Economía

Leve suba de quebrantos en 2000

Durante el año 2000 la recesión impactó de manera directa en las empresas y personas, manteniendo en los altos niveles del '99 la cantidad de quebrantos.
Según la información que durante todo el año pasado fueron publicando los tribunales comerciales de la Capital Federal, y que sirven de termómetro a los de todo el país,
el año pasado se registraron 1.785 concursos y quiebras, lo que implica un aumento de 0,1% contra la misma cantidad del '99 y de 1% frente al '98. Esto significa que la variable prácticamente no se movió en los últimos tres años. Analizando el dato de un modo optimista puede decirse que de alguna manera, y pese a que durante el año 2000 se profundizó la recesión, este dato no provocó un crecimiento importante en la cantidad de empresas y personas que por sus problemas comerciales dejan de poder operar. Una visión pesimista hablaría de que la crisis financiera no permite una recuperación de la variable y que cada año, aunque lentamente, la situación es más complicada.

Un dato que refuerza la opinión pesimista, es que durante el año 2000 crecieron tanto la cantidad de concursos (fundamentalmente en el último semestre del año) como el volumen de pasivos.

En el primer caso, esto podría significar que en los primeros meses del año 2001 el indicador seguirá subiendo, ya que un concurso es generalmente la antesala de una quiebra; con lo cual un incremento de los primeros implicaría que en el lapso de cinco meses se mantendría la cantidad de cierres e inhabilitaciones. En el caso de los pasivos también es un dato preocupante, pero hay que tener en cuenta que durante el año 2000 hubo muchos casos puntuales e individuales que acumularon deudas abultadas.

Dentro de los quebrantos, y al igual que en la producción industrial, el año 2000 puede dividirse en dos mitades. La primera hasta junio, durante la cual la variable parecía mejorar de manera sustancial; probablemente como consecuencia del relativamente buen momento que mostró la economía en los últimos tres meses del '99. Sin embargo, desde agosto la situación general empeoró y la variable tuvo un fuerte salto colocándose en los últimos dos meses del año en cifras superiores a los 200 casos; los mayores niveles desde mediados del '96 cuando el efecto tequila impactaba de lleno en la variable. De todas maneras, la suma anual que se registró durante ese año (más de 2.000 casos), por ahora parece lejos de alcanzarse,
con lo cual podría definirse que aún la recesión, en lo que hace a los quebrantos, tuvo efectos menos negativos que el tequila.

El caso más importante del año se conoció en febrero, curiosamente el primer mes de trabajo de los tribunales porteños. La obra social de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) presentó ese mes su concurso proveído, con deudas por 73.182.355 pesos (el mayor pasivo individual en cinco años), y que se convirtió en un caso problemático que incluso tardó en encontrar juez que se decidiera a resolverlo. Ese mes apareció además el concurso de helados Massera, con deudas por 57 millones de pesos. También en febrero aparecieron los casos de las ortopedias IOA y de la Calera Argentina, una de las muchas empresas vinculadas a la construcción y la compra y venta de inmuebles que surgieron durante el año 2000. En marzo se conocieron también dos casos importantes: el del Sanatorio Güemes, con deudas por 30 millones de pesos, y el de la empresa Solari SA, conocida por tener la explotación del Hotel Bauen de la Capital Federal. Durante abril, el quebranto más importante fue el del empresario Marcos Gastaldi, ex socio y vicepresidente del Banco Extrader, a pedido de la constructora Gerlach Campbell. En mayo surgió el concurso de la Compañía Costera Criolla SA mientras que en junio apareció el de Chocolates Bariloche con un pasivo de más de 40 millones.

No hubo nombres importantes hasta setiembre, cuando el gremio que dirige Lorenzo Miguel volvió a ser noticia dentro de la variable al aparecer el concurso de la propia Unión Obrera Metalúrgica (UOM) con deudas declaradas por más de $ 10 millones. En noviembre apareció en el listado la quiebra del
Club Atlético Comunicaciones y en diciembre el quebranto de Emilio Eduardo Massera. Ya en el año 2001 se espera la definición del caso de Comercial del Plata, hoy en plena negociación con sus acreedores, uno de los casos que más podría complicar la variable.

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