Opiniones

La renta financiera y la indispensable seguridad jurídica

La reforma tributaria ley 27430 desde el 1/1/2018 gravó con un impuesto a las ganancias cedular la renta financiera obtenida por las personas humanas en la Argentina.

Entre ellos, los intereses de plazo fijo, caja de ahorro, renta de títulos públicos nacionales provinciales y municipales, así como los resultados gravados por las transacciones de ventas de esos papeles. También las rentas de fideicomisos financieros, cuotas partes de fondos comunes de inversión -sujetos a condiciones-, certificados de depósito de acciones, etcétera.

Las alícuotas fueron fijadas en un 5% para las operaciones en pesos y un 15% para aquellas en dólares. Nótese que la tasa real resulta muy superior pues dichas rentas en general no cubren la inflación en especial por las operaciones en moneda nacional.

Desde hace décadas las personas residentes en Argentina, están obligadas a gravar todas las ganancias obtenidas en el país y en el exterior. Tal proceder se denomina renta mundial, así como también quedan alcanzados los patrimonios mundiales.

La renta financiera generada en el exterior por personas humanas, quedó alcanzada con el 15% por los portfolios- excluyéndose la diferencia de cambio de la moneda extranjera- situación que se clarificó recién en el año 2017.

Cuando las inversiones financieras le pertenecían a una sociedad, las transacciones de venta no implicaban tributar en Argentina, salvo cuando se producían distribución de utilidades. En tales casos, se aplicaba la tasa progresiva del 35%, pero en los hechos se permitía diferir a largo plazo la tributación.

Con el blanqueo de la ley 27.260, los contribuyentes debieron elegir si la exteriorización de inversiones se hacía a nombre propio o de la entidad del exterior de la cual participaba. En última instancia eso podía ser más beneficioso, en especial si se decidía no distribuir las ganancias.

Desde 2018 se produce un cambio de reglas de juego, se incluyen especialmente a los trust y fideicomisos, así como estructuras análogas en el régimen de Transparencia Fiscal Internacional (TFI). Se exige entonces liquidar los resultados en forma directa cuando la sociedad estuviera ubicada en países no cooperantes y sus rentas pasivas (de operaciones financieras) fueran superiores a un 50% del total y el titular de estos entes fuera también beneficiario o tuviera el poder de decisión sobre las inversiones.

Todo ello implica en definitiva un cambio abrupto afectando la seguridad jurídica, pues ahora se tributa sobre las rentas de la sociedad off-shore del exterior aun cuando no se distribuya utilidad alguna.

Las complejidades involucradas para su liquidación, amén de la carga detallada de cada operación que exige el aplicativo vigente, resultan un esfuerzo inconmensurable para los contadores públicos.

La AFIP RG 4.488, al menos en forma tardía introduce cambio que bienvenidos pero solo parecen aplicables a las rentas del país.

Se dispuso para aquellos contribuyentes cuya renta financiera no llegue a $ 200.000 anual, que solo utilicen un VEP (Volante Electrónico de Pago) y no presenten declaración jurada. Vía internet AFIP, en grupo de tipo de Pagos se debe utilizar la opción "cedulares - rendición o enajenación valores o depósitos a plazo"- Pago único F 2121). Procedimiento más que lógico, pues el impuesto será reducido al computar el mínimo no imponible especial de $66.917. En estos casos no podrán adherirse al Plan de Pagos para su cancelación.

Por otra parte, existen firmes transcendidos sobre una opción de declaración simplificada para todos los contribuyentes que deben ingresar el impuesto a la renta financiera, incluyendo la información por tipo clase de inversión, lo cual esperamos sea aplicable también a la renta obtenida en el exterior.

Se trata de utilizar un aplicativo que simplificaría la carga de las operaciones, permitiendo incluir en forma resumida los distintos tipos de rentas, inclusive se habló que estaría disponible a partir del 27/5/2019, lo cual surgirá en nueva resolución general.

Inclusive quienes utilicen esta alternativa quedarán -por el momento en virtud del vencimiento del 31-5-2019- por el plan de pagos del saldo del impuesto a las ganancias con una tasa preferencial del 2,5%.

Por el momento continúa la titánica tarea de ingresar datos en el aplicativo vigente. En la mayoría de los casos, los cambios permanentes del stock de inversiones financieras del exterior en búsqueda de lograr una mayor rentabilidad, implica una catarata de operaciones a registrar.

La Argentina debe aprender de una vez por todas, que es indispensable brindar seguridad jurídica en materia tributaria, además de la sencillez en la liquidación de los impuestos

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