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La Anónima compensa pérdidas gracias al negocio frigorífico

Mientras el segmento supermercadista muestra resultados negativos por caída de ventas, la firma equilibra sus cuentas mediante exportaciones de carne.

La cadena de supermercados La Anónima viene invirtiendo fuerte para crecer en el negocio frigorífico, con especial foco en la exportación, y gracias a esta operatoria está logrando compensar la caída de las ventas del sector supermercadista, que hasta no hace tanto tiempo atrás era su principal fuentes de ganancias.

Así lo demuestran los números de su último ejercicio económico parcial, por el período de nueve meses, cerrado en marzo pasado, durante los cuales el segmento supermercados arrojó resultados brutos operativos negativos por $727 millones, mientras que la actividad frigorífica mostró resultados operativos positivos por $932 millones.

Lo cierto es que todas las empresas ligadas al consumo están mostrando un claro retroceso en sus actividades, desde el sector supermercadista pasando por alimenticias y hasta cadenas de electrodomésticos. En la otra vereda quizás uno de los pocos sectores que hoy ostenta valores de crecimiento es el negocio frigorífico, en gran medida gracias a las crecientes exportaciones hacia China y la apertura de nuevos mercados.

Justamente para aprovechar este panorama La Anónima durante el año pasado desembolsó alrededor de u$s20 millones para modernizar sus plantas de faena (tiene dos establecimientos, uno ubicado en La Pampa y otro en Salto, provincia de Buenos Aires) e incluso actualmente es uno de los mayores beneficiados en el reporte de la Cuota Hilton.

Respecto a las perspectivas de la empresa, desde la calificadora de riesgo Fix se muestran cautelosos y así lo detallan en un informe: “La compañía posee desafíos importantes en el ejercicio fiscal en curso, especialmente considerando el impacto de los niveles de inflación y caída del consumo sobre la actividad de venta minorista. Se considera positivamente la exitosa ejecución de la estrategia de negocio incorporando la actividad frigorífica y las inversiones realizadas que permitirán mitigar las pérdidas operacionales”.

Mientras tanto otra señal positiva es que la empresa logró reducir su deuda. A marzo de este año, su deuda total era de u$s79 millones (19% corriente), aproximadamente un 29% menor a la deuda en dólares reportada al cierre del ejercicio 2018. En este contexto, el flujo anual de exportaciones de la compañía es de aproximadamente u$s90 millones y u$s62 millones del total de la deuda total corresponden a deuda bancaria en concepto de prefinanciación de exportaciones

Al respecto, desde la memoria de su último balance el directorio de la firma explica: “En un contexto de consumo sin crecimiento y de aumento de las tasas de interés, la Sociedad continuará con su política de mantener un bajo nivel de endeudamiento financiero, y seguirá revisando su estructura de gastos a efectos de mejorar su rentabilidad”.

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