3 de octubre 2003 - 00:00

Juez no excarceló a dirigente Capriotti

El polémico juez correccional Mariano Bergés decidió ayer denegar el pedido de excarcelación solicitado por el vicepresidente de Chacarita Juniors, Armando Capriotti. Argumentó que el dirigente aún no fue indagado en la causa que investiga los incidentes ocurridos en la Bombonera el 31 de agosto pasado y, por lo tanto, no puede proceder a su liberación.

Ayer, el apoderado Julio Golodny solicitó al juez que excarcelara a Capriotti y que paralelamente lo trasladara a una dependencia de Gendarmería Nacional porque las condiciones de la cárcel de Devoto, en donde está alojado actualmente, estarían afectando su cuadro de hipertensión y diabetes.

Bergés, en trámite sumarísimo, denegó ambos pedidos observando que Capriotti todavía no fue indagado y recordó que el martes último, cuando lo citó a declarar, su defensa pidió una prórroga de 48 horas por razones médicas.

En principio, el vicepresidente de Chacarita sería indagado hoy, si los exámenes médicos a los que será sometido indican que está en condiciones de presentarse ante el juez.

Capriotti fue detenido el pasado domingo en el palco de la cancha de Chacarita, en momentos en que estaba acompañado por el presidente del club, el senador y sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo. El dirigente está acusado de los delitos de asociación ilícita, amenazas y daños en la causa en la que se investigan los incidentes ocurridos en la cancha de Boca Juniors el 31 de agosto pasado y por la que están detenidos varios barras bravas.

En tanto, ayer, el barra brava de Boca Juniors Rafael Di Zeo logró escapar por escasos minutos de una brigada que iba a detenerlo en un departamento del barrio porteño de Flores, descendiendo desde un noveno piso mediante sábanas anudadas.

Di Zeo, conocido como «El Rafa» y uno de los principales referentes de la barra brava xeneize, materializó su fuga al descender nueve pisos por el exterior del edificio de Ramón L. Falcón 2368, cuando advirtió que los móviles policiales que llegaban al lugar iban a detenerlo por una orden del juez Bergés.

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