Cómo proteger a las mascotas de las altas temperaturas

Lifestyle

Los perros también son sensibles al calor. ¿Qué se debe tener en cuenta para cuidarlos y para evitar que lo sufran?

El verano es una gran época para disfrutar del sol, el calor y refrescarse en las piletas y playas. Pero los perros, al igual que las personas, pueden sufrir con las altas temperaturas e incluso pasarla mal. Aquí, algunas claves para identificar si tu mascota está incómoda y qué acciones tomar.

¿Cómo identificar que el can está incómodo con el calor?

Los perros no transpiran como los seres humanos, pero controlan el cambio de calor del cuerpo y mantienen la temperatura ideal por medio de la respiración. Por eso, el acto de respirar rápido con la lengua hacia fuera indica no sólo que el perro jugó mucho o está cansado, sino también que puede estar con calor. Pasar mucho tiempo jadeando con la lengua hacia fuera es la primera señal de que el calor puede estar molestándolo.

Otras señales son: acostarse en lugares con piso frío con las patas traseras estiradas, beber mucha agua, quedarse más quieto que lo habitual y buscar siempre lugares cubiertos.

¿Qué cachorros son más sensibles a las altas temperaturas?

Perros muy peludos y de regiones donde el invierno es muy riguroso como el Siberian Husky , San Bernardo, Bernés y Chow chow tienden a sentir más calor que los perros de pelaje corto como los mestizos, pinscPer y Dachshund, más conocido como perro salchicha

Los cachorros braquicefálicos, con el hocico plano también se sienten afectados por el calor: Pugs, Bulldog, Boxer, Shih tzu, etc. Por la anatomía, esas razas poseen mayor dificultad para respirar y también para intercambiar calor con el ambiente.

Según señala la empresa Dog Hero, además de conocer mejor los hábitos, la rutina, la personalidad, las características de cada raza y observar su comportamiento en días calientes, es importante saber lo que puede y lo que no puede hacer para ayudar al perrito a disfrutar del verano.

¿Qué hacer?

  • Tener agua fresca a disposición. Durante el verano, los cachorros beben mucha más agua, pero este líquido se calienta en poco tiempo. Por eso, se recomienda abastecer constantemente el tachito de agua del perro con agua fresca y, si es posible, dejar disponibles más bebederos esparcidos por el lugar. En días muy cálidos, vale hasta colocar piedritas de hielo dentro del plato para mantener la temperatura del agua agradable por más tiempo.
  • Alimentarlos en los horarios más amenos. Por el calor excesivo, puede que el perro no sienta ganas de comer en los horarios habituales. Por eso, oferecer la comida en los horarios en que la temperatura está más calma es una buena opción, preferentemente por la mañana o al anochecer. Si está acostumbrado a consumir alimentos naturales o raciones húmedas, se aconseja seguir el mismo procedimiento, ya que por el calor, se pueden estropear si se quedan mucho tiempo expuestas y perjudicar la salud del perro.
  • Pasearlos en horarios diferenciados. Muchos cachorros adoran y necesitan caminar, y es importante mantener esa rutina incluso en el verano. Para ello, hay que llevarlos a dar una vuelta en los horarios cuando la temperatura no es tan alta y la incidencia del sol es menor. Preferiblemente, antes de las 10 de la mañana y después de las 17. Así se evita que se queden muy cansados, jadeantes y se quemen las patas. Algunas formas de hacer el paseo más agradable para el perrito son probar la temperatura del suelo antes con su pie descalzo o la palma de su mano. Si el humano no aguanta el contacto por más de diez segundos, es probable el perro tampoco. Además, no hay que olvidar llevar agua fresca. Por otra parte, es bueno que el cachorro pasee en lugares con césped o, si las temperaturas son altas, utilizar zapatitos para animales.

  • Baños y esquilados. En esta época, se los debe lavar con más frecuencia para refrescarlos. Siempre hay que secarlos, para que la humedad no colabore en la proliferación de hongos y en la aparición de problemas dermatológicos. Es interesante también rapar al can antes de que el verano comience. Esto disminuirá el tamaño de los pelos y, consecuentemente, el calor. Sin embargo, el esquilado no está indicado para algunas razas, y esto debe ser respetado. Tampoco es indicado que el esquilado sea muy bajo, pues el pelo también funciona como una protección de la piel, y al estar muy corto puede dejarla desprotegida. Por otra parte, los animales de piel blanca pueden requerir cuidados adicionales con protección solar en estas condiciones. Una opción para perros muy peludos es esquilar la región del vientre, llamada esquilada higiénica. Así, ella se quedará con menos pelos y, cuando el perro se acueste en el suelo, la piel tendrá mayor contacto con el piso frío, ayudándolo a aliviar el calor.

¿A qué debemos prestarle atención?

  • Ropas. Aunque algunas piezas parezcan frescas y cómodas, en el verano, cualquier tipo de accesorio que cubra el cuerpo del perro sólo colaborará para que sienta más calor. Por eso, es mejor dejar al can "pelado" y guardar las ropas para épocas más frías.
  • Piscinas y playa. A algunas razas, como el labrador, les gusta mucho el agua, pero hay que tener cuidado. Ellos pueden entrar en la piscina o en el mar y no pueden salir más. Además, a diferencia de lo que creemos, no todos los canes tienen facilidad para nadar. Los cachorros de patas cortas, braquicefálicos o de pelos espesos, por ejemplo, difícilmente se llevan bien con la natación. Por eso, si el acceso a la piscina o a la playa es fácil, hay que supervisar y sólo permitir que entre al agua si ya está acostumbrado.
  • Deshidratación e insolación. Si el perrito no bebe mucha agua, puede quedar deshidratado. Es decir: debido al calor, él "gastó" más agua de la que consumió. Si está muy quieto, con dificultades para moverse, hay que tocarle el hocico. Si está seco, es posible que esté deshidratado. Hay que ofrecer agua en pequeñas cantidades para que se recupere y, si no se perciben mejoras, hay que llevarlo al veterinario. La insolación es algo común en los perros. Algunas señales son: respiración jadeante, encías rojas o pálidas, saliva espesa, debilidad, excitación, vómitos y convulsiones. Si uno se da cuenta de que el perrito está con estos síntomas, sacarlo del sol o sitio sofocado, tratar de enfriarlo con agua fresca y, a continuación, llevarlo al veterinario.
  • Alergias y ectoparasitas. Durante el verano, debido a las condiciones climáticas propicias, hay un aumento en la proliferación de ectoparasitas (pulgas y garrapatas). El tiempo húmedo y sofocado es ideal para que se reproduzcan y, por lo tanto, las probabilidades de que su mascota se agarre pulgas o garrapatas aumentan bastante. Por eso hay que mantener a su cachorro siempre con protección. Además las condiciones climáticas, puede traer propensión a alergias y picaduras de otros insectos.
  • Aire acondicionado y ventilador. Principalmente para quien vive en departamento o en regiones más cálidas, el ventilador y el aire acondicionado muchas veces son necesarios para refrescar el ambiente y mantener el clima dentro de la casa más ameno. Sin embargo, no hay que exagerar. Si el perrito ya tiene síntomas de que está molesto con el calor, no hay que colocarlo inmediatamente cerca de estos aparatos, ya que esto puede causar un choque térmico. Lo ideal es aumentar la potencia del ventilador o disminuir la temperatura del aire acondicionado, pero dirigiéndose al ambiente. Así, el espacio como un todo se enfriará y quedará más cómodo y agradable para el perro.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario