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Las claves de una carrera que desvela al mundo

Viena - El enriquecimiento de uranio consiste en aumentar la proporción de isótopos fisibles en el mineral. Según el acuerdo alcanzado en 2015, Irán podría enriquecer uranio sólo hasta el 3,67%, un nivel que permite alimentar centrales eléctricas, pero muy por debajo del 90% necesario para desarrollar una bomba.

Superar este umbral del 3,67% es una etapa técnicamente importante para alcanzar rápidamente concentraciones superiores, subrayó Robert Kelley, experto del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación sobre la Paz (SIPRI).

“Si usted enriquece al 3,5%, ha recorrido la mitad del camino, y si lo aumenta hasta el 20%, ha concretado aproximadamente el 80% del trabajo”, señaló este exinspector de la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica).

Según los expertos, es necesario el equivalente a una tonelada de uranio poco enriquecido para fabricar una bomba atómica, y a partir de esto obtener 20 kg enriquecidos al 90%.

El acuerdo de Viena había fijado las reservas máximas permitidas de uranio poco enriquecido en 300 kg, un umbral superado a principios de julio.

El objetivo del acuerdo era llevar a un año el tiempo necesario para que Irán pudiera dotarse de la bomba, una cuenta regresiva virtualmente lanzada.

La cantidad disponible de uranio poco enriquecido es sólo uno de los múltiples parámetros del proceso de desarrollo de la bomba. El analista francés François Nicoullaud considera que, en la práctica, Irán necesitaría entre “tres y cinco años” para disponer de una verdadera capacidad nuclear militar.

Pero Irán podría retomar su programa de instalación de centrifugadoras destinadas al enriquecimiento de uranio, lo que incluye en particular la puesta en servicio del modelo IR-2M, más avanzado que las IR-1 actuales. Con esto, podría reducir a siete meses el tiempo necesario para enriquecer uranio a un nivel que le permita desarrollar el arma atómica, según Albright.

Irán también anunció que reanudará la construcción del reactor de agua pesada de Arak (centro), modificada desde el acuerdo de tal manera que fuera imposible la producción de plutonio, alternativa al uranio.

David Albright, presidente del Instituto de Ciencias y Seguridad Internacional de Washington, advirtió que esto debe “tomarse muy en serio ya que dará un gran impulso al E3 (países europeos que firmaron el acuerdo) para reintroducir las sanciones” contra Irán.

Pero “serían necesarios varios años para que Irán termine de construir el reactor y logre producir plutonio”, añadió. “El tiempo sería de diez a quince años”, confirmó por su parte Nicoullaud.

Agencia AFP

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