Tres A: secretos del sindicalismo

Judiciales

La denuncia de un dirigente del PST, Carlos Petroni, contra Hugo Moyano, vinculándolo directa e indirectamente con grupos de la derecha peronista de los años 70, aportó otro dato polémico en la discusión en torno de la causa de la Triple A y el revisionismo sobre aquellos años. En sus declaraciones, Petroni menciona a Jorge Rampoldi, dirigente cercano a Moyano, quien fue funcionario de Kirchner y cuestiona, con un tenue velo, al gobierno a partir de criticar con extrema dureza a ex Montoneros.

«Mi único pecado es haber sido y ser peronista», gruñe, místico, Jorge Rampoldi, uno de los «enlaces» que, según la denuncia que presentó el ex dirigente del PST, Carlos Petroni, vinculan al jefe de la CGT Hugo Moyano con grupos de ultraderecha que operaron en los 70.

En la declaración que Petroni presentó ante el juez Norberto Oyarbide, Rampoldi tiene un papel: es mencionado como militante del CNU (Concentración Nacional Universitaria) y de la Triple A, y como actualmente es abogado del gremio de Camioneros, es uno (de varios) de los argumentos para ligar a Moyano con aquellos grupos.

«Es todo mentira, es una actitud miserable: nunca fui de la CNU y tampoco de la Triple A. Nunca milité en Mar del Plata ni soy asesor de Moyano. Pero, eso sí, nunca fui ni soy de izquierda, y tampoco me exilié», le dijo ayer a Ambito Financiero.

-¿Va a recurrir a la Justicia para aclarar esos errores que menciona?

-Nooo... ¿Para qué? ¿Qué quiere?, ¿que vaya a aclarar que soy honesto? Eso es un ataque miserable. Y yo soy un perejil, soy un simple abogado laboralista.

No es tan así: Rampoldi tiene una larga carrera en el PJ y en la función pública. Su último destino fue ya con Kirchner en el gobierno: dirigió la Dirección Nacional de Migraciones, cargo al que llegó de la mano de Aníbal Fernández y se fue envuelto en un escándalo por denuncias de acoso sexual.

Antes había sido, durante años, funcionario en la provincia de Buenos Aires, hasta que, como otros muchos dirigentes del conurbano, «saltó» a la Nación durante el interinato de Eduardo Duhalde. Fue segundo en la Secretaría General de la Presidencia y luego recaló en Migraciones.

También fue vicepresidente del Senado bonaerense y diputado. Por eso, está lejos de ser un desconocido. «Hay cuatro o cinco ministros de este gobierno que me conocen y puedan dar fe de que no soy un asesino», dijo. Además de Fernández, la historia -según rememoran a su lado-también lo enlaza con Alberto Iribarne, ministro de Justicia.

En 1979, un grupo de abogados del peronismo elaboró y presentó un escrito para denunciar ante la CIDH al Proceso militar. El texto lo firmaron Deolindo Bittel y Herminio Iglesias. Entre los escribas, además de Carlos Corach, figuraban Iribarne y Rampoldi.

El dirigente afirma que militó en el Comando Evita, que operaba en San Martín, y que en la universidad integró el Centro Universitario Peronista de Derecho (CUPDE). Pero nunca participó de la CNU ni de la Triple A. «Hay muchos testigos que lo afirman», insistió Petroni.

-Si usted es un perejil..., ¿por qué cree que lo denuncian? -se le preguntó a Rampoldi.

-Es una operación política: están pateando el chancho -se escuda en el refrán (para que aparezca el dueño) sin completarlo.

Lo que calla lo explican a su lado, donde interpretan que la denuncia de Petroni «utiliza» a Rampoldi para «atacar» a Moyano. ¿De dónde provendría esa embestida? El acusado elige el silencio, pero otros hablan por él y refieren a «otros sectores sindicales».

Traducción: los amigos de Rampoldi dicen que detrás de la denuncia están la CTA, en sintonía o en coincidencia con grupos del PJ que en el pasado pertenecieron a Montoneros. Acusan a un periodista muy vinculado al gobierno de Kirchner.

En adelante, expresamente Rampoldi no aceptará aclarar a quién se refiere cuando habla de «estos tipos» a los que les imputa pecados pasados y presentes. Pero no hay que ser muy perspicaz para deducir a quién se refiere. Da todos los indicios para que se interprete.

«Estos tipos hacen persecución política», afirma y, en un revival de los 70, se embarca en una crítica histórica: «Fueron ellos los que se infiltraron, los que desafiaron a Perón. Fueron los que incentivaron el golpe para tomar el poder después».

«Cuando Perón los echó de la Plaza, yo estaba entre quienes los echaron. Yo me quedé en la Plaza», sostiene para volver una y otra vez sobre la denuncia de Petroni, a quien dice no conocer. «Si yo denuncié a (Julio) Yessi y a (José) López Rega por corrupción en el ministerio», afirma.

Yessi fue el líder de la temible Juventud Peronista de la República Argentina, conocida en la jerga como «jotaperra». En Mar del Plata, el jefe de ese grupo era Ernesto Piantoni, vinculado a Lorenzo Miguel, y luego jefe de la CNU y miembro de la Triple A.

Hace días, Moyano -según afirma Petroni-«compró una propiedad que perteneció» a Piantoni, que murió asesinado. Una versión asegura que fue víctima de «una interna de la UOM»; otra, que lo ejecutó Montoneros, pero nunca se hizo responsable público del crimen.

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