Opiniones

La importancia de la salud pública en la formación médica

Se necesita una visión integradora en la educación médica que busque no sólo reparar y rehabilitar las enfermedades, sino también promover conductas saludables y prevenir factores de riesgo.

La salud pública es parte de la formación curricular de la carrera de medicina. Su misión es brindar instrumentos y herramientas metodológicas y estadísticas, con el fin de estimular una actitud de investigación sobre la realidad sanitaria que rodea a los centros asistenciales y la población que concurre a ellos para recibir atención.

Un aspecto esencial del estudio está constituido por el enfoque socio-ambiental, que sensibiliza al alumno en la interpretación de las enfermedades causadas por agentes habitacionales, del medioambiente y socio-económicos, estructurados por la visión integral de la estrategia de Atención Primaria de la Salud (APS) y la Epidemiología Clínica. Este enfoque amplio del proceso salud-enfermedad, es un componente central de la formación del médico generalista. Los conceptos teóricos y los objetivos epidemiológicos, comprenden elementos como medicina basada en evidencia, análisis crítico de la bibliografía, estudios sobre exposición al riesgo y pronóstico, así como evaluaciones económicas (riesgo-beneficio, costo-beneficio y costo-efectividad).

En virtud de la visión fundacional de la APS, que se inicia con la promoción de conductas de vida saludable y la prevención de las enfermedades, el primer nivel de atención es un componente esencial de las prácticas educativas, orientando la asistencia de los estudiantes hacia experiencias en centros de salud ambulatorios, donde esas actividades brindan un marco permanente de compromiso con la comunidad usuaria de los servicios y el entorno socio-habitacional que los rodea.

Una estrategia que, fortalece el primer nivel de atención, la promoción y la prevención, pero que integra la cooperación de las organizaciones de la sociedad, que dispone de la tecnología adecuada, en base a acuerdos con todos los servicios existentes en el área geográfica de influencia, que confluyen en un propósito común, de modo que cada usuario pueda acceder a la tecnología y el nivel de atención que necesita. Una atención que implique la mejor calidad posible, un trato personal afable y humanitario, así como el cuidado de la seguridad asistencial y la prevención de eventos adversos.

Esta visión integradora es la que debe transmitirse en la educación médica: no sólo reparar y rehabilitar las enfermedades, también promover conductas saludables y prevenir factores de riesgo.

(*) Director del departamento de Salud Pública de Fundación Barceló. Ex Subsecretario de Salud del Gobierno Nacional.

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