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La Cabrera: como en Palermo, pero en Asunción

Con sello argentino y con platos típicos de Paraguay que ofician de entrada, la parrilla de Gastón Riveira se consolidó como un must para el público local. Aunque también recibe a turistas y nostálgicos.

¿Qué extrañan los argentinos cuando van de viaje? Por fuera de las respuestas aplicables a todos los habitantes del globo -como los seres queridos y el colchón- una reacción bien local es la de añorar “el asado”. La buena noticia es que La Cabrera, que en septiembre de este año había sido elegida por los porteños como la mejor parrilla de la Ciudad de Buenos Aires, está presente en distintos países como Chile, Paraguay, México, Bolivia y Filipinas. Incluso se prevén nuevas aperturas en Miami, EE.UU., y un local al paso en el Aeroparque Jorge Newbery, para quienes quieren despedirse de la carne argentina como se debe.

A apenas dos horas de avión, se sitúa un local de lujo que combina la ambientación clásica del restaurante -ladrillos a la vista, carteles y pizarras para distinguir los cortes vacunos- con un amplio patio terraza que acompaña las noches de calor. Se trata de La Cabrera Asunción, situada el coqueto barrio de Ycua Sati. Tras cinco años de abrir sus puertas, se consolidó como uno de los mejores restaurantes de la ciudad; es por eso que el 80% de sus asistentes son locales, mientras que el otro 20% se compone de turistas, y por qué no, nostálgicos.

carne

La Cabrera Asunción mantiene su sello de servir los cortes a punto de la línea Angus (aunque en Paraguay se sirve Brangus, muy similar) y el cuidado que se tiene tanto en la elección del proveedor como en el proceso de cocción llevan a que con cada bocado no queden dudas de que se está en el restaurante ideado por Gastón Riveira, sólo que en otro país. No faltan tampoco los clásicos acompañamientos de todo tipo, servidos en cazuelas, que son también un sello de esta famosa casa de carnes. Tampoco la selección de postres que los camareros acercan a las mesas, sin mediación de la carta.

Pero para quienes visitaron los míticos locales de Palermo, jugar a ver las “pequeñas diferencias” -como lo hicieron los personajes de John Travolta y Samuel L. Jackson en Pulp Fiction, sólo que con un restaurante de comidas rápidas- resulta, por demás, divertido. Para empezar, en su menú se consiguen como entradas platos típicos del país como la sopa paraguaya, el chipa guazú (torta de maíz cocida al horno y mbeyú (deliciosa tortilla de almidón de mandioca y queso fresco).

Por otra parte, la carne no sólo se prepara a la parrilla, sino que en tambores mbopi (palabra que significa “murciélago” en guaraní y se llama así porque los cortes se cocinan colgados), con un delicioso sabor ahumado como resultado final.

Como parte de la carta se cuece al aire libre, los comensales pueden acercarse y ver cómo el fuego y las brasas hacen su tarea, algo que se convierte en un verdadero show.

Chef

EXPERIENCIA ASUNCIÓN

Al llegar al restaurante, situado en la esquina de Santa Teresa y Coronel Cabrera, se puede elegir entre los múltiples salones distribuidos en sus dos pisos. Pero para los que no se dejan amedrentar por el calor, comer al aire libre resulta una experiencia diferente. Más allá de la posibilidad de acercarse al asado en progreso, también se puede degustar una bebida previa antes de sentarse a la mesa, ya que en una isla de Bombay Sapphire un bartender prepara Gin Tonics y en otra, se ofrecen vinos Nina, la línea de alta gama de la bodega San Huberto.

Tras revisar la amplia carta, resulta inevitable pedir las míticas mollejas, pero es recomendable acompañar con un plato típico, como por ejemplo el mbeyú o el abundante chipa guazú.

El asado del centro, hecho en el tambor mbopi, resulta una experiencia inolvidable para el paladar. Pero también se destaca el corte clásico de la casa, la “pestaña de ojo”. Para los que quieran probar un lujo diferente, el Wagyu Flat Iron -de la raza bovina originaria de Japón, precisamente de la ciudad de Köbe- es un viaje de ida en materia de terneza. Aunque si se prefiere, también se sugiere el bife de vacío bien a punto o el clásico ojo de bife, platos que son conocidos y queridos por igual.

Es frecuente que al momento en que el mozo se acerca con la variedad de postres, se esté lleno. Pero no es cuestión de dejarse amedrentar. Elija aunque sea uno y después, no se avergüence de pedir un té digestivo, debido a que Paraguay se destaca por la calidad de sus hierbas medicinales.

MENÚ

PARA EMPEZAR: Mollejas, chipa guazú, sopa paraguaya, mbeyú, chinchulines, morcilla vasca dulce, butifarra casera de La Cabrera, chorizo criollo de rueda, empanadas de carne.

PARA SEGUIR: Pestaña de ojo, bife de vacío, asado del centro, corte wagyu flat iron.

PARA TERMINAR: Consulte por las distintas opciones de postres del día.

Celina Abud

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