Economía

La inflación de septiembre fue del 5,9% (récord en el año)

En nueve meses el IPC acumuló un alza del 37,7% y en la comparación interanual, totalizó un 53,5%. Prevén una desaceleración para octubre, pero igual el guarismo será alto en el último trimestre.

La inflación en septiembre anotó la mayor variación en lo que va del año, al alcanzar un 5,9%, en línea con las estimaciones privadas y oficiales, informó ayer el INDEC. De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza del 37,7% en lo que va del año, mientras que en la comparación interanual totalizó un 53,5%, desacelerándose parcialmente frente al 54,5% del mes anterior. No obstante, esta merma responde únicamente a la elevada base de comparación de septiembre de 2018, cuando el indicador registró un 6,5%. En términos anualizados, el IPC se ubicó en 50,4%.

Con el resultado de septiembre, queda en evidencia la fuerte influencia que tienen los saltos cambiarios sobre la inflación en Argentina. Es que en agosto, luego de que se dieran a conocer los resultados de las PASO, el tipo de cambio llegó a depreciarse hasta casi un 25% tras la victoria de la fórmula Fernández-Fernández, lo que tuvo su correlato en un aumento sobre las expectativas de inflación. De acuerdo con ciertos estudios, luego de una devaluación, el traslado a precios suele estar entre un 20% y un 40%, aproximadamente. Para contener una mayor escalada del indicador, y reducir la demanda de dólares, el Banco Central se vio obligado a convalidar un fuerte aumento en la tasa de interés e impuso algunas restricciones en el mercado cambiario. En septiembre, la inflación núcleo (6,4%) se ubicó por encima del nivel general. En tanto, los precios estacionales avanzaron 8,5% y los regulados, 3,4%. Entre los rubros, la mayor suba fue registrada por el capítulo de Prendas de vestir y calzado (+9,5%) y Salud (+8,3%). Más abajo se ubicaron Bienes y servicios varios (+8,2%), Recreación y cultura (+7,7%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (+7,4%), Comunicación (+6,7%), Alimentos y bebidas no alcohólicas y Bebidas alcohólicas y tabaco (+5,7%), Restaurantes y hoteles (+5,2%), Transporte (+4,7%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+2%) y Educación (+1%).

Desde el Banco Central explicaron que la suba del dólar “interrumpió transitoriamente el proceso de baja de la inflación que veníamos transitando desde abril pasado. La inflación que había bajado desde 4,7% en abril hasta 2,2% en julio, volvió a elevarse en agosto a 4,4%”. Previo a la devaluación, la autoridad monetaria estimaba un alza del 1,8% para agosto. En esta línea, explicó que “los precios de los bienes que subieron 7,1%, por encima de los Servicios (+3,6%), era esperable por su condición de productos potencialmente transables, que los hace más sensibles a los movimientos del tipo de cambio”.

Por otro lado, la entidad que dirige Guido Sandleris manifestó que, “para acotar la suba de los precios y mitigar su efecto en los hogares”, el Gobierno dispuso la eliminación del IVA para productos de la canasta alimentaria, lo que amortiguó la suba de los precios de los alimentos. A ello se suma la decisión de no aplicar nuevos aumentos a las tarifas de servicios públicos hasta fin de año. En tanto, para “preservar la estabilidad monetaria y financiera, el BCRA continuó manteniendo una política monetaria contractiva e implementó un conjunto de medidas destinadas a regular el acceso al mercado cambiario y reducir la demanda de dólares”, que permitieron estabilizar al tipo de cambio, apuntó el organismo.

Martín Calveira, de IAE Business School, sostuvo que “expectativas de inflación en niveles más elevados configuran decisiones de precios sesgadas hacia el crecimiento, lo cual hace más costoso y difícil para la gestión de la política de estabilización”. Explicó que las “decisiones de precios en alta inflación no sólo inducen mayores costos en toda la estructura económica, sino que ralentizan decisiones económicas y financieras. Por lo tanto, profundizan la recesión en el marco de alta inflación”. En esta línea, consideró que “los hacedores de política deberán gestionar señales a los efectos que los formadores de precios minimicen los futuros aumentos. Una opción potencial puede estar relacionada con la construcción de acuerdos de mediano plazo entre los distintos sectores económicos”.

De acuerdo con la consultora Proyecto Económico, en lo que va del gobierno de Mauricio Macri la inflación ascendió al 267,5%. Y para este año se espera un aumento de precios por encima del 55% (el FMI espera un 57%). Lo cierto es que la inflación es uno de los impuestos más regresivos que existe, debido a que afecta principalmente a la población de menos recursos. También es uno de los favoritos de los gobiernos, ya que no tiene que ser aprobado por el Congreso. No obstante, conlleva diversas problemáticas, cuando se ubica en niveles como los de Argentina, dado que hace prácticamente imposible realizar proyecciones. De cara al próximo Gobierno, será fundamental que se logre alcanzar cifras por debajo del 20% (de un dígito sería ideal), para retornar a un sendero de crecimiento económico serio.

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