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La polarización: ¿existe?

Tal vez más adelante se dé. Pero por ahora y a pesar de la presión de los dos partidos mayoritarios para convencer a los votantes que el camino es de “la grieta”, sin que quede lugar para otras opiniones, los números parecen decir que los ciudadanos piensan distinto.

Encuestas sobre las próximas elecciones las hay de todo tipo, color y sesgo (sea por cuestiones metodológicas, ideológicas o Dios no lo quiera, $$$$$). Lo único que podemos hacer los mortales para por lo menos estar en paz con nuestra conciencia, es considerar aquellas que se presentan de frente, cumpliendo con los requisitos mínimos de transparencia y técnicos (sería interesante que además nos dijesen quienes las pagan). Y lo que deberíamos hacer responsablemente quienes podemos considerarnos “comunicadores”, a pesar de la tentación de los que permanentemente nos “soplan números”, es referirnos únicamente a estas.

Desde que a mediados del mes pasado se dieron a conocer todas las listas para estas elecciones, contamos con 9 encuestas en junio y 4 (5 si agregamos la de Management & Fit) en julio, que cumplen con los requisitos mínimos de fiabilidad. Una tendencia creciente en casi todo el mundo, para eliminar las distorsiones propias de cada medición es tomar los promedios. Y aquí es donde tenemos la sorpresa.

En contra de lo que pretenden imponer los dos partidos más ricos y poderosos, la intención de voto por ellos en las Paso y primera vuelta estaría cayendo, 2.4 puntos porcentuales para el kirchnerismo y 1.01 puntos para el macrismo, mientras Lavagna suma 0.07, y Espert y del Caño 0.73 puntos. Esta tendencia se corrobora en el eventual balotaje, donde la intención de voto por los Fernández se redujo 3.64 puntos y la del oficialismo 2.33 puntos, en favor de un crecimiento del voto blanco/impugna/no vota y en menor medida de los indecisos.

Como dijimos al iniciar este comentario: esto puede cambiar con el correr de los días, la profundización de la campaña y la difusión de más encuestas, pero por ahora los números “fríos y duros” hablan que cada vez hay más gente que quiere un país donde la política refleje las opiniones de todos.

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