6 de septiembre 2006 - 00:00

Martínez de Hoz por fallo era ajeno al hecho ya sin indultos

José Martínez de Hoz
José Martínez de Hoz
El ex ministro José Martínez de Hoz hizo conocer anoche esta declaración sobre la anulación de un indulto por parte del juez federal de Capital Norberto Oyarbide. En esa declaración insiste en que nunca se le probó delito alguno y que el indulto firmado por Carlos Menem fue posterior a su desprocesamiento en la causa que investiga un presunto secuestro de dos empresarios en 1976. Aquí el texto de esa declaración:

1. En el día de ayer el juez Oyarbide decretó la anulación del indulto presidencial que se había dictado en relación al llamado caso «Gutheim».

2. Sin embargo, omite señalar respecto de mi persona un aspecto de especial relevancia: en el año 1988, durante el gobierno del presidente Alfonsín, después de varios años de investigación judicial, la Cámara Federal Penal concluyó que no cometí delito alguno en relación con los hechos investigados. En efecto, la Cámara destacó entre sus conclusiones que se había demostrado, de manera incuestionable, la existencia de un gran espectro indiciario que permitía sostener «la ajenidad de Martínez de Hoz en el hecho que se le endilga».

También concluyó que: «No existe hasta el momento prueba indiciaria suficiente respecto a que Martínez de Hoz hubiera ordenado, pedido o sugerido la detención de los Gutheim».

3. Luego del fallo de la Cámara Federal se tramitaron medidas probatorias adicionales que corroboraron las conclusiones de dicha sentencia, y cuando era inminente un sobreseimiento, sobrevino el cambio de gobierno y el dictado de los indultos por el presidente Menem. A raíz de que también estaban investigados en la misma causa el ex presidente Videla y el ex ministro del Interior Harguindeguy, se decretó un indulto respecto de todas las personas afectadas a la causa. Debo destacar que no sólo no solicité el indulto, sino que en nada me benefició, porque la Cámara Federal me había desvinculado de los hechos con anterioridad.

4. He sido probablemente la persona más investigada en la historia del país. Desde 1982, y una vez instaurada la democracia, durante más de diez años fui objeto de procesos penales en una decena de causas, sin que en ninguna de ellas se acreditara la comisión de delito alguno.

5. Como he hecho en el pasado frente a otros procesos penales injustos, aclararé mi conducta todas las veces que sea necesario; esta vez, incomprensiblemente en un caso en el cual la misma Justicia ya me había desvinculado de los hechos investigados.

6. Sería positivo para nuestras instituciones que el proceso judicial se resuelva conforme a derecho y que se deje actuar a la Justicia libremente y sin presiones políticas ni mediáticas. Por otra parte, la crítica o el desacuerdo respecto de mi gestión económica no justifican las falsas imputaciones.

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