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La City de Londres exige a los políticos "parar con el circo"

Londres - La City, el mundo británico de las finanzas, vive con desesperación la saga en torno al “brexit” tras el nuevo rechazo del Parlamento al acuerdo con Bruselas, e imploró ayer a los diputados que rechazaran cualquier salida abrupta y sin acuerdo con la Unión Europea.

“Ya es hora de que el Parlamento pare este circo”, se quejó Carolyn Fairbairn, presidenta de la patronal del país. Tras criticar “el fracaso de los políticos”, la directora general de la CBI espera ahora que el legislativo “cierre de forma urgente la puerta a un ‘brexit’ duro”.

El martes, los diputados británicos rechazaron claramente, por segunda vez, el acuerdo difícilmente cerrado por la primera ministra Theresa May con la UE sobre las condiciones del divorcio. Y ayer rechazaron que el 29 de marzo se produzca un divorcio sin acuerdo, una hipótesis muy temida en las medios empresariales y económicos, que temen una catástrofe. Sin embargo, esa sigue siendo la alternativa en caso de que el “impasse” se prolongue.

“Estamos al borde del precipicio. Los políticos de todas las tendencias deben superar sus divergencias”, suplicó Catherine McGuinness, la mayor responsable política de la City de Londres, el pulmón financiero de Reino Unido y de Europa.

Los economistas del Banco de Inglaterra han advertido sobre las serias consecuencias para el crecimiento. La libra caería y los precios de las importaciones se dispararían, reduciendo el consumo de las familias. Además las complicaciones administrativas generarían enormes colas en los puertos mercantes.

“Un ‘brexit’ sin acuerdo sería catastrófico para la industria automotriz. Pondría fin al comercio libre con la UE, costaría miles de millones en gastos suplementarios y acarrearía supresiones de empleos”, advirtió el director general de la Asociación británica de constructores automotores (SMMT), Mike Hawes.

Prueba de que el Gobierno se toma en serio la hipótesis de un ‘brexit’ duro es que ha publicado una serie de medidas que se aplicarían para atenuar sus consecuencias. Entre ellas figuran la reducción de aranceles, que solamente se aplicarían al 13% de los productos importados.

Al revés que los medios empresariales, los mercados reaccionaban, sin embargo, con tranquilidad al rechazo parlamentario al acuerdo de salida, y la libra se mantenía sólida.

Por su parte, la bolsa de Londres se mantenía estable ayer aunque algunos valores bancarios o industriales como Rolls-Royce padecían la incertidumbre.

“El mercado confía en que no haya ‘brexit’ sin acuerdo”, dijo Michael Hewson, analista de CMC Markets.

Un cierto hartazgo ante el “brexit” era visible ayer entre los empleados de esta empresa de servicios financieros, según se pudo constatar en sus oficinas de la City. Casi tres años después del referéndum, esta interminable e indigesta saga forma ya parte del escenario británico.

Los grandes actores financieros tienen mucho que perder ante la salida de la UE, que implica perder el pasaporte financiero europeo, el que les permite proponer sus servicios desde Reino Unido a todo el continente.

Tras haber votado contra un “brexit” sin acuerdo ayer, los diputados volverán a expedirse hoy sobre la posibilidad de pedir un aplazamiento del divorcio efectivo de la UE, previsto el próximo viernes 29 .

Esta situación obligó al ministro de Finanzas, Philip Hammond, a ser extremadamente prudente en su declaración presupuestaria de primavera (boreal), prevista para ayer a media jornada.

El ministro, llamado “Phil el contador”, dijo que mantendría algunas reservas presupuestarias acumuladas en los últimos meses debido al rechazo de los legisladores al nuevo acuerdo propuesto por May. Hammond prefiere reservar medios financieros para hacer frente a un eventual “brexit” sin acuerdo. También entrevé una clara degradación en las previsiones oficiales de crecimiento del país.

Agencia AFP

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