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"La ciencia ficción vive un 'revival' a nivel mundial"

El género renace desde la literatura hasta Netflix. En Argentina hay un revisionismo de la historia accidentada de su ciencia ficción. La importancia de uno de sus pioneros exégetas, Pablo Capanna, a través de las entrevistas de Marcelo Acevedo.

En el cine, en series y en la literatura parece haber un boom de la ciencia ficción, o tal vez una versión diluida y atemperada por la época de ese género que atravesó el siglo pasado con distintas etapas e intensidades. Argentina tiene una accidentada pero interesante historia con la ciencia ficción, desde "El eternauta" y la revista "El péndulo", pasando por la colección Minotauro, hasta la ambigua relación con el género de Jorge Luis Borges y la más explícita de Adolfo Bioy Casares. Nuestro país tiene también el privilegio de contar con el escritor y filósofo Pablo Capanna (1939), quien en 1966 publicó el ensayo "El sentido de la ciencia ficción", uno de los primeros análisis a nivel mundial y pionero en castellano.

Capanna concedió una serie de entrevistas a Marcelo Acevedo (Ciudadela, 1983), escritor, periodista y analista cinematográfico, además de gran conocedor de la ciencia ficción. Esas entrevistas se plasmaron el libro "Conversaciones con Pablo Capanna" (Ediciones Ayarmanot). Allí Capanna cuenta su biografía y habla de su vital aporte a la difusión del género. Las anécdotas pueblan las páginas repletas de menciones a los más grandes escritores de la Sci-Fi, muchos de los cuales conoció. Capanna da un panorama del nacimiento de la ciencia ficción en el mundo y de su evolución en el país.

"El legado que nos ha dejado (Capanna) es invaluable, fundamental para todos los amantes de este género sublime y fructífero que, por suerte, vuelve a estar en auge", opinó Acevedo y agregó: "La ciencia ficción aún se mantiene viva y parece ir tomando cada vez más fuerza para entrar en una nueva edad dorada. Pero aunque muera mañana mismo, el género ya habrá dejado su huella profunda en nuestra historia cultural".

Acevedo destaca a Cappana por el nivel y la visión de sus biografías, especialmente la del mítico Philip K. Dick: "Tal vez 'Idios Kosmos' no supere al resto de las biografías de Dick, pero sin dudas está a la altura de cualquiera de las publicadas con anterioridad alrededor del mundo; las completa y las enriquece, lo que en su conjunto amplifica el panorama de un autor fundamental".

Marcelo Acevedo
Marcelo Acevedo.
Marcelo Acevedo.

Periodista: ¿Hay algo del argentino con la ciencia ficción, una afinidad especial?

Marcelo Acevedo: No, sinceramente no lo creo. La ciencia ficción en nuestro país fue durante mucho tiempo literatura marginal, y en gran medida aún lo es. Para cierto tipo de intelectuales argentinos, la ciencia ficción sólo calificaba como literatura menor, un divertimento poco sofisticado y pasatista. Cuando un escritor de renombre coqueteaba con el género lo hacía, digamos, con disimulo. En su genial prólogo para la edición en castellano de "Hacedor de estrellas" de Olaf Stapledon, Borges reconoce que se trata de una obra maestra, pero sin olvidarse de remarcar cada tanto que se trata de un libro excepcional. Es una obra maestra, justamente, porque está llena de filosofía y palabras abstractas, nunca por su condición intrínseca de novela de ciencia ficción. Está claro que somos un país que disfruta, a su manera, de las obras del género, pero la gran mayoría de los productos que se consumen son extranjeros y no se suele apoyar tanto lo nacional, independientemente de su calidad

P.: ¿Y en la actualidad cómo ves al género?

M.A.: Tengo la sensación de que en los últimos años, por suerte, esto está cambiando. Hace poco compré la reedición de "El juego de los mundos" de Cesar Aira, novelita de ciencia ficción publicada allá por el año 2000 y me llamó mucho la atención que el libro venía, no con una faja que pudiera quitarse, sino impreso bajo el título la sentencia “Novela de ciencia ficción”. Por lo visto, para algunos editores, aquello que antes era motivo de vergüenza hoy merece ser destacado en la tapa como si de un valor agregado se tratase. Los norteamericanos tienen una afinidad especial con la ciencia ficción. Los rusos, los ingleses, los japoneses. Y lo demuestran con su manga y animé, en su cine de género, en su literatura, en sus cómics, en la cantidad de autores que publican anualmente. ¿Cuántos autores de ciencia ficción son best sellers en nuestro país? Acá la ciencia ficción pura y dura, con contadas excepciones, se publica en editoriales independientes, de tiradas más bien pequeñas y con distribución acotada. Los últimos grandes libros de ciencia ficción argentina que leí son "Cosmografía profunda" de Laura Ponce, "Los mantras modernos" de Martín Felipe Castagnet, "Pulpa" de Flor Canosa, "Los perros de la nación" de Boyanovsky Bazán, "Cadáver exquisito" de Agustina Bazterrica, "El juez y la nada" de Gonzalo Santos, "Ana, la niña austral" de Esteban Prado y "Mapas terminales" de Lucila Grossman; todos, a excepción de "Cadáver exquisito", publicados por editoriales independientes. Y ni hablar del cine, nuestra gran deuda para con el género. Son contadas con los dedos de las manos las películas de ciencia ficción de factura argentina.

Pablo Capanna

conversaciones con pablo capanna
Conversaciones con Pablo Capanna, transcribe una serie de entrevistas del escritor y filósofo con Marcelo Acevedo.
"Conversaciones con Pablo Capanna", transcribe una serie de entrevistas del escritor y filósofo con Marcelo Acevedo.

