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"La tecnología fuerza un sistema donde la distorsión es la norma"

En "No somos cazafantasmas", el escritor peruano Juan Manuel Robles reflexiona a través de cuentos sobre el rol de la memoria en la construcción de la identidad y la forma en que la memoria puede ser manipulada por el sistema.

¿Cuál es el peligro que observás en la manipulación del recuerdo por parte del sistema?

Cuando fantaseó sobre estos tema pienso que hacemos un esfuerzo consciente por generar una narrativa de nosotros mismos. Con sus propias distorsiones pero con conciencia. El tema es cuando dejás de hacer ese esfuerzo porque de aquí a tres años el sistema me va a pasar las fotos más importantes. Pero hay que entender que la memoria está relacionada a la identidad. Dejar de lado esa construcción nos vuelve vulnerables. Si alguien maneja la organización de nuestros recuerdos, maneja nuestra identidad.

Pero la distorsión siempre existió.

Sí, el tema es que antes los padres hacían una “curadoría” de los recuerdos. Tenían una edición. Había una continuidad, una narrativa, una censura. El asunto es creer que eso se está reemplazado por un sistema más perfecto por el simple hecho de tener más imágenes. Y eso no garantiza la narrativa. Hay que entender que los rituales de la memoria los tiene que construir uno. La sobremesa o conversar con un amigo no es reemplazable por un disparo agradable.

En tus cuentos explorás mundos que podrían ser muy cercanos en una la línea temporal. ¿Qué tan chipeables somos?

Hoy con 20 minutos de charla, un programa te puedo hacer decir cualquier cosa. Qué pasa si eso que te hacen decir no parece ser tan incoherente con lo que podrías haber dicho hace tres años…podés pensar que realmente lo dijiste. Y tu consciencia lo amalgama. La tecnología fuerza un sistema en el que la distorsión es la norma. Puede ser con un fin bueno, pero también puede ser una felicidad vinculada al consumo.

En uno de tus cuentos planteás una diferencia entre la memoria personal y la memoria histórica. ¿Cómo se da esa división?

La memoria es una constelación que se genera por persistencia. La memoria colectiva es una narrativa que requiere ser repetida. Si existirían los museos si no hubiese gente que reproduzca el relato. El gran avance del silo la producción de imágenes. Toda esa capacidad nos hace creer que podemos generar nuestro almacenamiento de memoria colectiva. Y nos da la idea de que tenemos cosas garantizadas. Pero no. El relato siempre será necesario porque el olvido es nuestra condición natural.

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