17 de noviembre 2006 - 00:00

Soldados kirchneristas

Se encierra más sobre sí mismo el gobierno. Se notó ayer de nuevo: la vertical subordinación de Miguel Pichetto a la Casa Rosada comenzó a resultar insuficiente. Por eso se lo hizo renunciar como consejero de la Magistratura. Ahora a ese organismo crucial irá por el Senado María Laura Leguizamón, devota de Cristina Kirchner. La misma lógica parecía seguirse en la Secretaría de Finanzas. Quien más posibilidades tenía de suceder a Alfredo Mac Laughlin era anoche Eduardo Cafaro, director del Banco Central. Como Mac Laughlin, un experto en colocar dinero de Santa Cruz en cuentas del exterior. En definitiva, otro soldado.

Miguel A. Pichetto
Le ocurrió al gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, y luego a Felipe Solá. No iba a ser el senador Miguel A. Pichetto quien tuviera la exclusividad de la re-reelección. Aunque, vale admitirlo, estuvo a punto de lograr un tercer período en el Consejo de la Magistratura, gracias al silencio cómplice de algunos. El jefe de senadores peronista debió desistir de esa intentona luego de que la arista Marcela Rodríguez y el abogado Beinusz Schmuckler advirtieran que el rionegrino repetiría el mandato pese a que la «ley Cristina» lo prohíbe expresamente.

  • Juramentos

  • Ayer Pichetto declinó permanecer como consejero y dejó ese lugar a María Laura Leguizamón. La senadora porteña será uno de los trece miembros que hoy jurarán en sus cargos de consejero tras la reforma que redujo la cantidad de integrantes de 20 a 13 a través de una reforma impulsada por Cristina Fernández.

    Pichetto argumentó que tomó esa decisión «pese a que tengo derecho de acceder a un nuevo mandato, ya que con la reforma sancionada en el Congreso todos los mandatos parten de cero y en consecuencia no se trata de una reelección».

    En rigor, el presidente del bloque de senadores del oficialismodebió ceder luego de una intensa y áspera discusión que mantuvo con la primera dama.

  • Permanencia

    Sucede que Pichetto está en la Magistratura desde 1998, cuando era diputado. Como la ley de la época establecía que los consejeros duraban cuatro años en su cargo y podían ser reelegidos «por una vez en forma consecutiva», el ahora jefe de la bancada peronista se lanzó a cumplir la ley y renovó mandato en 2002. Ahora iba a hacer lo mismo, pero la treta le fue descubierta por dos consejeros con los cuales no tuvo una buena convivencia.
    Ayer por la mañana, la diputada Rodríguez y el consejero Schmuckler le enviaron una carta al presidente de la Corte Suprema y titular del Consejo, Enrique Petracchi, en la que pedían que se suspendiese la jura e incorporación del senador porque, argumentaron, se trataba de una re-reelección.

    Pichetto respondió a la impugnación. «Si bien está claro que no hay un impedimento judicial para que asuma el mandato como consejero, ha habido una imputación política por parte de miembros salientes del Consejo y prefiero dar un paso al costado y evitar una polémica mezquina que no le haría ningún bien al organismo», afirmó.

  • Venganza

    La delación de la arista Rodríguez y del abogado Schmukler no fue fruto de un repentino fervor por la «ley Cristina», sino una venganza. La reducción del consejo de jueces impulsada por la esposa del Presidente dejó afuera a la segunda minoría política, en este caso el ARI. En el caso del bloque de los abogados, ninguno obtuvo el apoyo de sus respectivas representaciones gremiales para intentar un nuevo mandato.

    «Desde el punto de vista político no era conveniente producir un debate sobre mi continuidad», consideró Pichetto tras el alboroto político que despertó su postulación para un nuevo período en el Congreso de la Magistratura.

    El senador por Río Negro era candidato a quedarse con la vicepresidencia de ese cuerpo colegiado que estará presidido por el juez Luis María Cabral.

    Aunque este magistrado también tendrá problemas la semana que viene. Los abogados comandados por Jorge Rizzo anunciaron que se opondrán a que un representante del Poder Judicial presida el órgano contralor de la actividad judicial «máxime cuando contará con un doble voto».
  • Dejá tu comentario