Llega Turner: una exposición sobre aguas turbulentas
• LA ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL MUSEO DE BELLAS ARTES PRESENTÓ LA EXPOSICIÓN CON UNA SINGULAR FIESTA
La gala anual, con artistas y funcionarios, reunió 430 personas y recaudó $7 millones para la institución.
ón Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes se celebró el lunes pasado, cuando comenzaban días difíciles para los argentinos. "La Fiesta de la luz" estuvo dedicada a William Turner, autor de las obras que vienen de la Tate Britain Gallery de Londres para exhibirse en el MNBA. Con más cotillón que luces y, sobre todo, más esfuerzo para sobrellevar la adversidad que otros años, los Amigos reunieron 430 personas y recaudaron 7 millones de pesos para contribuir al sostén del Museo. No es poco dinero, el año pasado reunieron 5,5 millones.

El aumento del apoyo coincide con el deseo de resguardar una institución que, si bien suscita las mayores ambiciones, nadie se ocupa de su necesidad primordial: la ampliación de su sede, que ni siquiera se mencionó -como en años anteriores- en la gala. Las colecciones del MNBA fueron motivo de orgullo en todos los discursos, pero hay obras cumbre que no se conocen, permanecen en los depósitos por falta de espacio. Cuando los gobelinos de Francia llegaron al MNBA, ignorados y olvidados en las reservas quedaron valiosos tapices de la misma serie.

El patrimonio público no debe estar oculto y hay artistas argentinos que merecen la legitimación que otorga estar en nuestro Museo Mayor. No obstante, los Amigos saben que no es su cometido. Entonces, ¿a quién reclamar? Julio Crivelli, presidente de la Asociación, tenía un moño a lunares titilante y terminó por agradecer la ayuda que brinda la sociedad. El imponente despliegue del Museo De Arte Moderno porteño, que amplió y remodeló 11.000 metros con un costo de 64 millones de pesos que aportó el Gobierno, fue un shock para los miembros de la Asociación. Andrés Duprat, director del MNMB y guionista con vuelo internacional, estaba de vuelta en el Festival de Cine de Venecia, como en 2016.

En el año 2017, el presupuesto asignado al Museo fue de 117,4 millones de pesos, duplicó largamente el de 2016; en 2018 la cifra fue de 113,3 millones; la mayor parte, 82 millones, se gastó en Conducción, Planificación y Supervisión. Duprat, se mencionó en la reunión, negoció la llegada de 80 acuarelas de Turner con Daniel Flater, curador de la Tate. Los costos de casi 25 millones de pesos de traslado de las obras, curadores y seguros, corren por cuenta de la hoy Secretaría de Cultura. La Asociación aporta más de 5 millones de pesos para gastos de montaje, derechos de reproducción de obra, edición de catálogo, publicidad y fee de la Tate, para que llegue la luz de Turner.

En las mesas del centro del salón estaban Pablo Avelluto, entonces ministro de Cultura nacional y desde ayer flamante secretario, y Enrique Avogadro, de la Ciudad, junto a Crivelli, Amalita Amoedo, Erica Roberts y Adriana Rosenberg. Desde luego, se habló con Amoedo del maravilloso Turner del Museo Fortabat y con Rosenberg de la muestra de Calder que llegó a La Boca. El vicejefe de Gobierno, Diego Santilli estaba con Nicky Caputo y la gente linda de la fiesta, Josefina Blaquier, Ximena Elizalde, Cecilia Remiro Valcarcel, Marcela y Fernando Sánchez Zinny, Magdalena Grüneisen, Ailín Staicos, Rafaelito Oliveira Cesar, Claudia Caraballo y Pancho Cabrera. El ministro Rogelio Frigerio bailó unos minutos, como Esteban Bullrich. Guillermo Dietrich se marchó antes de una comida realmente deliciosa.

En una mesa de especialistas se habló de un tema crucial: la política de los museos nacionales de Buenos Aires, cuya estructura, aseguraron, es la misma de los años cuarenta. "La idea es el diseño de un plan maestro de museos nacionales que nadie quiere discutir. Pensemos, qué función y tipo de dirección y coordinación deberían tener hoy museos "históricos" como el Mitre, Sarmiento, Roca y el del Cabildo. Qué estructura y acción común deben tener espacios que están a pocos metros como el Bellas Artes, el Museo de Arte Decorativo, las Salas Nacionales y el Hernández". Se dijo que si coordinaran las actividades y el gerenciamiento, el ahorro en personal sería muy importante. "La idea no es ahorrar sueldos de directores, esto sería una consecuencia", afirmaron. Algunos sueldos de directores de casi 20 museos nacionales rondan los 70.000 pesos, y de esos museos, como el del Grabado y el de Arte Oriental, hay buena parte de su patrimonio guardada en cajas. Cuando preguntaron por los cargos recién concursados, la respuesta fue lapidaria: "El caso más grave es el del Museo Histórico Nacional, ahora con un director nombrado arbitrariamente. Esto demuestra el valor de todos los concursos".

Casi al finalizar, se mencionaron los gastos del Gobierno porteño en el programa Art Basel Cities Buenos Aires, 2,2 millones de dólares. Así salieron los entendidos a defender la inversión: "Es una fortuna pero implica un trabajo de años y un beneficio a largo plazo para un grupo muy amplio de artistas y operadores culturales". No se trata de llevar a pasear a los alumnos de la Universidad Di Tella y sus maestros.