Economía

La UE, cautelosa ante nueva reunión por acuerdo con Mercosur

Las delegaciones se encontrarán el martes en Bruselas. Gobierno argentino supone que se está por cerrar la negociación. Optimismo. empresario.

Delegaciones del Mercosur y de la Unión Europea comenzarán la semana próxima en Bruselas un nueva ronda de negociaciones con vistas a un acuerdo de libre comercio birregional. El encuentro podría marcar un punto de inflexión en las discusiones que ya llevan 20 años.

El martes está previsto que se lleve a cabo una reunión de técnicos, que en los papeles debería llevar la deliberación al máximo nivel posible. Llegado ese punto solo quedaría por delante una definición de alto nivel político para cerrar el acuerdo.

Hace un par de semanas el canciller Jorge Faurie dijo en una visita a Córdoba que las negociaciones estaban “muy próximas a cerrarse”. Pero desde la UE tratan de bajarle el tono al optimismo. Funcionarios que negocian el acuerdo tienen que soportar fuerte presiones de productores agropecuarios de sus respectivos países, que ven peligrar sus actividades productivas ante la irrupción de potencias agrícolas como son los países que integran el Mercosur.

Por otro lado, en la Argentina las elecciones presidenciales dejan un margen de duda. Si Mauricio Macri perdiera las elecciones, las negociaciones podrían volver a foja cero.

Voceros de la Comisión Europea admitieron si se llega a un nivel máximo de entendimiento técnico sobre el acuerdo, luego sería necesaria una reunión de carácter político en los días siguientes.

En tanto, fuentes empresarias afirman que las negociaciones están en un nivel muy avanzado, y que se han cerrado en el último año muchas diferencias. Se trata de un acuerdo de 14 capítulos, que abarcan desde disciplinas comerciales, resolución de controversias, marco para las inversiones, comercio electrónico y protección al ambiente, entre otros aspectos.

Uno de los puntos más complicados de avanzar fue el de las denominaciones de origen, de las cuales los europeos son muy celosos. En las discusiones que tuvieron lugar en Buenos Aires el mes pasado habían quedado apenas unas 30 denominaciones en discusión.

Los empresarios del Mercosur planteaban también el problemas de las normas de origen. Sucede que las grandes empresas de Europa operan bajo el sistema de cadenas de valor globales. Eso implica que gran parte de los bienes (durables sobre todo) que exporta, en realidad no son europeos, sino un entramado de piezas elaboradas en diferentes partes del mundo. La UE quiere que esos productos se reconozcan como propios, en cambio Mercosur sostiene que solo se debe reconocer la parte que se fabrica en su territorio.

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