Skanska: ahora indagan en el sobreprecio de gasoductos

Judiciales

La investigación más trabajosa del affaire Skanska es descubrir dónde fue el dinero que se pagó de sobreprecio por las obras de ampliación de los gasoductos del Norte y del Sur. Las desgrabaciones, aunque divertidas para consumo interno, poco aportan a revelar ese misterio. Las escuchas sugieren una comisión de 3% para el Enargas y de 2% para Nación Fideicomisos, pero no dice quién es el destinatario del millonario sobrante. Sobre esta cuestión está interesado en indagar el fiscal Carlos Stornelli.

Los investigadores estiman que para la construcción de ambos gasoductos se pagaron sobreprecios que oscilan entre 152% y 80% a las empresas que participaron de la compulsa de ambas obras públicas.

La ampliación total de los gasoductos fue valuada en 200 millones de dólares. Además de los caños incluía la instalación de tres plantas compresoras nuevas. Lumbreras, Lavalle y Deán Funes. Los investigadores estiman que en concepto de sobreprecios se pagaron entre 50 y 80 millones de dólares.

Sólo en el caso de la planta compresora de Deán Funes se pagó 14,6 millones de pesos más de lo presupuestado por TGN que para esa obra estimó 11,7 millones de pesos. Todo después de tres llamados a compulsa.

Fueron financiadas y ejecutadas al amparo del denominado Fideicomiso Gas creado por decreto del Ejecutivo, una especie de «agujero negro» del cual se sabe que entra dinero pero no la cantidad que sale.

El diputado de PRO, Esteban Bullrich sostiene que el gobierno tenía proyectado para la estructura de gas casi 8.200 millones de pesos y que hasta ahora sólo lleva invertido 1.200.

Además destaca que una obra como la de Deán Funes cuesta en el mercado entre 9,5 y 12 millones de pesos. Es decir, muy similar a lo presupuestado por TGN.

  • Advertencia

    En el dictamen en el cual se reclama la indagatoria de una veintena de funcionarios del gobierno se advierte que Stornelli avanza en la búsqueda de una explicación de los sobreprecios. Le apunta a Skanska, Contreras Hnos., Odebrecht y Techint.

    El fiscal -ahora no querido por el gobierno- sostiene que en las contrataciones efectuadas por Transportadora Gas del Norte (TGN) y Transportadora Gas del Sur (TGS), tuvieron decisiva intervención funcionarios de Enargas, de la Secretaría de Energía y de Nación Fideicomisos.

    Las obras fueron adjudicadas por montos por demás superiores a los proyectos inicialmente presentados por ambas gerenciadoras (TGNTGS)y aprobadas por Enargas.Por caso, el 31 de enero de 2005 TGN le advirtió a Enargas que, acerca de las ofertas que ganaron en el concurso privado que realizó para la construcción y montaje de tres plantas compresoras, hubo un desvío respecto de lo presupuestado que alcanza 152% en las plantas tipo A y 82% en la plantas tipo B.

    Para la construcción de las plantas de tipo A se presentaron Skanska, BTU y Contreras Hnos, tres compresoras del gasoducto del Norte.

    Meses después la misma licenciataria volvió a advertir que el impacto sobre la línea presupuestal era de 16,7 millones de dólares.

    Las rebajas practicadas en una tercera compulsa mejoraron la oferta en el orden de 1% y de 0,5%, pero el nivel de precios siguió estando fuera de las referencias para las ampliaciones. Según TGN en la cotización realizada por las empresas concursantes la propuesta para la planta de tipo A estaba 14,9 millones de pesos sobre la línea presupuestada.

    Del cruce de notas entre TGN y Enargas surge que ni siquiera la licenciataria encontraba «una explicación razonable para justificar el desvío».

    Una situación similar se produjo con las obras del Gasoducto del Sur, regenteado por TGS, que en un intercambio de comunicaciones escritas con Enargas, también dejaría expuesta la existencia de sobreprecios en la adjudicación de la obra de Odebrecht, quien subcontrata a Skanska, Contreras Hnos. y Techint.

  • Informe

    En una nota dirigida por TGS y firmada por Jorge García, al secretario de Energía (Daniel Cameron), a Enargas (Fulvio Madaro), con copia a Nación Fideicomisos se informa sobre la apertura de las ofertas comerciales presentadas por los interesados, resultando el precio unitario promedio de instalación cotizado por Odebrecht de u$s 7,74 pulgada/m.

    Valores -sostiene la comunicación- que resultan «muy superiores al presupuesto de instalación de cañería originalmente previsto en el proyecto»; destacándose asimismo que «de aplicarse los precios contenidos en la oferta de Odebrecht, el monto de obra presentaría un incremento por mayores costos de cincuenta millones de dólares estadounidenses (u$s 50.000.000) más IVA».

    Las negociaciones entre el oferente y sus subcontratistas no pudieron sin embargo obtener una mejora sustancial. La oferta final de Odebrecht fue de 34 millones de dólares más IVA.

    Todas las empresas involucradas debieron entregar documentación al juez Guillermo Montenegro, quien recibió 34 carpetas por las obras del Gasoducto del Norte y 13 por el del Sur.

    El problema a resolver ahora es cuál fue el precio efectivamente fijado por las empresas y el finalmente pagado por la ejecución de las obras.
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