Economía

La inflación continuará desacelerándose rápidamente

El Gobierno de Macri cometió un solo error grave en toda su gestión: la política monetaria de sus primeros dos años.

El Gobierno de Macri cometió un único error grave en toda su gestión: la política monetaria de sus dos primeros años. Obviamente cometió muchos otros errores, pero ninguno demasiado grave. Éste en cambio sí lo fue, porque nos afectó a todos de manera muy seria y al propio Gobierno en sus chances de continuidad.

Ahora bien, la buena noticia es que el error ya fue solucionado y el Gobierno lleva diez meses de rigurosa continuidad en esa solución. Los beneficios se verán pronto. Los datos de inflación mensual volvieron a bajar otra vez en junio y muchos analistas pronostican que volverán a hacerlo en julio, afortunadamente, desde el máximo del 4,7% de marzo. Nuestro pronóstico es que sigan bajando rápidamente y diremos por qué.

La política instaurada desde octubre de 2018 tras la megadevaluación de agosto es el primer plan monetario serio desde la Convertibilidad. Consiste en fijar la base monetaria nominal en su nivel de inicio, “Base Monetaria de Crecimiento Cero”, en acuerdo con el FMI. Muchos se sorprenden de que con semejante frenazo del que ya llevamos diez meses, la inflación haya continuado subiendo y en gran forma. En efecto, en mayo llegó a un pico del 57% interanual, es decir respecto de un año antes, siendo que al inicio del plan estaba a “sólo” 40% interanual. Con semejante “congelamiento de la economía”, ¿cómo es posible que los precios sigan aumentando?, se pregunta la mayoría. La respuesta es bastante más sencilla de lo que parece a primera vista. Lo que sucedió estos últimos diez meses fue lo siguiente: el Banco Central dejó de emitir en octubre de 2018, ¡pero la base monetaria de entonces era un 55% superior a la de octubre de 2017! Fundamentalmente por la no renovación de una buena parte de las Lebac y su reabsorción por Letras del Tesoro, que no son sino pesos comunes y corrientes de la base monetaria. El panorama anterior era el siguiente: los pasivos del Banco Central sumaban $2.8 billones en abril de 2018 (Lebac y Leliq por $1.8 bn y base monetaria por $1.0 bn). Cuando comenzó el plan actual en octubre de 2018, la base había aumentado un 20%, a $1.2 bn pero el resto de los pasivos había caído a $0.8 bn: en total sólo $2.0 bn, casi un 30% menos en solamente seis meses. Esa reducción es la que importa a largo plazo: más allá de que todavía las Leliq signifiquen un alto riesgo, veníamos de una bomba mucho más grande que se fue desactivando.

Esta fortísima reducción de los pasivos no pudo evitar que la base monetaria creciera fuertemente. Al inicio del plan, cuando la devaluación dejó al Gobierno sin más tiempo y tuvo que comprometerse a un crecimiento cero de la base, su incremento interanual ya era del 55%. Un aumento así no puede sino producir un crecimiento inflacionario del mismo orden, aunque esto suceda unos meses más tarde debido al retraso que siempre existe en esta relación de causa-efecto. La inflación del 55% se produjo en mayo de 2019, ocho meses más tarde. ¿Cómo sigue esta película? El crecimiento interanual de la base se va licuando con el correr del tiempo. Si el Central cumple su política, recién en octubre de este año la base habrá crecido CERO. Hoy la base está todavía un 25% por encima de lo que se encontraba un año atrás. Del 55% al 25% hubo una gran reducción. Considerando el retraso de aproximadamente ocho meses que se viene verificando entre crecimiento de base y de inflación, hacia fin de 2019 ésta debería rondar los niveles de base monetaria de mayo de este año: es decir que a fin de año la inflación debería rondar el 30%, y para abril de 2020 deberíamos tener ya una inflación normal.

Esto es la teoría, desde ya, pero es la explicación de cómo opera la principal causa de la inflación. Lo que está ocurriendo es absolutamente consistente con esta explicación. Sólo es una cuestión de tiempos. Para haber tenido una inflación menor más rápidamente, la política consensuada con el FMI debería haber sido crecimiento de la base MENOS 40%, lo que habría sido considerado totalmente descabellado por todos. Más no se podía hacer. No tenemos mucho margen de acción. Vamos en línea con lo actuado. Vamos bien por el único camino que queda.

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