P.: ¿Qué significó Pablo Capanna para la ciencia ficción en Argentina?

M.A.: Se trata de uno de los de los teóricos de habla hispana más importantes que tiene la ciencia ficción, y sin dudas el más importante de Latinoamérica. Es un filósofo pop, un intelectual que decidió bajar “al barro” de la literatura de género. Capanna se dedicó a analizarla y teorizarla como no se había hecho hasta ese momento, al menos por estas latitudes. Pablo Capanna nos trajo esa cosa rara llamada “ficción científica” cuando por acá casi nadie la conocía y muy poca gente hablaba de ella. Su ensayo de 1966 "El sentido de la ciencia ficción" (hace algunos años expandido y actualizado bajo el nombre de "Ciencia ficción. Utopía y mercado") es el primer libro escrito en español que estudia el tema, y aún al día de hoy a más de 50 años de su publicación es punto de referencia fundamental y objeto de análisis. Capanna en 1984 publicó el primer libro sobre el peculiar escritor Cordwainer Smith y en 1993 uno de los primeros libros sobre J. G. Ballard, además de ensayos sobre J. R. R Tolkien, Olaf Stapledon, e incluso se animó a escribir sobre Andrei Tarkovski, quizá el mejor director de cine ruso.

P.: Hubo una época del género en la que el país fue pionero y en la cual Capanna participó. El Eternauta, El péndulo, Minotauro. ¿Qué nos quedó de esos años?

M.A.: Argentina fue pionera en la divulgación en español de la ciencia ficción gracias publicaciones como Más Allá, Nueva Dimensión, El péndulo y Cuásar, revistas que presentaban cuentos, ensayos, ilustraciones y noticias sobre el universo de la ciencia ficción y el género fantástico en todos sus formatos, y en gran medida gracias a la editorial Minotauro creada por Paco Porrúa que, además de editar una revista, publicaba libros de los autores más importantes de la ciencia ficción internacional. Capanna fue parte importante de ese motor, siendo el analista por excelencia de las revistas más populares como Minotauro y El péndulo. En la actualidad aquel lugar lo ocupan en Argentina publicaciones como PRÓXIMA, única revista en papel dedicada íntegramente a la ciencia ficción, junto con la mítica revista digital Axxon, creada por Eduardo Carletti, la primera en habla hispana editada en soporte informático y que hoy puede leerse online, con 289 números publicados y contando. Cuasár, por su lado, mantiene viva su web y también publica y distribuye libros.

Dark Stranger Things
Dark y Stranger Things, dos producciones de Netflix de ciencia ficción.
Dark y Stranger Things, dos producciones de Netflix de ciencia ficción.

P.: Cine, series, literatura parecen por un lado llenas de ciencia ficción y por otra parte suelen hacer un uso lateral del género, fronterizo, difícil de encasillar. ¿Cómo ve esta actualidad Capanna y cómo la ves vos?

M.A.: Capanna parece haber dicho ya todo lo que tenía para decir sobre el género. Lo más probable es que no tenga una opinión firme sobre la actualidad de la ciencia ficción porque simplemente no está demasiado interesado en las novedades ni al tanto de las nuevas corrientes o los autores en boga. Por mi parte creo que la ciencia ficción vive una especie de revival a nivel mundial a causa de varios factores, pero principalmente gracias al cine, las series, y el revival de la llamada weird fiction, o para ser más exacto la new weird. Tomemos el ejemplo de Netflix unos de los gigantes del streaming actual: dos de sus series más populares de la actualidad son "Stranger Things" y "Dark", ambas con temática de ciencia ficción. En 2016 ficharon para su equipo a Charlie Brooker y su obra emblema, una de las mejores series de ciencia ficción de los últimos tiempos: "Black Mirror". Hace algunas semanas revolucionaron las redes con una jugada más que interesante: subieron a la plataforma, 25 años después de su estreno, la que quizá sea la mejor serie animé de la historia: "Evangelion". También hicieron bastante ruido con "Love, death & robots". Y por otro lado cabe destacar que están apostando cada vez más y más a la ciencia ficción con sus producciones originales/exclusivas.

P.: ¿Y ese nuevo fenómeno cómo se desarrolla en la literatura local?

M.A.: En nuestro país proliferan aquellos autores que a pesar de no pertenecer al campo de la ciencia ficción se animan de todas formas a jugar con el género sin meterse de lleno en él; más bien podría decirse que se apropian de sus herramientas y utilizan algunos disparadores clásicos de la ciencia ficción para contar sus propias historias limítrofes, relatos que bailan en la fina línea que separa a la ciencia ficción de otros tipos de literatura, van y vienen de un lado a otro, sin quedarse mucho tiempo en un lugar, porque se sienten más cómodos en la frontera. Algunos ejemplos claros de esto son Samanta Schweblin con su última novela "Kentukis", "Las constelaciones oscuras" de Pola Oloixarac, "Cataratas", "Pyongyang" y "Las mellizas del bardo" de Hernán Vanoli, "El oficinista" de Guillermo Saccomano, "El rey del agua" de Claudia Aboaf, "Los electrocutados" de J. P. Zooey, "Quédate conmigo" de Ines Acevedo, "La edad del agua" de Marcelo Carnero, "Protocolos naturales" de Yamila Bêgné, "Las estrellas federales" de Juan Diego Incardona, o "Todos nosotros" de Kike Ferrari, sólo por citar algunos.

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