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Líderes del G7 prometieron ayuda a los países afectados por el incendio en la Amazonia

Lo anunció el presidente de Francia, Emmanuel Macron. A través de Twitter, Bolsonaro dio a entender que la crisis "estaba superada". Comenzó el operativo militar para intentar apagar las llamas.

Porto Velho- Brasil desplegó dos aviones Hércules C-130 en un vasto operativo militar para apagar los incendios que devoran partes de la Amazonía, mientras ayer por la tarde se llevaron a cabo nuevas protestas contra el presidente Jair Bolsonaro por su gestión ante los peores incendios en años en la mayor selva tropical del mundo. A la par, los líderes de las potencias mundiales reunidos en la cumbre del G7 en Biarritz, Francia, acordaron ayudar a los países afectados por las llamas “lo más rápido posible”, tal como dijo el presidente francés Emmanuel Macron.

Un fuerte humo cubría la ciudad de Porto Velho, en el estado de Rondonia (noroeste), donde el Ministerio de Defensa dijo que los aviones empezaron a echar miles de litros de agua sobre las llamas, que se propagaron aún más ayer. Áreas de la remota región fronteriza con Bolivia fueron arrasadas por las llamas, y provocaron una densa humareda que aumenta la contaminación a lo ancho de la Amazonía.

Los expertos afirman que el aumento de la deforestación durante la temporada de sequía para crear tierras cultivables o de pastoreo agravó el problema este año. Al menos siete estados de los nueve que forman la Amazonía Legal brasileña, incluyendo Rondonia, han pedido al gobierno federal el envío de tropas, y 43.000 militares que están permanentemente en la zona selvática están disponibles para actuar ahí donde se les requiera para apagar los fuegos.

Los incendios provocaron una ola de indignación mundial y son un tema de preocupación en la cumbre del G7. “Estamos todos de acuerdo para ayudar lo más rápido posible a los países afectados por estos incendios”, dijo Macron a periodistas.

El presidente de Estados Unidos y el primer ministro británico, Boris Johnson, que asistieron también a la cumbre del G7, ofrecieron también la asistencia de sus países. La inscripción en la agenda del cónclave de esta crisis, sin participación de los países de la región, provocó la furia de Bolsonaro, quien denunció una “mentalidad colonialista fuera de lugar en el siglo XXI”. Más tarde, en un tuit, Bolsonaro dio por superada la situación: “Muchas gracias a decenas de jefes de Estado que me escucharon y nos ayudaron a superar una crisis que solo interesaba a quienes quieren debilitar a Brasil”. Sin embargo, su ministro de Defensa, Fernando Azevedo, había dicho el sábado que “cualquier ayuda es bienvenida”: la “vamos a evaluar”.

A pesar de que el 60% de la Amazonía está en Brasil, el vasto bosque también abarca partes de otros siete países: Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, así como la Guayana Francesa, un departamento de ultramar de Francia.

En lo que va de año se registraron 78.383 incendios forestales en Brasil, el peor dato para ese período desde 2013. La mayoría de los incendios ocurren en la cuenca del río Amazonas. Entre el jueves y el viernes se declararon en Brasil un total de 1.663 incendios, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).

Durante la tarde de ayer se llevaron a cabo distintas marchas para pedir al Gobierno de Bolsonaro un mayor cuidado de la Amazonia, en varias ciudades del país. Una de ellas tuvo lugar en Río de Janeiro, a la cual asistió el cantante Caetano Veloso.

Esta crisis medioambiental amenaza también con boicotear el acuerdo de libre comercio alcanzado en junio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, cuyas negociaciones tardaron 20 años, pero que debe ser aún validado por los Estados miembros del bloque europeo.

El presidente del Consejo de la UE, Donald Tusk, aseguró a los periodistas en el G7 que era difícil imaginar que los países europeos ratificaran un pacto comercial con el bloque Mercosur mientras Brasil no logre frenar los incendios.

El canciller de Luxemburgo, Jean Asselborn, dijo ayer que ese país europeo quiere congelar su participación en el acuerdo debido a sus dudas sobre la voluntad de Brasil de respetar el acuerdo de París de 2015 sobre el clima.

El Papa Francisco, en tanto, dijo ayer en su discurso semanal: “Todos estamos preocupados por los vastos incendios que se han desarrollado en la Amazonía. Oremos para que con el compromiso de todos, puedan apagarse pronto. Ese pulmón de los bosques es vital para nuestro planeta”, dijo a miles de personas en la Plaza de San Pedro durante su discurso semanal.

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