Se acusaron entre sí los secuestradores de Axel

Judiciales

El detalle sobre cómo -y por intermedio de quién-se certificó la presunta intervención de Martín «el Oso» Peralta en el secuestro de Axel y la lectura de los testimonios que revelan la pulseada entre los imputados absorbieron la segunda jornada del juicio por el caso Blumberg.

Enfocados en esa tarea, y tras varias demoras -un defensor llegó 30 minutos tarde y obligó a retrasar el inicio de la audiencia- el Tribunal Oral Federal N° 2 consumió el día dos y obligó a demorar para hoy la declaración de Juan Carlos Blumberg.

En la audiencia de ayer, para cumplir con el trámite que impone el juicio oral, se dio lectura a las declaraciones de los imputados durante la instrucción. Eso permitió conocer cómo, según la óptica de los acusados, se produjeron el secuestro y la muerte de Axel.

  • Escalofriante

    Lo más revelador y escalofriante fueron los testimonios de Peralta y José Gerónimo Díaz, que admitieron su participación en el rapto del joven. La lectura de sus dichos permitió ahondar en las diferencias, abismales, en lo que observó cada uno.

    Fue ésa la razón por la cual Blumberg se quejó al término de la audiencia porque «se tiran todos la pelota de quién lo mató». «Es más -acotó el empresario-, dicen que lo mató uno que no existe, que inventaron para acusarlo». Se refería a uno de los datos más llamativos del testimonio de Díaz.

    En el expediente elaborado en la instrucción, a partir de lo declarado por José Díaz -el mayor de los hermanos que integraban la banda-, aparece una persona mencionada como «el Negro» (sin nombre ni apellido ni señas particulares) quien habría ejecutado a Axel.

    Toda la construcción del relato, en la versión Díaz, gira en torno a esa supuesta persona: «el Negro», para Blumberg un «invento». Pero Peralta, en su confesión ante la fiscalía, menciona a José Díaz como el responsable de la muerte del joven Blumberg.

    «El Oso», incluso, da precisiones sobre las armas y el modo con que actuó Díaz, escoltado por su hermano Carlos-Saúl. Señala en esa presentación que el mayor de los hermanos, José, estaba agresivo y desde el principio habría querido ultimar a Axel Blumberg.

    En esa intervención el indicado como jefe de la banda ofreció un detalle estremecedor más: sostuvo que si el joven hubiese tenido un teléfono celular en el momento del rapto y dinero para entregar su hecho se hubiese convertido, apenas, en un secuestro exprés.
    «Nos dijo que no tenía plata, que el padre estaba quebrado y la madre sin trabajo y que no íbamos a poder cobrar más de 500 pesos», se leyó en la audiencia. «Yo le decía a Axel: el que manda acá soy yo, le dije 'Dale, boludo, que por mil mangos te vas'.»

    La lectura, formal, a cargo de la secretaria del tribunal, fue seguida con angustia por los padres del joven asesinado que hoy se convertirán en los dos primeros testigos en declarar en la causa. María Elena Usonis varias veces se quebró al escuchar los testimonios.

  • Diferencias

    Como era previsible, hubo notables diferencias entre lo informado por uno y otro imputado. Los puntos de roce y las coincidencias más marcadas:

  • Ambos testimonios dijeron que no existió la intención de secuestrar a Axel sino que buscaban un auto, «una nave piola para salir a laburar». Que fueron a la zona de Unicenter a buscar un vehículo y que ahí se encontraron con el joven, que viajaba solo en su auto. «Se regaló», dijo Peralta.

  • Según Peralta, en ese raid habrían participado él y los hermanos José y Carlos Díaz, que se movieron a bordo de un Fiat Uno. Habrían sido éstos quienes efectuaron el secuestro. Díaz, en cambio, dijo que del hecho habrían participado Peralta, él y «el Negro», esta figura sobre la que no hay más información que el testimonio de José Díaz.

  • Este tiene una especial dedicación en desvincular del hecho a su hermano Carlos, en lo que no coincide Peralta. «El Oso», por caso, sindica a Carlos como presunto cuidador de los secuestrados y que, incluso, se habría usado su casa como «lugar de cautiverio» de los secuestrados.

  • Hubo, además, ruido sobre quién aportó las armas que se usaron en el hecho. Peralta dijo que los Díaz habrían aparecido con dos revólveres y una pistola Bersa. José Díaz dijo que las armas las portaban «el Oso» y el misterioso «Negro».

  • Abundaron, también, los matices sobre el rol de las mujeres imputadas: Peralta dijo que no tenían ninguna participación; Díaz dijo que Vanesa, ex concubina de su hermano, habría sabido que tenían secuestrada a una persona.   

  • Peralta, a su vez, dijo que la última vez que vio con vida a Axel, éste era llevado por José Díaz. Eso habría ocurrido en un descampado de Moreno y él «no quiso mirar» el desenlace.

  • Ambos citaron, además, que hubo discusiones, peleas e incluso se apuntaron -Díaz dijo que «el Negro» le disparó dos veces a los pies- por desinteligencias y posturas diferentes sobre cómo actuar en el hecho. «Casi nos cagamos a tiros entre nosotros», revelaron.

  • Se contradijeron en detalles: por caso, en si estaba o no atado Blumberg mientras permanecía en cautiverio. No es un dato menor, porque fue durante un traslado cuando Axel intenta escaparse y los Díaz -según Peralta- o «el Negro» -según Díaz- lo persiguieron y lo recapturaron. Como les habría visto el rostro, se decidieron a matarlo.
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