Política

Larreta, preso de la unidad de Juntos por el Cambio, apura combo de leyes

El reparto de bancas no fue generoso para el jefe de Gobierno. El PRO queda con pocos votos más dentro de Juntos por el Cambio, pero menos que el peronismo. Un riesgo si no se mantiene la coalición tal como está. Interna por liga mayor complica.

Curiosa aritmérica electoral deja ahora a Horacio Rodríguez Larreta dependiendo del destino de Juntos para el Cambio para preservar al PRO como mayoría dentro de la Legislatura porteña donde el peronismo (en todas sus versiones) puede disputarle la mayoría con todos los beneficios que eso significa (por ejemplo, acceso a más cargos en organismos de control)

Pero no es el único desafío poselectoral del jefe porteño que apenas saboreó la victoria histórica de su reelección para encontrarse inmerso en una interna que no esperaba. Es la de la sucesión dentro del “macrismo”, aunque ayer salió a fortalecer a Mauricio Macri como jefe de la nueva oposición. Sin embargo en su alrededor los planes eran otros, cuando no se consideró la posibilidad de una derrota a nivel nacional como ocurrió. Cuestiones de futuro dicen ahora, para no aproxima una puja que tiene como meta el fin del mandato que inicia la dupla Larreta-Diego Santilli el próximo 10 de diciembre.

Mientras, en la Legislatura porteña que conduce Agustín Forchieri, el bloque oficialista es una incertidumbre. Hasta la renovación de las bancas, el bloque Vamos Juntos que integran el PRO, la Coalición Cívica, Confianza Pública (Graciela Ocaña) y radicales más los dos aliados del Socialismo (con Roy Cortina que con ese pase logró renovar su banca) y un unibloque, arremeten con 42 votos, superando la mayoría de dos tercios (40) que requieren leyes clave para Larreta. Entre otras, un permiso que buscará para rematar el edificio que ocupa el ministerio de Educación sobre la avenida Paseo Colón a metros de la Plaza de Mayo, cuando esa dependencia se mude a la Villa 31 (Barrio Mujica). También está en estudio qué hacer con el ex edificio de La Prensa, casa de la Cultura sobre Avenida de Mayo, lindero con Bolívar 1 la exsede del Gobierno porteño donde ahora funciona -entre otros rubros- el ministerio de Hacienda. También está en proceso el recambio de las autoridades de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires,pero la semana que viene el Gobierno porteño enviará más novedades para ser tratadas antes del cambio de bancas que se producirá el 10 de diciembre.

Después, el oficialismo contará con unos 37 votos sumando todas sus porciones, pero el PRO, el partido de Larreta donde también encuentra escollos, sumará apenas 16 bancas, una menos que el peronismo (si es que el bloque PJ que conduce María Rosa Muiños y el actual Unidad Ciudadana se funden en una sola bancada).

En el PRO sin embargo confían en retener la unidad que se gestó en la temporada preelectoral que como resultado del 27 de octubre ahora deja al partido macrista en débil mayoría dentro del interbloque, con radicales que amagan con hacer una bancada aparte. El radicalismo podría contar con 10 miembros dentro del combo Juntos por el Cambio, entre ellos tres radicales que se referencia con Daniel “el tano” Angelici y los que animaron la candidatura de Martín Lousteau (ahora senador por asumir). En este caso los guarismos consiguieron que el bloque Evolución (Lousteau) con 5 diputados de los cuales 2 renovaron, sumara uno más. Así en la nueva conformación el oficialismo no llegará a los dos tercios del recinto mientras que tendrá 16 PRO, 10 radicales, 4 de Ocaña, 5 de la Coalición Cívica y 2 socialistas, si se mantiene la unificación,algo que depende de los avatares de la alianza a nivel nacional. En ese distrito partidario Larreta enfrenta otra puja, por el cargo que deja como secretario general del PRO, el exlegislador Francisco Quintana que será nominado al Consejo de la Magistratura, promovido por el jefe de Gobierno. Sin embargo en ese lugar partidario se menciona que Macri quiere al actual secretario general de su administración, Fernando de Andreis, un “macrista puro”, que de concretarse el reemplazo dejaría al “larretismo” sin integrar la conducción del PRO a nivel nacional.

Ayer, Larreta en ese sentido dijo que Macri “va a ocupar el rol que le dieron en las urnas” y aseguró ante las radios que : “Macri me lo dijo a mí en privado que va a ocupar el rol que le dieron en las urnas. No se va a ir a España”. Para más, agregó que “¿Si hay un macrismo sin Macri? No, ¿por qué? Él va a seguir participando. ‘Hay gato para rato’,”

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