Menos transversales, también tras la crisis

Judiciales

El sector del kirchnerismo porteño que repelía a la familia Ibarra (Vilma y Aníbal) del campamento de los aliados, ya no deberá pelear el desalojo de esos hermanos, que por distintas rutas se han apartado ya del oficialismo. Por un lado, el legislador porteño, Aníbal, se ha replegado con los suyos ni bien estalló el conflicto entre el gobierno y el sector agropecuario. No sólo manifestó críticas al kirchnerismo por el manejo de la crisis, sino que se apartó totalmente de las movidas con las cuales creyó el oficialismo fortalecer a Cristina de Kirchner. Ni siquiera algunas palabras para componer los lazos le entreabrieron a Ibarra la puerta, sino que se la cerraron definitivamente. El más enfurecido con esos transversales de esa familia había sido el gremialista Víctor Santa María (porteros), pero dentro del kircherismo, sin hacerlo público, la fila de enemigos que se ganó el ex jefe porteño es nutrida. Si faltaba algo, remató el viernes pasado cuando apreció que había «más tranquilidad en la calle» tras la votación del Senado contra el gobierno.

En cambio, los pasos de Vilma comenzaron a ser mirados como una alerta por el albertismo local, cuando la diputada se anotó para competir por un cargo de camarista, lo que manifiesta que habría perdido el interés de seguir cerca de la política, ya que un cargo como el que aspira no le permitiría la militancia.

Por estas horas la legisladora está concentrada en Bariloche, preparándose para el examen.Si lograra el puesto, Vilma Ibarra dejarála banca y en su lugar asumiría el joven K, Nicolás Trotta, una suerte de ahijado político del superintendente de Salud, Héctor Cappacciolli, un albertista puro, que reniega contra la postura del hermano de la diputada y, como otros oficialistas, prefiere ahora al cooperativista Carlos Heller, en el sueño de la elección porteña del año próximo.

El Consejo de la Magistratura abrió la inscripción para cubrir los cargos de jueces para la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional de la Capital, que resolverán la segunda instancia en causas por delitos no federales. La evaluación se concretará en noviembre próximo y se han anotado, el juez en lo penal económico Daniel Petrone ( causa «valijero»), el juez penal tributario Javier López Biscayart (caso Skanska), la fiscal Mónica Cuñarro; los camaristas María Laura Garrigós de Rébori y Gustavo Bruzzone (jueces del caso Cromañón) y el juez de garantías de San Isidro, Diego Barroetaveña, entre 90 postulantes de los que serán seleccionados 10. Más allá del resultado y los argumentos de la legisladora, quien dice que estaría cansada tras ocho años en las bancas (primero en la local, después en el Senado y ahora en Diputados), para muchos kirchneristas la decisión de alejarse de la política de una persona tan cercana a Alberto Fernández, es un mal augurio, a pesar de los rivales que tiene la familia en los campamentos oficialistas y esperan su pase a la Justicia.

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