Política

La "maldita policía" volvió al ruedo en la Provincia

El mote que le impregnaron a la Bonaerense en 1996 parece recobrar la vigencia. Pasaron 23 años pero cabe la pregunta: ¿todo cambió para que todo siga igual?

Polichorros. Poliladron. Narcopolicías. Sinónimos de la delincuencial policial. Sinónimo de la corrupción en las fuerzas de seguridad, de la “maldita policía”.

La “maldita policía” volvió al ruedo en la provincia de Buenos Aires. El mote que le impregnaron en la tapa de Noticias Carlos Dutil y Ricardo Ragendorfer a la Bonaerense en 1996 parece recobrar la vigencia. Pasaron 23 años pero cabe la pregunta: ¿todo cambió para que todo siga igual? “La policía se dedica fundamentalmente a la venta de causas a sus abogados, la mensualización del juego, la venta ambulante, la prostitución, las drogas”, escribieron los periodistas en aquel momento. Podrían volver a hacerlo hoy.

Se pasó de “la mejor policía del mundo” de Duhalde a los turbios negociados del “Polaco” Pedro Klodczyk. De las incompletas purificaciones de León Arslanian a las “balas” que Ruckauf soñó con “meter” a los delincuentes. De Aldo Rico a Juan Pablo Cafiero. De Alberto Sobrado y sus 350.000 dólares en una cuenta en Bahamas a la segunda purga de Arslanián. Del Salcedo de Scioli a los 33 años de “amor” de Juan Carlos Paggi por el uniforme. Del subjefe interino Hugo Maztkin al ministro xeneize Carlos Stornelli. Del intendente Granados al candidato Salvador Baratta. De la embajada de los Estados Unidos a los sobres de Pablo Bressi.

En el medio, desaparecieron a Miguel Bru y a Walter Galeano, masacraron a cinco personas en Wilde y a dos inocentes en Ramallo; mataron a Cabezas en Pinamar, a Natalia Mellmann en Miramar y al contador Mariano Perel en Cariló; asesinaron a Kosteki y a Santillán; secuestraron a Axel Blumberg; perdieron a los Pomar; mutilaron a la pequeña Candela Rodríguez; hostigaron a Arruga; armaron causas truchas en La Plata; robaron fertilizantes en Pergamino; se agarraron a tiros en un 15 de Alejandro Korn; extorsionaron con denuncias falsas en Lomas; encubrieron a sus cómplices; dejaron morir a presos en cárceles.

La Bonaerense posee 94.000 efectivos. Según datos del ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, hay 30.000 sumarios abiertos y unos 12.000 policías ya fueron separados de sus cargos. La mayoría están acusados de abusos de autoridad, extorsión, amenazas, castigos ilegales, asociación ilícita, participación en delitos, malversación de fondos públicos y violencia familiar. La gestión de Cambiemos expresa la decisión política de domar a la fiera, pero los hechos recientes parecen demostrar que hay efectivos indomables.

Policia Bonaerense.jpg

El tiroteo con los federales en la Shell de Acceso Sudeste y Nicaragua revive lo peor de los últimos 23 años y de la Policía Bonaerense. “Así como otras fuerzas quedan enredadas en robos, lamentablemente tenemos estos casos en nuestra fuerza”, se lamentó Ritondo. “Lo mejor que puede pasar es que sea un solo hecho, pero seguro que puede ser una forma de operar de estos malos policías. Los buenos policías siguen trabajando”, expresó.

Duhalde los subestimó. Ruckauf los preservó. Arslanian los denunció. Felipe Solá los removió. Muchos tuvieron que rendir cuentas en la Justicia. Deshonraron el uniforme y a los ciudadanos. Algunos renunciaron por “motivos personales”. Cientos fueron desplazados por Scioli y hasta por Vidal. Pero los malditos policías ahí están, siempre listos para actuar.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario