se produce una doble ilegalidad: candidatos elegidos a dedo y la proscripción de los afiliados para elegir por el voto a sus representantes en cada uno de los cargos electivos que están en juego.
  • Dejá tu comentario