Inspección por crimen de Blumberg

Judiciales

Los miembros del tribunal que juzga a la banda acusada de asesinar a Axel Blumberg y cometer otros tres secuestros extorsivos realizaron ayer a la mañana una inspección ocular en el lugar en el que se cometió el crimen del joven, en el barrio Santa Paula, del distrito bonaerense de Moreno, provincia de Buenos Aires.

Los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de segunda nominación de San Martín se dirigieron al lugar en el que, además del secuestro y asesinato de Axel, se produjo el secuestro del empresario Guillermo Ortiz de Rosas.

La comitiva, que incluyó a Juan Carlos Blumberg, padre de Axel, a Ortiz de Rosas, sus abogados y los letrados de los 16 acusados, fuertemente custodiada por personal de la Prefectura Naval, partió desde las instalaciones de la fuerza situadas en el Puerto de Olivos hacia el humilde barrio situado a unos 40 kilómetros al oeste de la Capital Federal.

El grupo partió desde Olivos alrededor de las 9 de la mañana, y la inspección terminó cerca de las 11, una vez que se recorrieron los sitios en los que se llevaron a cabo los delitos y donde Ortiz de Rosas estuvo cautivo.

La casilla en la que estuvo secuestrado Axel fue demolida, y sólo quedan en pie otras dos en el mismo terreno.

Algunos vecinos se acercaron a Blumberg y le hicieron llegar denuncias de los frecuentes casos de inseguridad, además de algunas muestras de apoyo, y hasta uno de ellos bajó la música de su equipo -de donde podía escucharse a todo volumen un ritmo de cumbia- en señal de respeto.

  • Tristeza

    Con gesto adusto, Blumberg recorrió las humildes viviendas, la mayoría de ellas de ladrillo sin revocar y techos de chapa, muy cerca de Ortiz de Rosas. «Me voy muy triste, porque fueron los lugares en los que Axel estuvo por última vez con vida», expresó, mientras afirmó que tendría que haber más gente involucrada en el crimen de su hijo.

    En declaraciones a la prensa, apuntó especialmente contra la mujer que alquilaba las viviendas. Además, señaló que varias personas le acercaron denuncias sobre «venta de droga, tiroteos y otros delitos» que se siguen cometiendo en la zona, y citó el caso de una mujer que «los denunció ante una comisaría y ante un juez, que se limitó a darle una tarjeta».

    La inspección ocular fue la única actividad de ayer del tribunal que lleva adelante el juicio por el crimen de Axel, y que reanudará mañana las audiencias.
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